El vino tinto y las ventajas de envejecer

Redacción

Viernes 27 de Abril de 2012

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La maduración del vino tinto, también llamada envejecimiento, está formada por dos etapas bien diferenciadas

La maduración del vino tinto, también llamada envejecimiento, está formada por dos etapas bien diferenciadas entre las que destacan las siguientes:

a) Fase de madera u oxidativa: en la cual el vino es almacenado en barrica de madera, oxidándose durante el período de tiempo que permanece en ella, dado que el vino está sometido a la presencia del oxígeno que penetra a través de la barrica.

b) Fase de botella o reductora: en la que el vino es embotellado en cristal, donde ocurre el proceso opuesto y se reduce, al no haber presencia de oxígeno y reaccionar únicamente entre sus propios componentes.

En función del vino que se quiera obtener, la permanencia entre una fase y otra difiere, siguiendo generalmente la siguiente distribución:

Joven o del año: sin llegar a ser envejecido en barrica o con un envejecimiento menor de 6 meses.

Crianza: mínimo 24 meses en total (mínimo 6 meses en barrica, resto en botella).

Reserva: mínimo 36 meses en total (mínimo 12 meses en barrica, resto en botella).

Gran Reserva: mínimo 60 meses en total (mínimo 24 meses en barrica, resto en botella).

En referencia a las propiedades físicas y gustativas del vino, hay tres de ellas que varían a lo largo del proceso de crianza debido a las reacciones químicas ocurrentes en ambas fases. Estas son:

  • Aroma: puede pertenecer a los aromas primarios, secundarios o terciarios. Y entre ellos, pueden ser acetonas, alcohólico, adehídico, algarrobo, animal, balsámico, barniz, cedro, con carácter, dátiles, desván, ebanistería, elegante, etéreo, flor, floral, franco, fresco, frutal, frutos rojos, hollejo maduro, intenso, levaduras, lías, maceración, monte bajo, notas de evolución, notas minerales, pastelería, piel de naranja, punzante, reducción, salino, solerado, terroso, tipo mediterráneo, tofee, torrefacto, trufa, vainilla y yodado.
  • Color: abierto, acerado, ámbar, brillante, cereza, caoba, cubierto, dorado, guinda, limpio, oro viejo, ribete o yodo.
  • Boca: alcohólico, amargoso, amplio, aterciopelado, blando, cálido, caramelizado, carnoso, complejo, crianza oxidativa, denso, dulcedumbre, dulcificado, equilibrado, frutos secos, graso, largo, ligero, pastoso, puntas de alcohol, redondo, sabroso, tánico, torrefacto, untuoso y vigoroso.

Dependiendo de la fase de crianza, estás características varían. Generalmente:

  • Aroma: heterogéneo con notas florales y frutales en primera fase, mientras que elegante, complejo y con notas minerales en segunda fase.
  • Color: rojo-violáceo de tonos vivos en primera fase, y pasa a rojo-teja y tonos vainilla en segunda fase.
  • Boca: crianza oxidativa en primera fase, y amplios y rotundos en segunda fase.
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