Bikavér y Csillag: los vinos de referencia de la región de Eger, Hungría

Escrito porJozsef KOSARKA

Martes 22 de Septiembre de 2020

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Los amantes del buen vino del mundo y también los consumidores habituales conocen bien el ensamblaje Egri Bikavér que en muchos países, ante todo en los del extinto bloque socialista, es casi tan famoso como el Tokaji Aszú.  Al mismo tiempo, el número de aquellos  que tienen algun conocimiento sobre el Egri Csillag  es  mucho menor  y  probablemente solo algunos  han tenido la oportunidad de tomarlo fuera de las fronteras del país.

La región vinícola de Eger, ubicada en la parte nororiental del país entre los montes Mátra y Bükk, tiene una rica tradición del cultivo de la vid anclada en el pasado. Existen evidencias documentales sobre plantaciones de ésta poco después de que en el siglo X  las primeras tribús húngaras llegaron a la Cuenca de los Cárpatos y se asentaron en esta zona donde de inmediato empezaron a labrar el terreno  fértil. Se cultivaba sólo variedades autóctonas blancas hasta el siglo XV cuando llegaron colones balcánicos quienes trajeron consigo su uva preferida, la tinta Kadarka, que posteriormente se expandió con increíble rapidez.

 

En cuanto al origen del nombre de Eger, como se llama también la capital de la provincia de Heves, se cree que ha podio proceder de la palabra húngara "égerfa", que significa "saúco" o de la latina "ager", o sea "tierra", pero lo cierto es  que su primera mención  se encuentra en una crónica  del siglo XI cuando el Rey Esteban, el primero de la nación húngara, instauró en el poblado  una sede episcopal.  

Actualmente, la superfície de terreno en la que se cultiva la vid, mayormente a una altitud de 160 a 180 metros, alcanza las 5,5 mil hectáreas. Casi todos los viñedos se asientan en suelo volcánico con sedimentos fluviales muy variado cuya capa es pobre en cal y mayoritariamente de color marrón. (La excepción es el pago Nagy-Eged que se sitúa a una altura de 500 metros y  su  suelo es bien calizo). El clima es continental templado con verano y otoño suficientemente soleados que propicia la buena maduración del fruto. En 2019 se ha producido 28,5 mil toneladas de uva, con la cosecha de 4,95 mil hectáreas, a cuya base el volumen total del vino elaborado fue de 156,4 mil héctolitros. (En los  cinco años anteriores se registró un promedio de  253,4 mil héctolitros.) En relación a las variedades de uva cultivadas, las de mayor representación son: Kékfrankos (20%), Cabernet Sauvignon (9%), Merlot (8%) y Hárslevelü (6%), Olaszrizling (5%), Leányka (4%).

El Egri Bikavér es uno de los pocos vinos del país cuyo reglamento de Denominación de Origen Protegida ha sido dictado por el Consejo Regulador casi inmediatamente después de la entrada en vigor de la respectiva Ley del 2004, en el año cuando Hungría se ha adherido a la Unión Europea. En ella se definió las categorías de calidad de Clásico y de Superior que deben ser indicadas en las etiquetas. En 2009 y 2012 se ha efectuado algunas modificaciones del régimen cuyo aspecto más importante fue el cambio de la norma del uso de las variedades para la mezcla prefiriendo las autóctonas y la introducción de la categoría de Grand Superior. Hoy en día, para la producción de este tinto se utiliza las siguientes variedades: Kékfrankos, Kékoportó, Kadarka, Blauburger, Zweigelt, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon, Merlot, Pinot Noir, Menoire, Turán, Bíborkadarka, Syrah. En el caso de las tres categorías de calidad se requiere el uso de por lo menos 4 de ellas. El mayor porcentaje lo debe representar la Kékfrankos cuya  participación puede oscilar entre los 30 a 65 %  y cada otra debe exceder el 5% de la  total.  Para vinificar, el Clásico se requiere una duración de maceración de 8 días y en el caso de los Superior y Gran Superior 14 días. La crianza del Clásico debe durar 6 meses y la de los Superior y Grand Superior 12 meses, en barrica de roble. El contendio mínimo de alcohol  debe ser  11,5% en el caso del Clásico y 12,5% en el de los Superior y Grand Superior. Antes de la comercialización, la autoridad local aplica un control sensorial para verificar las partidas de las respectivas categorías a fin de determinar si se ajusta a las exigencias del respectivo pliego. En 2020 se ha reconocido las siguientes cantidades: 35.150 hl de Clásico, 925 hl de Superior, 165 hl de Gran Superior que han sido producidos por 27 bodegas.

 

Vale la pena recordar que el nombre „Bikavér" significa Sangre de Toro y está ligado a la leyenda según la cual durante el asedio de Eger, a mediados del siglo XVI cuando los guerreros turcos subían por las murallas de la fortaleza cada vez más alto y los defensores ya se cansaban, el capitán húngaro decidió confortar a su gente con el vino tinto guardado en los almacenes subterráneos.  Al haberlo  tomado , ésto  dejó manchas rojas en la barba y en el bigote de ellos, y cuando los atacantes, ingenuos y supersticiosos, los vieron así,  empezaron a creer que habían tomado sangre de toro y la potencia combativa extra se debe a  la „transfusión" de la tremenda rabia de este animal.   

