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Un estudio científico realizado en la Universidad de Suecia afirma que las moscas hembra estropean el vino

Lunes 11 de Diciembre de 2017

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Vigila que no haya moscas (no solo en la copa), las feromonas sexuales que liberan pueden arruinarte el vino, lo dice la ciencia

Una sola mosca que cae en tu copa puede ser suficiente para arruinar el vino, según un reciente estudio científico de la universidad sueca de Uppsala.

Al parecer, somos capaces de detectar pequeñas cantidades de una feromona liberada por las moscas de la fruta hembras, de hecho tan sólo un nanogramo es suficiente para convertir un buen vino en un vino totalmente desagradable.

Este tipo de artrópodo, denominado Drosophila Melanogaster hembra, produce una feromona para atraer a los machos, liberando alrededor de 2,4 nanogramos por hora.

Los científicos Peter Witzgall y Paul Becher de la Universidad Sueca en Uppsala, identificaron por primera vez y aislaron esta feromona, y se preguntaron si esta sustancia química podría explicar la creencia popular de que si una mosca toca tu vino lo estropea.

Para averiguarlo, la Universidad desplegó un equipo técnico de científicos del departamento de Ciencias Agrícolas y contaron además con un panel de ocho catadores profesionales de la región vinícola de Baden en Alemania a los que se les solicitó la labor de catar vino con moscas.

Se pidió a los catadores que analizaran varias copas de vino. Algunas de ellas habían contenido previamente una mosca hembra durante cinco minutos, mientras que otras habían contenido una mosca macho, y otros vinos no habían tenido ningún contacto con moscas. Todos los expertos de manera unánime calificaron los vinos que habían tenido moscas hembra con un olor desagradable, más fuerte y más intenso que los demás.

Posteriormente, al panel se les dio vasos de agua y seguidamente nuevos vinos algunos que habían tenido previamente una mosca hembra y otros con cantidades variables de una versión sintética de la feromona femenina disuelta en el vino.

Los expertos identificaron en ambos casos el sabor del vino como desagradable, e incluso con cantidades muy reducidas de solo 1 nanogramo de feromona fue suficiente para que el panel describiese el sabor del vino como "defectuoso".

Esto sugiere que incluso si una mosca se retira de un vaso con rapidez, es posible que ya han echado a perder el vino ya que una muy pequeña dosis de feromonas es suficiente para alterar el sabor del vino. 

De hecho según los científicos, la potencia de esta feromona es tal, que puede afectar al vino si la mosca se posa en la copa cuando está almacenada días antes de servir el vino, o incluso permanecer en la copa después de ser lavada con detergente y afectar a futuros servicios.

La conclusión final del estudio es ese pequeño e inofensivo artrópodo al que no prestamos mucha atención sea el responsable del sabor desagradable de un vino, no solo porque haya caído en tu copa llena, sino porque bien se haya posado en la copa vacía cuando estaba en el estante, o bien porque se haya colado en la bodega en algún momento durante el proceso de elaboración del vino.

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