10 consejos para elegir vino en el restaurante

Viernes 19 de Mayo de 2017

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¿Te pierdes en la carta de vinos? ¿No sabes qué elegir porque cada comensal ha pedido platos distintos? ¿Estará bien el vino recomendado o de la casa? ¿Debería rechazar este vino que he pedido porque no me sabe bien? He aquí diez consejos para simplificarte las cosas

¿Sales fuera a cenar? ¿Tienes una importante comida de negocios? Te toca elegir el vino, y no siempre es fácil.

Si el restaurante dispone de sumiller, lo tienes fácil, simplemente deja que él haga su trabajo y te asesore. 

No fiarse de un sumiller es como ir al médico y dudar de su diagnóstico. El sumiller es un profesional con formación. Lo mejor es fiarse de su experiencia: él propondrá un vino atendiendo a los platos que se vayan a pedir, a los gustos de los clientes y al presupuesto que estén dispuestos a pagar.

Si, por el contrario, el restaurante no dispone de personal cualificado, como sucede en la mayoría de las veces, te toca enfrentarte solo a la carta de vinos.

En ese momento, puedes optar por ir a lo seguro y pedir un vino conocido que hayas probado otras veces... o bien arriesgarte y elegir vinos nuevos o de alguna D.O. que aún no conozcas.

Cabe destacar que algunos restaurantes, pese a no disponer de sumiller, mantienenen un buen cuidado por los vinos. En este enlace te damos algunas pistas para conocer cuáles son los restaurantes que cuidan bien los vinos.

En todo caso, a la hora de enfrentarte a la carta de vinos los siguientes consejos facilitados por la Organización de Usuarios y Consumidores (OCU) te harán la vida mucho más fácil:

  1. Si vas a pedir un solo tipo de vino, es preferible que maride con el plato principal de la comida.
  2. Si pides varios, comienza por los más sencillos (normalmente blancos secos, rosados o tintos jóvenes), antes de pasar a tintos de crianza.
  3. Los vinos blancos, rosados y tintos jóvenes deben ser de la añada vigente. En primavera deberían servir vinos de la vendimia del año anterior: si no es así, rechaza la botella, puede que el vino no se encuentre en su mejor momento.
  4. Pide que te cambien la copa entre vinos.
  5. La botella debe ser abierta en la mesa, delante del cliente.
  6. Comprueba que el corcho se encuentra en buen estado; si está roto o envinado, pide que te cambien la botella. Si el camarero rompe el corcho al abrir el vino, pide que cambien la botella. No lo dudes.
  7. Prueba el vino. Echa un vistazo a los consejos de cata y sabrás apreciarlo mejor. No tengas miedo a expresar tu opinión.
  8. Asegúrate de que la temperatura del vino es adecuada: si lo quieres más frío, no dudes en pedir una cubitera con hielo para enfriarlo, incluso si se trata de un tinto.
  9. De una botella salen 5 o 6 copas: si hay menos comensales, no pidáis otra botella hasta ver si es necesario.
  10. No te obsesiones con el maridaje: céntrate en disfrutar del vino, la comida y la compañía. No temas al vino.
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