Italia, primer productor del mundo, podría reducir su cosecha hasta un 30% este año

Lunes 07 de Agosto de 2017

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El inusual clima de este año podrían provocar una caída en la producción de uva de hasta el 30%, según asociaciones agrarias

Franciacorta

Según las últimas estimaciones, se espera que algunas regiones de Italia puedan ver sus rendimientos de uva caer hasta en un 30%, después del inusual clima de este año, ha advertido la Asociación Nacional de la Agricultura de Italia en una nota.

La asociación de agricultores italiana Coldiretti informó que los rendimientos podrían ser alrededor del 10-15% más bajos que en 2016, con regiones como Franciacorta donde podrían caer hasta en un 30% debido a las heladas tardías de primavera, mientras que las sequías en Chianti y otras denominaciones en la Toscana podrían provocar caídas de alrededor de un 20-30%, afirma la organización.

Se atribuye esto al inusual clima de este año con un invierno seco y templado que aceleró los primeros sarmientos, para luego verse afectados por daños de heladas tardías, seguido de "sequía persistente y granizadas localizadas", informan.

A esto se suma el adelanto en la vendimia, ya que la lluvia a principios del verano, seguido por el calor en julio había aumentado los niveles de azúcar residual en las uvas, provocando una cosecha temprana. En Sicilia la cosecha se adelantó tres semanas y Franciacorta, en el norte de Italia, se prevé con unas dos semanas de antelación sobre 2016.

"Mucho dependerá de los meses de agosto y septiembre, pero las condiciones actuales prevén una cosecha de buena calidad aunque reducida, especialmente para los viñedos que se han sometido a la escasez de agua o donde los agricultores han tenido éxito en la irrigación de rescate", afirma la asociación en un comunicado.

Con todo, el vicepresidente del Consorzio Franciacorta, Silvano Brescianini, se muestra cauto y advierte que es demasiado pronto para sacar conclusiones sobre el volumen y la calidad de los rendimientos. "Vamos a tener una idea más precisa de cómo es este año una vez que sepamos exactamente cuánto hemos cosechado", afirma.

El Conzorzio revela asimismo que había diferencias "profundas" en la maduración de la uva en diferentes lugares, debido al clima frío de la primavera, lo que provocó la recuperación desigual de las vides. Mucho dependerá de las medidas adoptadas por cada viña y el alcance de los daños sufridos, indican, pero viñedos afectados son propensos a un rendimiento menor.

Sin embargo, Brescianini señala que, debido a las altas temperaturas diurnas en mayo y junio, y el tiempo lluvioso variable, seguido por el calor en julio aumentó maduración de la uva, por lo que las parcelas no afectadas por las heladas de primavera es probable que obtengan una cosecha más alta calidad.

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