Mariana Gil Juncal
Martes 23 de Diciembre de 2025
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El Consejo Mexicano Vitivinícola creó una nueva comisión de enoturismo, liderada por Marilú Correa Casarín, para, de cara al Mundial 2026, consolidar a México como un destino enoturístico reconocido y sostenible.
La creación de la Comisión Nacional de Enoturismo del Consejo Mexicano Vitivinícola (CMV) según su presidenta, Marilú Correa Casarín, busca consolidar y posicionar al enoturismo como motor de identidad, desarrollo y orgullo nacional. Si bien Correa Casarín se formó a fines de los 80 como Licenciada en Ciencias de la Comunicación en el Tecnológico de Monterrey, a principios del 2000 inició su camino formal en el mundo del vino al cursar un Diplomado en Enología y Viticultura en el Instituto Culinario de Querétaro. Después obtuvo el título de sommelier, paso decisivo que consolidó su pasión por la cultura del vino. Desde 2011 forma parte de la Cofradía del Vino de Querétaro, en donde con un grupo de amigos se reúnen mensualmente para exponer temas del mundo del vino y realizar catas a ciegas.
Un tiempo después elaboraron su propio vino y de esa experiencia nació la idea de crear un espacio educativo para compartir ese conocimiento, dando origen a la Escuela de Vino del Altiplano, de la cual es fundadora junto con su esposo y otros amigos.
Por si todo eso fuera poco, el año pasado se sumó a Mujeres In Taninos, la asociación que impulsa el liderazgo femenino en la industria vitivinícola, y a Skål Internacional, red mundial de profesionales del turismo.
Para conocer cómo se proyecta el enoturismo en México conversamos con la flamante presidenta de la comisión de enoturismo delConsejo Mexicano Vitivinícola.
La motivación surgió de una convicción profunda: el enoturismo mexicano merecía una voz institucional, un espacio donde se reconociera su valor como motor cultural, económico y social. Durante años observé cómo cada región desarrollaba esfuerzos aislados, sin una estrategia nacional que unificara criterios de calidad, promoción y sostenibilidad. La creación de este comité busca precisamente articular a todos los actores —productores, autoridades, academia y comunidades— bajo una misma visión: consolidar a México como un destino enoturístico reconocido y sostenible.
Detectamos la falta de información sistematizada, de estándares de calidad y de una estructura que integre las 17 zonas vitivinícolas del país. También identificamos la necesidad de profesionalizar al sector, fortalecer la promoción digital y dar soporte a proyectos emergentes que aún no cuentan con certificaciones ni visibilidad. Esta iniciativa responde al vacío de coordinación nacional y busca ofrecer herramientas reales de gestión, capacitación y posicionamiento. Esto nos motivó a solicitar la creación del Registro Nacional de Turismo Enoturístico (RNTE), que permitirá dar estructura, identidad y profesionalización a todos los proyectos del país.
El comité se alinea directamente con la misión del CMV de fortalecer la competitividad y sostenibilidad del vino mexicano. A través del enoturismo, impulsamos la promoción, la trazabilidad y la identidad del vino nacional, creando nuevos canales de valor que benefician tanto a los productores como a las comunidades. En síntesis, el comité es una extensión natural de la visión del CMV: un puente entre el vino y el turismo que amplifica el orgullo de lo hecho en México.
En el corto plazo, queremos lograr formalmente la instalación del Comité de Enoturismo, el mapeo nacional construyendo la base de datos de todos los proyectos del país y la digitalización. En el mediano plazo, lanzaremos el catálogo nacional, presentaremos un programa anual de capacitaciones, profesionalización, certificaciones y la generación e integración de todas las rutas enoturísticas del país.
Y en el largo plazo, aspiramos a institucionalizar el modelo mexicano de enoturismo con certificaciones, observatorios turísticos y programas de formación que nos posicionen como referente mundial en turismo del vino sostenible, inclusivo, con comunidades empoderadas, jóvenes capacitados y una identidad vitivinícola sólida y respetada.
El comité está conformado por representantes de las regiones vitivinícolas, sector privado, profesionales del vino y aliados institucionales. Su selección se basó en la representatividad, experiencia, compromiso y conocimiento del territorio. Buscamos que cada miembro aportara una perspectiva complementaria: la visión empresarial, la técnica, la académica y la social, reflejando la diversidad y riqueza de nuestro país.
