Los viticultores australianos incluyen variedades mediterráneas en su oferta de vinos

Luis Expósito García

Jueves 30 de Junio de 2016

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El futuro del vino australiano está orientado hacia la elaboración de nuevos estilos hechos con variedades de uvas mediterráneas

Canguros y Viñedos (Imagen Australia) 

Los viticultores australianos están fijándose cada vez más en las variedades mediterráneas para diversificar sus ofertas de vinos y garantizar el futuro de sus negocios.

Según Kim Chalmers, de la bodega 'Chalmers Wine', el futuro del vino australiano está orientado hacia la elaboración de nuevos estilos hechos con variedades de uvas mediterráneas y también opina que el próximo objetivo principal del vino australiano es la diversidad, no centrándose sólo en una clase si no en todas las variedades de uvas alternativas.

La convicción y confianza de Kim aumentó desde la 21st Century Wine celebrada el pasado septiembre en Londres. Atrajo a 500 miembros influyentes de los medios de comunicación y comercio británicos, que probaron más de 50 vinos australianos elaborados de variedades italianas. Según Kim, la madurez y la calidad de los mismos les sorprendió y muchos habían pensado que los productores australianos plantaban variedades alternativas por diversión,nada serio, pero lo que probaron les impresionó.

Kim, abanderada del Proyecto Clima junto con Al Gore y autora de una Tesis en 2012 sobre Investigación Agroalimentaria Internacional de Variedades de Uva Autóctonas y su Aplicación Potencial en Australia, cree que esto refleja la agilidad con la que se cultiva esta nueva oleada de variedades mediterráneas y que muchos lo hacen por una buena razón. Quieren cultivar las variedades de uvas adecuadas en los lugares adecuados para obtener vinos excelentemente equilibrados que cuenten con precisión la historia acerca del lugar del que provienen.

viñedos, Australia

Vides pioneras

Algunos viticultores australianos han adoptado otras alternativas como reacción al cambio climático, buscando vides que requieran menos agua. Como Mark Lloyd de Coriole, que está inmerso en la obtención de nuevos vinos con vides más resistentes. Mark ha abogado por lo que denomina "las nuevas variedades australianas" desde que plantó el primer Sangiovese en Australia en 1985, el cual le supone un 10% de las ventas en la actualidad.

No obstante, él es consciente que no sólo podrá sobrevivir de variedades australianas y Coriole también produjo su primer Picpoul (Picapoll o la Picapolla, en España) el año pasado, debido a la fuerte atracción que Mark siente por el distintivo carácter de las uvas blancas del Languedoc (Francia).

Muchos de sus vecinos del McLaren Vale están también entusiasmados con las variedades mediterráneas y cultivan además de las variedades locales otras variedades de uvas, como la tinta Mencía, una variedad española que encaja en medio de muchas uvas alternativas que incluyen Sagrantino, Vermentino y Fiano.

Promoviendo el futuro

Tales variedades se han convertido en productos muy solicitados por los viveros vitícolas, incluyendo Binjara, creado por la familia Chalmers. En el 2000, su vivero tenía 37 variedades y 70 clones.

Uno de los grandes fuertes de los Chalmers es su Vermentino, el cual se considera ideal para la seca región de Murray. En la actualidad, 60 productores elaboran dos estilos de Vermentino; uno seco y fresco con una textura firme y otro más afrutado y sabroso

Esto es sólo el principio

Algunos buscan incluso más lejos variedades de uvas poco conocidas. El director general de Jim Barry Wines, Peter Barry, probó la Assyrtiko en Santorini (Grecia) y se enamoró de su peculiar sabor. Destacando que las uvas se cultivaron en suelos pobres en condiciones ventosas y secas (solo 1200 hectáreas de Assyrtiko se cultivan en Santorini y otras pequeñas zonas de Grecia) Peter llevó unos esquejes a Australia. Estos estuvieron en cuarentena durante dos años antes de reproducirse en el vivero vitícola de Yalumba en Barossa.

En marzo del 2012 la empresa Jim Barry cultivó media hectárea de Assyrtiko en una robusta y rocosa ladera orientada al este y localizada en el viñedo que poseen en el Clare Valley.

Algunas vides se cultivan en espalderas y otras discurren a ras del suelo y se entretejen en la cima como lo hacen en Santorini, ofreciendo un círculo de protección a las uvas para que crezcan protegidas de los fuertes vientos. En la actualidad tienen 1200 vides que sólo produjeron 700 litros de vino el año pasado. No obstante, Peter se siente entusiasmado con los resultados y afirma que se cultivarán 9000 vides nuevas.

Según Peter, puede parecer una apuesta arriesgada introducir el Assyrtiko, pero afirma que las uvas tienen un futuro sostenible en esa zona y que sólo por el sabor especial que se consigue merece la pena cultivarlo. También destaca que tienen que hacer frente al cambio climático y a la escasez de agua y adaptar su gestión de forma apropiada.

Luis Expósito García
Profesor y escritor
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