Lunes 05 de Enero de 2026
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El sector vitivinícola portugués prevé alcanzar los 1.000 millones de euros en exportaciones en 2026, según ha informado este lunes el Instituto da Vinha e do Vinho (IVV). El presidente del IVV, Francisco Toscano Rico, ha explicado a los medios en la Casa do Vinho de Valpaços, tras una visita a productores de la región de Trás-os-Montes, que el sector mantiene una visión positiva sobre el futuro y considera posible lograr ese objetivo económico el próximo año. Toscano Rico ha señalado que, si se supera la actual incertidumbre en los mercados internacionales y las dificultades derivadas de la situación geopolítica, 2026 podría ser el año en que se alcance esa cifra. En términos de volumen, esto supondría aproximadamente el 50% de la producción nacional.
Frederico Falcão, presidente de Viniportugal, ha recordado que la meta de los 1.000 millones de euros estaba inicialmente prevista para 2023. Sin embargo, no se logró debido a varios factores, entre ellos la inestabilidad y reducción de pedidos desde Estados Unidos. Ahora, el sector se marca como nuevo objetivo llegar a los 1.200 millones de euros en exportaciones para 2030. Falcão ha subrayado que lo más importante es asegurar la sostenibilidad económica del sector, lo que implica continuar incrementando el precio medio de venta del vino portugués en los mercados internacionales.
Según datos del IVV, Portugal exporta más de 350 millones de litros de vino al año y cuenta con una fuerte orientación hacia los mercados exteriores. Los principales destinos para el vino portugués son Estados Unidos, Brasil, Reino Unido y Francia. Toscano Rico ha explicado que los mercados internacionales valoran cada vez más la calidad del vino portugués y su relación calidad-precio frente a otros países productores.
A pesar de una reducción generalizada en el consumo mundial de vino, Portugal mantiene su posición y sigue resistiendo mejor que otros países. El IVV atribuye este comportamiento a la reputación creciente del vino portugués y a su capacidad para adaptarse a las condiciones cambiantes del mercado internacional.
El presidente del IVV también ha hecho referencia a las dificultades recientes con el mercado estadounidense. La imposición de tarifas y la falta de claridad en las reglas comerciales provocaron una disminución importante en las exportaciones hacia Estados Unidos durante 2025. Los grandes importadores estadounidenses redujeron sus pedidos y Portugal no logró recuperar esos volúmenes antes del final del año pasado.
A pesar de esta situación, Toscano Rico confía en que si se estabilizan las condiciones comerciales y se mantiene la penalización actual del 15%, existen posibilidades reales de crecimiento para el próximo año. El responsable del IVV considera que los indicadores actuales sobre ventas al consumidor final muestran un buen comportamiento en otros mercados internacionales y ve señales positivas para el futuro inmediato.
El sector vitivinícola portugués apuesta por reforzar la imagen del país como productor ante los mercados internacionales y por coordinar esfuerzos entre todas las regiones para consolidar su presencia exterior. La estrategia pasa por mantener la calidad y seguir incrementando el valor añadido del producto exportado.
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