Moscatel de Chipiona: La joya dulce del Marco de Jerez

El Moscatel de Chipiona es un tesoro vinícola originario del pintoresco municipio de Chipiona, ubicado al sur de Andalucía

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Esta delicia, clasificada como Jerez Dulce Natural, se elabora a partir de la exquisita variedad Moscatel de Alejandría, produciendo un vino dulce que se disfruta típicamente como aperitivo y/o postre.

Es importante destacar que existe una distinción crucial entre el moscatel de Chipiona y el de Málaga en términos de su elaboración, siendo el primero un vino que no se somete a ningún proceso fermentativo. Este método particular ha llevado a que, según la definición técnica de vino, el moscatel de Chipiona no pueda ser considerado como tal, a diferencia de su contraparte de Málaga. Esta singularidad en su proceso de elaboración ha sido uno de los motivos por los cuales la Denominación de Origen "Jerez-Xérès-Sherry" no lo incluyó en su catálogo de excelencias hasta tiempos recientes.

Producción y desafíos

La producción del Moscatel de Chipiona es un arte llevado a cabo de forma artesanal. Sin embargo, este vino ha enfrentado la amenaza de la desaparición debido a varios factores, incluida la competencia por las tierras donde se cultiva, especialmente por el auge del sector de la construcción.

Características y Notas de Cata

El Moscatel, un tipo de Jerez de carácter monovarietal, se cultiva en áreas cercanas a la costa del Marco de Jerez, en suelos arenosos con una fuerte influencia del clima marítimo. Este vino presenta un color oscuro que varía entre el castaño y el caoba intenso, revelando su densidad al formar una lágrima amplia en las paredes de la copa al ser agitado. Su personalidad aromática es extraordinaria, mostrando notas dulzonas y varietales distintivas, complementadas por aromas florales y cítricos complejos, evocando el jazmín, la flor de azahar, el pomelo y la lima. Estas sensaciones florales se entrelazan con el dulzor y la frescura típicos del Moscatel, destacando un final seco y ligeramente amargo.

Cuando la uva moscatel se somete al proceso de "Asoleo", se produce una concentración notable de azúcares, creando las características notas de pasificación. El vino resultante se cataloga como Moscatel de Pasas, ofreciendo una complejidad creciente en cada sorbo. Este vino se obtiene a partir de la uva del mismo nombre, ya sea fresca o sometida al tradicional proceso de "asoleo", que lleva a una intensa pasificación del fruto.

Asoleo

Gastronomía y servicio

El Moscatel se sirve mejor fresco, entre 12 y 14ºC. Sus características versátiles lo convierten en un compañero excelente para una variedad de platos, desde pescados y mariscos hasta carnes de caza y ensaladas. Sin embargo, su verdadero esplendor se revela al maridarlo con postres no demasiado dulces, así como con frutas frescas y helado.

Datos analíticos

El Moscatel de Chipiona, una joya vinícola que despierta los sentidos, presenta datos analíticos que ilustran su riqueza y complejidad:

Contenido Alcohólico: Posee un contenido alcohólico que oscila entre el 15% y el 22% vol. Esta amplia gama garantiza una experiencia sensorial única, desde las notas más suaves y delicadas hasta las más intensas y vigorizantes, adaptándose a los gustos más variados.

Azúcar Residual: Con más de 160 gramos de azúcar por litro, el Moscatel de Chipiona se distingue por su dulzura exquisita y equilibrada. Estos azúcares naturales provienen de la intensa pasificación de las uvas moscatel, aportando una profundidad de sabor que deleita el paladar con cada sorbo. Esta dulzura natural se convierte en el sello distintivo de este singular vino.

Acidez Total (Tartárico): En el rango de 3 a 5 gramos por litro, la acidez tartárica del Moscatel de Chipiona añade un toque refrescante y vivaz a su perfil gustativo. Esta acidez equilibrada realza las notas afrutadas y florales del vino, creando una armonía perfecta entre el dulzor y la frescura.

Acidez Volátil (Acético): Con menos de 0,8 gramos por litro de acidez volátil, este Moscatel exhibe una pureza excepcional. La baja acidez volátil resalta la calidad y la integridad del vino, asegurando una experiencia de degustación suave y sin imperfecciones.

Estos datos analíticos revelan no solo la meticulosa elaboración detrás del Moscatel de Chipiona, sino también la pasión y el compromiso de los productores por ofrecer un vino de calidad excepcional. Cada componente, desde el nivel de alcohol hasta la acidez, se combina para crear una sinfonía de sabores y aromas, invitando a los aficionados al vino a explorar un mundo de delicias sensoriales en cada copa.

Un artículo de Inmaculada Peña
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