¿Has probado alguna vez las torrijas de vino tinto?

Lunes 26 de Octubre de 2020

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Las torrijas son un manjar delicioso cuya forma de preparación ha pasado de generación en generación, y aún en la actualidad sigue siendo el postre estrella de la Semana Santa. Las más tradicionales son las elaboradas con leche, aunque también se preparan con miel, natillas, chocolate y vino. Las torrijas de vino tinto son una de las variedades de este dulce que cuenta con un mayor número de adeptos por su increíble sabor.

Tradición de las torrijas

Las torrijas son unos dulces de origen europeo que cuentan con una larga tradición en España. Consisten en rebanadas de pan duro empapadas en vino o leche, rebozadas en huevo y fritas con aceite en una sartén. Se endulzan con miel, melaza o azúcar y son aromatizadas con canela. Se parecen mucho a las tostadas francesas, aunque no son el mismo postre.

En España su consumo es muy popular durante la Semana Santa y la Cuaresma. Son también muy conocidas en Iberoamérica, adonde fueron llevadas por los emigrantes españoles.

La primera mención histórica de las torrijas aparece en una obra del gastrónomo latino Marco Gavio Apicio, en el siglo I de nuestra era. La receta fue bautizada por el autor como aliter dulcia (dulce diferente), y consistía en una rebanada de pan sumergida en leche, sin que se haga mención a los huevos.

En la Edad Media los postres a base de pan endulzado y sumergido en leche fueron muy populares. El gastrónomo Martino da Como ya indicaba en el siglo XV que estos dulces eran servidos a menudo como acompañamiento de aves y otras carnes de caza.

Fue también en el siglo XV cuando el término torreja (torrija) es nombrado en España. Aparece en un escrito del poeta y dramaturgo Juan del Encina, e indicaba que su uso era muy apropiado para la recuperación de las parturientas.

Las primeras recetas de torrijas tal y como son elaboradas actualmente se remontan a los albores del siglo XVII, en obras de Domingo Hernández de Maceras y Francisco Martínez Motiño.

A principios del siglo XX estos dulces ya eran muy populares en las tabernas madrileñas y se servían en chatos de vino.

Su asociación con la Semana Santa se debe a la necesidad de aprovechar el pan que no se consumía junto a la carne, en un tiempo caracterizado por la abstinencia de este alimento.

Cómo se elaboran las torrijas de vino tinto

La receta de torrijas de vino es ideal para cualquier celebración, aunque sea en Semana Santa cuando más se consume. Este delicioso postre es muy fácil de preparar, como verás a continuación.

Ingredientes

Estos son los ingredientes que necesitarás para preparar 6 torrijas con vino:

  • Rebanadas de pan para torrijas: 6.
  • Vino tinto: un litro (que el vino sea de la suficiente calidad como para poder tomarlo con gusto en una copa).
  • Azúcar: 300 gramos.
  • Naranja: la piel.
  • Canela: unas ramitas.
  • Anís estrellado.

Para el rebozado deberás utilizar los siguientes ingredientes:

  • Harina
  • Huevos: 3.
  • Aceite de oliva para la fritura.

Por último, para la presentación de esta receta de torrijas con vino te harán falta:

  • Un yogur griego sin azúcar
  • Unas frambuesas bien frescas.
  • Unas hojas de hierbabuena.

Elaboración de las torrijas de vino tinto

Para preparar estas torrijas con vino debes seguir los siguientes pasos:

  1. Echa en un cazo el vino con la piel de naranja, el azúcar, el anís estrellado y la canela y caliéntalo hasta que llegue a la ebullición. En ese momento baja un poco el fuego y deja que hierva entre 5 y 8 minutos, de modo que los sabores se mezclen bien. Cuélalo y resérvalo caliente.
  2. Coloca sobre una fuente el pan cortado y mójalo con vino caliente (es importante que esté bien caliente para que empapar el pan te resulte más sencillo).
  3. Ve calentando el aceite en una sartén (debe estar caliente pero sin que suelte humo).
  4. Pasa las torrijas por harina para que el interior mojado con vino se selle, y pásalas por huevo batido.
  5. Fríe a fuego medio-alto las torrijas, dándole vuelta y vuelta hasta que se forme una costra por cada lado. Las vueltas hay que darlas con una espátula con mucho cuidado, de modo que no se rompan.
  6. Elimina el exceso de aceite de las torrijas recién fritas pasándolas por papel absorbente.
  7. Como te habrá sobrado vino, vuelve a ponerlo al fuego hasta que reduzca, añadiéndole un par de cucharadas de azúcar si fuera necesario.
  8. Cuando se haya reducido y se haya creado un espeso almíbar, utiliza un pincel para pintar las torrijas con la mezcla, algo que le proporcionará un precioso brillo y un apetitoso color.

A la hora de servir, hazlo con algo de yogur griego y unas frambuesas. Coloca una hoja de hierbabuena para la decoración.

 

Las torrijas de vino tinto son uno de los postres más deliciosos que se pueden probar. Una vez que le hayas cogido el truco, es casi seguro que no te limitarás a saborearlas durante la Semana Santa, pues son un capricho que te puedes dar cuando quieras a lo largo de todo el año.

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