Hiperosmia: ventajas de tener un olfato muy desarrollado en el mundo del vino

¿Tienes un olfato muy desarrollado? Entonces, puede que tengas una condición llamada hiperosmia. Las personas con hiperosmia o hipersensibilidad a...

Úrsula Marcos

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¿Tienes un olfato muy desarrollado? Entonces, puede que tengas una condición llamada hiperosmia. Las personas con hiperosmia o hipersensibilidad a los olores pueden percibir más olores que las personas sin esta condición.

Te contamos en qué consiste y qué ventajas tiene un superolfato en el mundo del vino. 

Qué es la hiperosmia

Se trata de una característica del sentido del olfato por la que la persona capta un mayor rango de olores de forma más rápida y fácil que el resto de la gente. Algunas personas con hiperosmia incluso pueden detectar olores que son imperceptibles para la mayoría. 

Es complicado determinar con precisión cuántas personas viven con hiperosmia, ya que es difícil de medir. Puede ser más común de lo que se cree. Algunos estudios han sugerido que la hiperosmia puede afectar aproximadamente a menos de un 1 % de la población general, aunque los datos no son concluyentes.

Esta hipersensibilidad a los olores afecta a individuos de todas las edades, aunque parece ser más común en mujeres que en hombres. Durante el embarazo, muchas mujeres notan este agudizamiento de forma transitoria. 

También se ha estudiado una mayor incidencia en personas que tienen algún tipo de problema de salud mental, como la depresión o la ansiedad.

Esta condición puede ser molesta para algunas personas que sienten que los olores son demasiado intensos. No todos los estímulos olfativos son agradables y esto afecta a la calidad de vida de los afectados. Por ejemplo, algunas personas rechazan comer ciertos alimentos debido a su olor, o se sienten mareadas o con náuseas. Incluso hay quien describe haber sufrido migrañas tras la exposición a estos olores. 

Puede ser una condición aislada o puede ser un síntoma de una afección médica, como una infección respiratoria, una enfermedad neurológica o un trastorno del sistema nervioso. De hecho, hay estudios que identifican la hipersensibilidad a los olores como un síntoma temprano de enfermedades degenerativas como el Alzheimer. 

Síntomas y causas de la hiperosmia

El olfato agudizado tiene causas diversas que se pueden resumir en las siguientes:

  • Infecciones sinusales: la sinusitis y otras afecciones respiratorias pueden obstruir los conductos nasales y aumentar la sensibilidad al olor.
  • Trastornos hormonales: el hipotiroidismo o el hipertiroidismo son enfermedades que afectan al procesamiento de estímulos olfativos. 
  • Cambios hormonales: la menopausia o la gestación son otras causas de hipersensibilidad. 
  • Trastornos de salud mental: la depresión y la ansiedad agudizan el olfato en algunas personas. 
  • Enfermedades neurológicas: el Parkinson o la esclerosis múltiple, pueden afectar la sensibilidad al olor.
  • Consumo de medicamentos: algunos medicamentos, como antidepresivos y ciertos fármacos para el tratamiento de la migraña, exacerban el sentido del olfato. 
  • Traumatismo craneal: un traumatismo craneal puede dañar el sistema olfativo
  • Fibrosis quística: esta enfermedad pulmonar provoca alteraciones que afectan al olfato.
  • Tumores: algunos tipos de cánceres e incluso tumores benignos causan cambios en el olfato.

La hiperosmia tiene como síntomas principales los siguientes:

  • Mayor captación de olores y un umbral de percepción más desarrollado.
  • Mayor sensibilidad a ciertos olores.
  • Aversión o incomodidad hacia ciertos olores que no son problemáticos para otras personas.
  • Fatiga, náuseas o dolor de cabeza cuando están expuestas a olores muy fuertes.
  • Problemas para comer o beber: la hiperosmia puede afectar la forma en que una persona percibe el sabor de los alimentos y bebidas.

El vino y la hiperosmia

En un sector como el del vino, contar con un olfato muy desarrollado es una ventaja competitiva. Las empresas buscan “narices” que sean capaces de describir y evaluar con precisión los nuevos vinos que van a salir al mercado. 

También los sumilleres y catadores profesionales se ven beneficiados por esta condición. La hiperosmia puede ser una ventaja para un enólogo, catador de vino o un sumiller, ya que puede permitir una mayor percepción y sensibilidad a los olores y sabores del vino. Esto puede ayudar a identificar y describir con precisión los matices y características del vino.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que la hiperosmia no es necesariamente una condición deseada para todos los profesionales del mundo del vino. Algunas personas con hiperosmia pueden experimentar aversión o incomodidad hacia ciertos olores o sabores, lo que puede dificultar la evaluación objetiva del vino. 

Además, la hiperosmia puede ser un síntoma de una afección médica subyacente, por lo que es importante que cualquier persona con síntomas consulte a un médico.

El olfato muy desarrollado es una cualidad que puede ser beneficiosa para las personas que trabajan en el mundo de la vitivinicultura. Gracias a esta hipersensibilidad, se descubren y combinan diversos matices para crear el vino deseado.

También es una ventaja a la hora de describir los perfiles aromáticos de las diversas referencias. Pero también es una cualidad que sirve para detectar defectos durante la fase de producción del vino o en la cata. 

Estas narices privilegiadas pueden enfocar su carrera profesional hacia la enología o la vitivinicultura y convertir esta condición poco frecuente en un medio de vida. 

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