Los miembros actuarán como enlaces estratégicos. Serán voceros regionales, facilitadores de información y promotores de buenas prácticas. Su función será integrar esfuerzos locales con la estrategia nacional, garantizando que cada bodega, destino y comunidad se sienta parte del mismo movimiento.
Los ejes son claros, en primer lugar el desarrollo y mapeo de rutas enoturísticas que integren a las 17 regiones productoras; el Registro Nacional de Turismo Enoturístico RNTE para profesionalizar y visibilizar los proyectos; la creación de la plataforma digital "Ruta del Vino Mexicano" con georreferenciación; el programa anual de capacitación y profesionalización; la sostenibilidad, inclusión y responsabilidad social asegurando que el turismo beneficie a las comunidades locales; la promoción y posicionamiento nacional e internacional y, por último, la gobernanza y sostenibilidad financiera que garantice la continuidad institucional del modelo.Cada eje está diseñado para generar resultados medibles y sostenibles, articulando promoción, calidad y comunidad.
Se trabajará transversalmente con las Comisión Técnica y Marketing. Esto permitirá unificar mensajes, compartir recursos y fortalecer la marca "Vino Mexicano" desde todas sus dimensiones. La coordinación será constante y estratégica. Queremos que el vino mexicano se promueva de forma integral, desde la vid hasta la experiencia turística. Trabajaremos con una agenda común, eventos compartidos y una comunicación institucional y unificada.
A través de convenios de colaboración, mesas técnicas, intercambio de información y red de enlaces estatales que garanticen la comunicación permanente. El Comité servirá como interlocutor entre SECTUR y las asociaciones estatales, impulsando proyectos conjuntos de promoción, señalética, certificación y formación. La meta es que todos los niveles de gobierno reconozcan al enoturismo como un pilar estratégico del turismo nacional.
Para las bodegas, el comité significará mayor visibilidad, certificaciones y promoción nacional e internacional. Las regiones productoras verán fortalecida su identidad y conectividad turística. Y los visitantes encontrarán experiencias auténticas, ordenadas y sustentables que conecten el vino con la cultura, la gastronomía y la hospitalidad mexicana.
Nuestro propósito es que el mundo reconozca que el vino mexicano no solo se bebe, ¡se vive! El vino mexicano dejará de ser solo un producto: será una experiencia cultural. Al integrar rutas, narrativas y comunidades, posicionaremos al vino como símbolo de identidad nacional. Cada copa contará una historia de territorio, esfuerzo y pasión, elevando el prestigio del país ante el mundo.
La digitalización será la columna vertebral de nuestro sistema nacional. Crearemos una plataforma con geolocalización, buscadores inteligentes y motores de reserva que conecten al visitante con las rutas, bodegas y experiencias, integrando inteligencia artificial para personalizar recorridos y ofrecer datos en tiempo real.
El Mundial 2026 representa una oportunidad sin precedentes. México podrá mostrarse al mundo no solo como un país anfitrión, sino como un destino de vino y cultura. La intención es ofrecer en las ciudades sede de los partidos (Guadalajara, Monterrey y Ciudad de México), rutas y productos turísticos integrados que inviten a los visitantes a vivir la cultura de vino en México a través de experiencias auténticas, sostenibles y sensoriales. Queremos que el turista encuentre en cada copa un reflejo de hospitalidad, creatividad e identidad de nuestras regiones vitivinícolas.
Instalar formalmente el Comité Nacional y sus mesas técnicas; presentar el Registro Nacional de Turismo Enoturístico; actualizar el Catálogo Nacional de Proyectos con el levantamiento de información con los proyectos faltantes; integrar la base de datos enoturísticos; diseñar la identidad gráfica "Rutas del Vino de México"; lanzar la plataforma digital y la primera fase de rutas piloto e impulsar las primeras certificaciones piloto y la agenda de promoción 2026.
A través del registro oficial del comité y de las convocatorias estatales. Pueden hacerlo integrándose a las rutas regionales, participando en los programas de capacitación o colaborando como aliados estratégicos. Queremos que cada proyecto sienta que tiene un lugar en este gran mapa del vino mexicano generando orgullo por nuestra tierra, comprometiéndose con el desarrollo, la sostenibilidad y la transformación de nuestras comunidades.
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