¿Qué necesita el viñedo?

Jueves 29 de Agosto de 2019

Leído › 4106 Veces

La fotosíntesis determina en gran medida una serie de factores que influyen de manera decisiva en el desarrollo del viñedo

Desde hace varios meses el fruto la vid ha comenzado a transformarse de manera acelerada. De racimo verde, duro y ácido, como si de una parte más de la planta se tratase, hacia un fruto coloreado, blando, dulce y aromático.

Para que este proceso suceda es necesario que se den una serie de transformaciones físicas, químicas y biológicas, muchas de ellas de gran complejidad que hacen que los granos de uva aumenten progresivamente de tamaño, al mismo tiempo que se incrementa la concentración de un apreciable número de sustancias, donde destaca principalmente el azúcar.

Pero es especialmente durante la maduración cuando la cantidad de sustancias acumuladas en los granos de uva aumentan progresivamente.

Podemos afirmar que el fruto (las uvas) se comportan como un órgano más de la planta -como las hojas o las raíces- cuya finalidad es la acumulación de sustancias que serán utilizadas por las pepitas para su desarrollo.

Esta acumulación se realiza mediante dos tipos de fenómenos: físicos y bioquímicos.

Los fenómenos físicos, como los movimientos de agua y de sustancias, corresponden a fuerzas diversas, como osmosis, evaporaciones, potenciales eléctricos y fenómenos de las membranas celulares.

Los fenómenos bioquímicos son controlados por medio de enzimas y hormonas, y pueden ser a su vez de dos tipos: relacionados con la biosíntesis de la materia orgánica, esto es, de tipo constructivo o anabólico; o por el contrario de tipo degradante o catabólico. En el primer proceso, la vid absorbe anhídrido carbónico y agua del exterior mientras que en el segundo, se finaliza enviando hacia el exterior esas mismas sustancias.

PROCESO ANABÓLICO

Este proceso constructivo o anabólico es la fotosíntesis o función clorofílica, que tiene lugar en dos fases: luminosa y oscura.

La primera necesita imprescindiblemente de la luz solar y de la clorofila (pigmento situado en los cloroplastos de las células verdes como las hojas).

De este modo, por medio de la clorofila de las hojas, la energía luminosa se transforma en energía química que se almacena atómicamente en las moléculas que se forman.

Paralelamente, durante la fase luminosa por medio de dos coenzimas (ATP y NADPH) se rompen moléculas de agua y se cede al ambiente notables cantidades de oxígeno.

En la fase oscura, que como su nombre indica se realiza en ausencia de luz solar, intervienen las anteriores coenzimas (ATP y NADPH) y anhídrido carbónico (CO2) para producir materia orgánica.

Este proceso anabólico tiene lugar en las plantas gracias a la presencia de la clorofila y de otros pigmentos fotosintéticos y se desarrolla en las hojas de la vid, en particular en unos orgánulos presentes en las células del tejido foliar, denominados cloroplastos.

En la vid, las hojas son el principal órgano donde se realiza la fotosíntesis, pero ésta también puede desarrollarse en los pámpanos y en los granos de uva verdes, es decir antes del envero durante su etapa herbáceo o del agraz.

FACTORES QUE INFLUYEN EN EL DESARROLLO DE LA FOTOSÍNTESIS

Los factores que influyen en el desarrollo de la fotosíntesis en la vid se agrupan en los humanos y no humanos.

Los factores en los que no hay intervención humana se denominan de carácter ambiental y en los que sí está presente la mano del hombre se denominan de tipo antrópico.

1. Factores ambientales (No humanos):

  • Iluminación. La fotosíntesis presenta una relación directa con el nivel de iluminación, es decir cuanta mayor sean las horas de iluminación mayor será la actividad fotosintética. Asimismo, la actividad fotosintética es mayor en hojas adultas, mientras que en las jóvenes y senescentes su actividad es inferior. Lo mismo ocurre con la hidratación, cuanto mayor es la hidratación foliar, mayor actividad fotosintética. El exceso de luz o la escasez pueden detener la actividad fotosintética, especialmente lo segundo. Asimismo, el exceso de luz unido a un exceso de temperatura, también puede detener la actividad fotosintética por foto-oxidación, dando lugar a las características hojas de color amarillo.
  • Temperatura. No existe un nivel estándar, ya que su valor viene determinado en gran medida por las necesidades energéticas de la planta. No obstante, se ha convenido establecer la máxima actividad fotosintética a una temperatura de 28 a 30°C estando inversamente relacionada con el estrés hídrico de la planta (a mayor estrés hídrico menor actividad fotosintética).
  • Humedad. Los niveles de humedad bajos en la atmósfera o mejor dicho en el microclima del viñedo, elevan la tasa de transpiración y en consecuencia la fotosíntesis, aunque cuando ésta es demasiado elevada se cierran los estomas y se reduce la actividad fotosintética. Una planta en equilibrio, es decir que cuenta con un buen nivel de agua y una iluminación óptima, tiende a estabilizar su actividad fotosintética adaptándose en gran medida al nivel de humedad.
  • Agua. Este elemento es un factor determinante de la fotosíntesis, pues cuando se produce una falta de agua severa (estrés hídrico), se cierran los estomas de las hojas y se produce una importante disminución de la fotosíntesis.

2. Factores antrópicos (Humanos):

  • Riego. Es un factor consecuente de la disponibilidad de agua en la vid, visto en el punto anterior. De este modo el viticultor combate el estrés hídrico y la detención de la fotosíntesis.
  • Control de la actividad vegetativa. La superficie foliar es un factor de gran importancia para la actividad fotosintética de las plantas, estableciéndose en el viñedo un óptimo de 1 a 1,5 m2 de superficie foliar por cada kg de uva en maduración..
  • Nutrición del viñedo. El nitrógeno junto al magnesio son elementos fundamentales para la fotosíntesis, pues ambos forman parte de la estructura molecular de la clorofila, especialmente el primero, pues cerca del 50% del nitrógeno que contienen las hojas se emplea en el sistema fotosintético. Otros elementos que también tienen una gran importancia son el boro, manganeso, hierro y potasio. La disponibilidad de nutrientes en las plantas, por medios naturales del suelo o a través de la correspondiente fertilización, es de capital importancia para la actividad fotosintética y por lo tanto para el desarrollo de la vid.

PROCESO CATABÓLICO

En sentido contrario a todo el desarrollo anterior, el proceso catabólico o de liberación de energía, es el de la respiración, donde se produce la glucólisis o degradación de la glucosa para lo cual la planta absorbe oxigeno del aire para formar agua en su interior y se libera anhídrido carbónico (CO2).

El resultado final es que una molécula de glucosa (hexosa) se degrada y produce dos de ácido pirúvico e hidrógeno. Y las dos moléculas de ácido pirúvico pasan a seis moléculas de anhídrido carbónico (CO2) y el resto de hidrógeno, uniéndose éste con el oxígeno del aire para formar agua.

DE UN VISTAZO

¿Te gustó el artículo? Compartir

Comenta