Miércoles 25 de Febrero de 2026
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Las exportaciones españolas de vino cerraron el año 2025 con descensos tanto en valor como en volumen, según los datos de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) analizados por la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE). El sector facturó 2.879,5 millones de euros, lo que supone una caída del 5% respecto al año anterior. En volumen, las ventas al exterior alcanzaron los 1.891,8 millones de litros, un 3,4% menos que en 2024. Esta cifra implica que España baja de los 1.900 millones de litros exportados por primera vez desde 2013.
La revisión definitiva de los datos de 2024 ha elevado el techo histórico de facturación hasta los 3.030,7 millones de euros y los 1.958,8 millones de litros, lo que sitúa la caída registrada en 2025 en una perspectiva técnica tras un año récord. A pesar del descenso, el valor alcanzado en 2025 es el cuarto mejor de la serie histórica.
El mes de diciembre de 2025 fue especialmente negativo en comparación con el mismo mes del año anterior, con caídas del 7,9% en valor y del 7,8% en volumen. Las exportaciones se situaron en 217,45 millones de euros y 137,6 millones de litros.
El análisis por categorías muestra diferencias importantes entre los distintos tipos de vino y formatos. Los vinos envasados —que incluyen vinos tranquilos, espumosos, licor y bag-in-box— sufrieron descensos tanto en valor como en volumen. En total, se exportaron 817,4 millones de litros (-7,9%) por valor de 2.330,7 millones de euros (-7%), con un precio medio que subió un 1% hasta los 2,85 euros por litro.
Dentro del grupo de vinos espumosos, las exportaciones cayeron un 7,5% en valor y un 10,9% en volumen. El Cava fue el producto más afectado: perdió un 11,5% en valor y un 19,2% en volumen respecto a 2024. Por el contrario, el resto de espumosos aumentó sus ventas exteriores tanto en valor (+4,9%) como en volumen (+10,2%). Estados Unidos se mantuvo como principal destino para el espumoso español pese a registrar una bajada del 11,4% en valor y del 13% en volumen.
En cuanto a los vinos tranquilos envasados —la categoría más relevante dentro del vino español— también se registraron caídas: -7,5% en valor y -8,3% en volumen. Los vinos con Denominación de Origen Protegida (DOP) lideran este segmento pero sufrieron una bajada del 7,1% en valor y del 9,9% en volumen. El precio medio subió hasta los 5,17 euros por litro (+3,1%). Los vinos varietales y los vinos con Indicación Geográfica Protegida (IGP) también retrocedieron tanto en facturación como en litros exportados.
Por colores, los vinos blancos han mostrado una evolución diferente a la tendencia general: mientras los tintos y rosados han perdido peso desde hace años —con una reducción acumulada desde 2017 de casi 240 millones de litros— los blancos han aumentado ligeramente su presencia exterior.
Los vinos de licor fueron la excepción positiva dentro del grupo de productos envasados: crecieron un 3,3% en valor y un 4,4% en volumen respecto a 2024. Por su parte, los vinos de aguja descendieron un 7% en valor y un 10,5% en volumen.
El formato bag-in-box (envases entre dos y diez litros) cerró el año con ligeros aumentos: +0,1% en valor (86,9 millones de euros) y +1,2% en volumen (69,6 millones de litros). Francia se convirtió este año en el primer destino para este formato tras registrar crecimientos superiores al 50%.
En contraste con la tendencia general a la baja del vino embotellado o bag-in-box, las exportaciones españolas de vino a granel aumentaron un 4,7% en valor (548,8 millones de euros) y un ligero +0,3% en volumen (1.074 millones de litros). Alemania y Francia siguen siendo los principales compradores aunque Costa de Marfil ha escalado posiciones tras aumentar sus compras más del 48% respecto al año anterior.
Por subcategorías dentro del granel destaca el crecimiento del vino varietal (+7,4% en valor), mientras que el vino sin ninguna indicación sigue siendo el más exportado aunque redujo ligeramente su volumen (-1,4%). El precio medio del granel subió hasta los 51 céntimos por litro (+4%).
En cuanto a otros productos vitivinícolas complementarios —como mosto o vinagre— también se observan tendencias positivas. Las exportaciones españolas de mosto crecieron un 3,7% en valor aunque cayeron un -4,5% en volumen; el vinagre aumentó tanto su facturación (+4,9%) como su volumen (+4%). Los vinos aromatizados bajaron tanto su facturación (-7,9%) como su volumen (-5,5%).
Por mercados internacionales para el vino español embotellado no espumoso —incluyendo tranquilos y generosos— Reino Unido se mantiene como primer destino tanto por valor como por volumen pese a registrar caídas moderadas. Estados Unidos ocupa la segunda posición pero sufrió una bajada importante (-14,8%). Entre los quince principales mercados solo Canadá creció tanto en valor como en volumen.
El informe señala que la diversificación geográfica es clave para mitigar la saturación observada especialmente entre los mercados europeos tradicionales. El caso más llamativo es Costa de Marfil que ha pasado a ser el cuarto destino mundial para el granel español tras aumentar sus compras más del doble respecto al año anterior.
El sector vitivinícola español afronta así una etapa marcada por ajustes estructurales tras alcanzar cifras récords históricas durante el ejercicio anterior. La tendencia general apunta hacia una defensa del precio medio frente a la erosión del volumen exportado y una búsqueda activa de nuevos mercados fuera del ámbito europeo tradicional para compensar la saturación observada entre los principales destinos históricos.
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