El Egri Csillag nació hace apenas diez años cuando un grupo de productores ha apostado por el reconocimiento especial de los valores de las variedades blancas cultivadas tradicionalmente en  la región y  así dar vida a un „hermanito" del emblemático ensamblaje tinto. Esta propuesta se ha basado en aplicar los mismos principios de elaboración, es decir, preferir las uvas nativas exaltando al máximo el carácter de las protagonistas y tener 3 categorías de  calidad. En este caso también se trata de uno que se produce a base de por lo menos 4 variedades y se determina el procentaje mínimo de cada una (5%) asi como el máximo de la mayoritaria (50%). Según el reglamento en vigor, es obligatorio el uso de las siguientes (con la restricción de que la representación de las aromáticas debe ser menor al 30%): Cserszegi Füszeres, Ezerfürtü, Furmint, Gyöngyrizling, Hárslevelü, Irsai Olivér, Juhfark, Kabar, Királyleányka, Leányka, Mátrai Muskotály, Mézes, Olaszrizling, Zefír, Zenit, Zengő.   En el caso de los Clásico y Superior se require tener como mínimo un grado alcohólico de 11,0% y 12,5% en el del Gran Superior.   Este último debe ser envejecido por lo menos durante un período de seis meses. En el presente, la cantidad de los vinos reconocidos es lo siguiente: 4.001 hl de Clásico, 189 hl de Superior, 90 hl de Gran Superior que han sido producidos por  30 bodegas.

En cuanto a su nombre, ésto significa Estrella de Eger y es una alusión al titulo de la novela (la más leida de todos los tiempos por los húngaros) que relata la batalla contra los otomanes arriba mencionada en la cual los agresores foráneos se vieron obligados a retirarse y la victoria dio al país un gran impulso de optimismo y también un respiro al continente para que puediera resistir a la expansión del gran imperio de aquel entonces. (Fue escrito por Géza Gárdonyi y publicado en 1901. Una versión fílmica, también muy exitosa, se estrenó en 1968.)

En el concurso anual de los vinos de la región de Eger, recién celebrado, los trofeos a los mejores Bikavér y Csillag han sido conquistados por los productores Szuromi Családi Birtok y Gál Lajos Pincészete, respectivamente.

El Egri Bikavér Superior 2018 (alcohol: 13,74 %,  acidez: 5,5 g/l, acúzar residual:   1,3 g/l) es el resultado de una cuidadosa combinación armónica de las Kékfrankos (40%), Merlot (20%), Cabernet Franc (20%) y Blauburger (20%) provenientes de viñas de tres diferentes pagos. Estas de edad entre los 6 y 20 años entregaron 1,0 a 1,5 kilos de uva por vid que han sido vendimiados y seleccionados a mano. En cuanto a la vinificación, la maceración y la fermentación han sido realizadas durante 28 días en tanques de acero inoxidable, la crianza se ha llevado a cabo en un periodo de 12 meses en barricas de roble húngaras de 300 litros de primer y segundo uso.

La nota de cata: a la vista presenta un color rojo intenso con tonalidades violetas, en la nariz predominan aromas intansas a frutas del bosque y ligeros tonos tostados de la madera, en la boca es potente y envolvente mostrando complejidad y elegancia asi como taninos redondos. Concentrado y prolongado.

Esta bodega familiar fundada en 1995 se ubica en el pueblito de Andornaktálya, a pie de los Montes Bükk donde actualmente tiene 16 hectáreas  implantadas con viñedos en 9 diferentes lugares en los cuales cultiva 10 variedades (tintas: 66%).

 

El Egri Csillag Kamra-völgy Grand Superior 2018 (alcohol: 13,05 %, acidez: 4,6 g/l, acúzar residual: 2,3 g/l) ha sido elaborado con las variedades Olaszrizling, Chardonnay, Hárslevelü, Sauvignon Blanc y Királyleányka provenientes de un pago de 1,2 hectáreas con rico suelo negro (chernoziom) y arcilloso asentado sobre rocas riolíticas. Las plantas son instaladas en distancias de 2,4 metros entre hileras y 0,8 metro entre plantas. La uva recogida se ha procesado en dos etapas: las dos primeras arriba mencionadas se ha prensado inmediatamente para separar el jugo puro y se ha realizado maceración de las otras con sus pieles durante cuatro horas. El mosto ha sido dejado fermentar a temperaturas de entre 12°C y 15°C durante 3 semanas, la crianza se ha llevado a término en 4 meses en barricas de roble húngaro y francés de diferentes tamaños (225 y 500 litros). Es un vino de autor con una edición limitada a 2.000 botellas.

El vino es una mezcla perfecta que presenta personalidad con complejidad y equilibrio asi como habla de un respeto inmenso al terruño y mucha experiencia profesional. Fresco y penetrante en nariz, amplio y largo en boca, buena acidez y fina mineralidad,  notas de frutas exóticas y leves herbáceas, redondo con final persistente.

La bodega el resultado de la trayectoria de la cabeza de la familia cuyo emprendimiento comenzó su andadura en 1999 tras años de experiencia en proyectos de investigación vitivinícola y docencia universitaria  en la misma región. En la actualidad, sus viñedos  se extienden por un total de 8 hectáreas distribuidas en los alrededores de 4 pueblos y son cultivadas según los principios de la agricultura ecológica. Su cava subterránea se encuentra en la ciudad de Eger, con unas excelentes condiciones de humedad y el necesario sosiego, donde se guardan las barricas para cobijar excelentes tintos también.

 

Estos dos y otros vinos de la misma alta calidad son los que hacen tan interesante una visita a la región que es un destino preferido de enoturismo debido también a la variada oferta de experiencias y atractivos en el ámbito cultural y patrimonial.

 

Fotos: autor, cortesía de las bodegas

Dr. József Kosárka

Budapest, 22.09.2020

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