Miércoles 07 de Enero de 2026
Leído › 1140 veces

Italia ha aprobado la producción de vinos desalcoholizados en su territorio. El Gobierno ha firmado un decreto interministerial entre el Ministerio de Economía y el Ministerio de Agricultura que establece un marco normativo para regular la fiscalidad, los impuestos especiales y los métodos de producción de estos productos. Hasta ahora, muchas bodegas italianas debían enviar sus vinos a otros países, como Alemania o España, para realizar el proceso de desalcoholización debido a la falta de una normativa clara en Italia.
El nuevo decreto permite a las empresas titulares de depósitos fiscales de vino y productos alcohólicos intermedios llevar a cabo procesos de desalcoholización dentro de unos límites cuantitativos definidos. La norma diferencia entre productores que elaboran más o menos de mil hectolitros anuales y fija reglas concretas para las autorizaciones, la conservación y la circulación de los productos. Además, limita las actividades accesorias exclusivamente a la producción del vino desalcoholizado.
El ministro de Agricultura, Francesco Lollobrigida, ha explicado que esta medida ofrece a las empresas un entorno estable y competitivo. Según el ministro, la definición del régimen fiscal sobre los impuestos especiales permitirá a los productores italianos buscar la excelencia también en este nuevo segmento del mercado.
El sector vitivinícola italiano llevaba tiempo esperando esta regulación. Hasta ahora, la ausencia de reglas claras obligaba a muchas empresas a trasladar parte del proceso productivo al extranjero. Con el nuevo decreto, todo el proceso podrá realizarse en Italia.
El mercado internacional de vinos sin alcohol o con bajo contenido alcohólico, conocido como segmento Nolo, es uno de los pocos que mantiene un crecimiento sostenido pese a la crisis que afecta al sector del vino tradicional. Actualmente tiene un valor estimado de 2.400 millones de dólares y podría alcanzar los 3.300 millones en 2028. Los vinos desalcoholizados italianos ya tienen buena acogida en mercados como Alemania, Reino Unido y Estados Unidos.
La nueva normativa busca impulsar la presencia italiana en este segmento y facilitar que las bodegas puedan responder a una demanda que aumenta tanto dentro como fuera del país. El decreto también pretende garantizar la calidad y trazabilidad del producto final, aspectos cada vez más valorados por los consumidores internacionales.
Leído › 1140 veces