10 consejos para sentirse un viticultor, y cultivar un viñedo en casa, terraza, jardín o huerta

Carlos Aguila Muñoz

Martes 30 de Julio de 2019

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Roberto Frías, Director Agrícola de Bodega La Rioja Alta, nos regala 10 consejos muy útiles a tener en cuenta

1. La vid es un vegetal muy rústico capaz de adaptarse a multitud de ambientes pero le gusta el calor y teme alas heladas primaverales. Es conveniente conocer cuando es la fecha más probable de éstas yaque, si ocurren cuando ha brotado, quedará muy dañada. Si existe riesgo importante, deberemos protegerlas con un pequeño invernadero o colocándolas en el interior, en el caso que las tengamos en macetas.

2. Debemos saber a "groso modo" como es el clima de la zona. Si es muy cálido, el ciclo se acortará y la uva madurará de forma prematura y lo contrario ocurrirá en zonas de clima frío. Esto nos ayudará a elegir la variedad más adecuada. Por regla general en zonas muy cálidas nos decantaremos por una variedad de ciclo largo (por ejemplo, Graciano o Cabernet Sauvignon) mientras que en zonas más frescas nos decidiremos por una de ciclo más corto (como Merlot o Tempranillo). Y si la zona es muy fría, es más recomendable optar por una variedad de uva blanca (Pinot Gris o Chardonnay).

3. Atentos al régimen de lluvias si cultivamos la vid en una terraza, en una azotea o en una maceta, el volumen de suelo que podrán explorar las raíces será reducido con lo que debemos cuidar que tenga siempre un nivel de humedad adecuado y constante. Debemos tener la posibilidad de regar, y, a su vez, colocaremos en la base del recipiente un lecho de gravilla para evacuar el exceso de agua para evitar los perjudiciales encharcamientos.

4. En cuanto al suelo la vid es una planta muy versátil sin excesivas exigencias. Si el cultivo se va a hacer sobre un suelo "artificial" procuraremos que sea poco arcilloso y con buena proporción de arena y pequeñas piedras que le confieran unas buenas condiciones de permeabilidad, aireación, porosidad y escasa tendencia a la compactación y al encharcamiento. No interesa que tenga excesiva materia orgánica.

5. Debemos decidir el marco de plantación, en el caso de disponer de una zona de cultivo amplia, tipos de terraza o huerto. Se trata de la distancia entre filas y la distancia entre plantas Y determina el número de pies por unidad de superficie (densidad de plantación). Si el suelo es pobre nos iremos a densidades de plantación elevadas, con distancias entre filas y entre plantas muy reducidas. Lo contrario ocurrirá en suelos fértiles, profundos y ricos en materia orgánica.

6. Si disponemos de mucho tiempo y podemos dedicar toda la atención que precisa nuestro viñedo, podemos optar por cualquier variedad que se adapte a la zona y a nuestros gustos. Si la atención esporádica deberíamos decantarnos por variedades menos sensibles a plagas y enfermedades. Como ejemplo indicar que la Cabernet Sauvignon, error o Garnacha resultan "más fáciles" de cultivar que Tempranillo, Mazuelo o Chardonnay.No bastante, en el mercado ya se comercializan variedades tintas y blancas resistentes a enfermedades que apenas requieren tratamientos.

7. Tipos de plantas y momento de plantación. En el mercado encontraremos dos tipos de plantas:

  • Clásicas o a "raíz desnuda": Son las más comunes se plantan desde mitad de febrero a finales de mayo. No presentan órganos verdes y permanecerán sin brotar hasta que aumente la temperaturas.
  • Un maceta o en "pot". Se suelen producir solo por encargo. Se comercializan enraizadas en un pequeño recipiente y presentan brotes hojas. Se plantan desde finales de junio a finales de julio. Su manejo es más complicado y requiere una atención más exquisita.

8. Respecto a la forma que le daremos a las plantas y su conducción en formaciones libres (vaso y sus variantes) o apoyadas (espalderas) mi recomendación es:

  • En condiciones de escaso desarrollo por poca fertilidad en el terreno, formar las cepas en vaso, con tantos brazos y pulgares como pensemos dejar en la poda y un tronco definido de 25 a 30.
  • En condiciones de fuerte desarrollo sobre suelo fértil, optar por un sistema de postes y alambres que permitan dirigir y controlar la vegetación.

9. El tipo de poda dependerá de los hábitos productivos de cada variedad. Por ejemplo, Tempranillo, Mazuelo, Syrah, Cabernet o Merlot se adaptan muy bien  a sistemas de poda corta, mientras que otras como Verdejo, Albariño o Caiño requieren podas largas y dan una producción económicamente rentable. El manejo resulta mucho más sencillo el de las variedades a podas cortas que a largas, razón por la que, para aficionados, recomiendo las primeras.

10. Si hemos hecho bien los deberes y conseguimos que las vides lleguen a producir, debemos prever que en el ambiente urbano habrá pájaros a los que también les gustarán nuestras uvas y de lo que, de alguna manera, las tenemos que proteger.

Ahora solo queda prensarlas, fermentarlas y bebernos el vino.

Carlos Aguila Muñoz
Winelover y escritor especializado en enoturismo, enología e historia del vino.

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