Qué otras cosas puede indicar el color de un vino

Redacción

Martes 26 de Junio de 2012

Leído › 4377 Veces

Es importante destacar otros aspectos visuales que pueden aportar una información 'extra' a tener muy en cuenta en el análisis sensorial de un vino

Aunque se suele clasificar el vino de acuerdo con su color -blanco, tinto, o rosado- el asunto es más complicado de lo que pudiera parecer a primera vista.

En la mayoría de manuales de cata se explica 'la vista del vino' atendiendo a criterios de aspecto, cuerpo y textura, que ofrece importante información sobre el vino.

Sin embargo también es importante destacar otros aspectos visuales que pueden aportar una información 'extra' a tener muy en cuenta en el análisis sensorial de un vino.

En un blanco, la palidez indica que se trata de un vino muy joven que además se ha embotellado muy rápido, es decir que no ha permanecido ningún tiempo en el tanque, ni recibido ningún tipo de crianza (lías, barrica de madera,...).

Así, el soave, por ejemplo, es un vino con un menisco casi incoloro como agua.

En estos casos, el color del vino debe ser acorde con la boca, y mostrarse fresco, joven y equilibrado (es decir que mantenga una justa acidez).

Por el contrario, si un vino blanco se somete a crianza, especialmente en barricas de madera, el color resultante tenderá a ser un amarillo más oscuro.

El color más oscuro en un vino, tanto en blancos como en tintos, también puede indicar que ha sido elaborado en una región cálida.

Por su parte, si un tinto presenta poca intensidad cromática, puede ser una señal de que procede de un clima frío. Y si presenta mucha puede indicar, además de, como hemos visto, la procedencia de un clima cálido, que se trata de un vino que no ha sido suavizado ni sometido a ningún tipo de crianza, esto es, un vino muy joven. 

Algún tipo de variedades tintas, como la Pinot Noir, por ejemplo, producen de por si vinos de un color menos intenso, mientras que hay otras cepas capaces de producir vinos de una gran variedad de colores, dependiendo del clima en el que hayan crecido y del método de elaboración empleado.

Así, la variedad Zinfandel californiana o la española Mencía, por ejemplo, producen tintos de todas las tonalidades, desde el rosa claro hasta prácticamente el negro.

¿Te gustó el artículo? Compartir

Comenta