Martes 10 de Marzo de 2026
Leído › 825 veces

Las ventas de cerveza, vino y bebidas espirituosas han registrado en Canadá la mayor caída anual de los últimos 20 años, según el informe publicado este jueves, 5 de marzo, por Statistics Canada. El estudio señala que durante el ejercicio fiscal 2024-2025 las ventas de bebidas alcohólicas descendieron un 1,6%, situándose en 25.800 millones de dólares canadienses. Este descenso se produce a pesar de que los precios subieron en el mismo periodo un 1,6%. La reducción en el volumen de ventas se ha repetido por cuarto año consecutivo, lo que indica un cambio en los hábitos de consumo entre la población adulta.
El informe detalla que, entre marzo de 2024 y marzo de 2025, los canadienses compraron el equivalente a ocho bebidas alcohólicas por semana, frente a las 8,7 del año anterior y las 9,7 de hace una década. Todas las categorías principales —cerveza, vino y bebidas espirituosas— han experimentado descensos tanto en valor como en volumen. Solo la categoría de sidras y bebidas preparadas ha crecido ligeramente, aunque sigue representando solo el 9,3% del mercado total.
Expertos como Rod Phillips, profesor de historia en la Universidad Carleton de Ottawa y especialista en historia del alcohol, explican que este cambio responde a factores generacionales y sociales. Phillips indica que las nuevas generaciones no consideran necesario el consumo de alcohol para socializar o disfrutar de una comida. Además, existe una mayor sensibilidad hacia los riesgos para la salud asociados al consumo de alcohol, como el cáncer o las enfermedades cardíacas.
El aumento del precio también influye en esta tendencia. La inflación, los problemas climáticos que afectan a productores de whisky y viñedos, así como los aranceles sobre el aluminio utilizado en latas, han elevado los precios. Según Statistics Canada, el precio del alcohol en tiendas subió un 1,6%. En bares y restaurantes con licencia, el incremento fue del 9% respecto al año anterior.
Una encuesta realizada en noviembre por Angus Reid para Restaurants Canada muestra que el 32% de los encuestados redujo sus compras de alcohol para ahorrar dinero. Chris Elliott, economista jefe de Restaurants Canada, señala que esta reducción ha afectado a la hostelería: en 2013 el alcohol suponía el 21,1% de los ingresos totales en restaurantes con servicio completo; en 2023 esa cifra bajó al 17,1%. Esto implica que los clientes gastan menos cuando salen a comer fuera porque piden menos bebidas alcohólicas.
El sector cervecero es uno de los más afectados. Las ventas de cerveza cayeron un 1,6% hasta los 9.100 millones de dólares canadienses y el volumen bajó un 3,8%, lo que equivale a unas 3,1 botellas estándar por semana por persona adulta. Es el noveno año consecutivo con descensos en volumen para la cerveza. El vino también retrocedió: las ventas bajaron un 2,2% hasta los 7.700 millones y el volumen cayó por cuarto año seguido hasta alcanzar el equivalente a 1,9 copas semanales por adulto. Las bebidas espirituosas registraron una caída del 3,2% en ventas (6.700 millones) y del 4,4% en volumen (2,2 chupitos semanales).
La reducción del consumo ha provocado cierres tanto de cervecerías artesanas como de bares. Según Elliott, Canadá contaba con cerca de 9.000 bares y discotecas en el año 2000; esa cifra se redujo a solo 3.721 en 2025.
A nivel internacional también se observa una disminución del consumo: la Organización Internacional de la Viña y el Vino informó recientemente que el consumo mundial está en su nivel más bajo desde 1961 debido a la inflación y cambios sociales y generacionales.
En cuanto al origen del producto vendido en Canadá, las ventas nacionales aumentaron ligeramente hasta representar el 60,6% del total frente al 59% del año anterior. El informe subraya una caída del 3,9% en las ventas de vino importado y un aumento del 1,9% en las ventas nacionales. Es la primera vez desde que Statistics Canada recopila estos datos (desde 1992/1993) que descienden las ventas de vino importado.
Este cambio se vio impulsado por decisiones políticas: en febrero de 2025 varias provincias retiraron vinos y licores estadounidenses tras la imposición por parte del presidente Donald Trump de un arancel del 25% sobre productos canadienses. Statistics Canada indica que las importaciones procedentes de Estados Unidos cayeron un 5,4% respecto al ejercicio anterior.
La retirada temporal de vinos estadounidenses benefició especialmente a los productores locales. Michelle Wasylyshen, presidenta ejecutiva de Ontario Craft Wineries, explicó que las ventas de vinos elaborados con uvas locales aumentaron notablemente tras la retirada de etiquetas estadounidenses por parte del LCBO (Liquor Control Board of Ontario).
Leído › 825 veces