La DO Montsant rechaza el proyecto de línea de muy alta tensión que atravesaría el Priorat

El sector vitivinícola alerta de los riesgos para el paisaje, la economía local y el enoturismo

Miércoles 11 de Marzo de 2026

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La Denominación de Origen Montsant ha hecho pública su oposición al proyecto de línea de muy alta tensión (MAT) Escatrón – els Aubals – la Secuita, una infraestructura energética que afectaría a varios municipios del sur de Cataluña, incluida la comarca del Priorat. Según la entidad, la construcción de esta línea tendría un impacto directo sobre el territorio, el paisaje agrario y el modelo socioeconómico que se ha desarrollado en la zona durante décadas.

El proyecto contempla una línea eléctrica de unos 200 kilómetros de longitud, con torres de 400 KV y una altura de hasta 50 metros, lo que supondría un aumento considerable de la capacidad de transporte eléctrico. Durante el proceso de alegaciones, se ha hecho público que la infraestructura afectaría a cerca de una treintena de municipios de Cataluña y Aragón, con una incidencia directa en la zona sur de la DO Montsant. Esta situación ha generado una oposición territorial amplia, reflejada en la presentación de más de 14.400 alegaciones por parte de administraciones, entidades, empresas y ciudadanos.

La DO Montsant forma parte de un ecosistema vitivinícola que es uno de los principales motores económicos y sociales del Priorat y la Ribera d’Ebre. En la actualidad, la denominación integra 55 bodegas, más de 500 viticultores y cerca de 2.000 hectáreas de viñedo repartidas en varios municipios. Este sector configura un paisaje agrario singular, reconocido internacionalmente, y es clave para fijar población en una de las comarcas con menor densidad demográfica de Cataluña. Además, genera actividad económica en ámbitos como la transformación alimentaria, el comercio local, la restauración y el turismo.

El modelo de desarrollo de la DO Montsant se ha basado en la preservación del paisaje agrícola y la puesta en valor de los cultivos tradicionales, especialmente la viña. Este paisaje es considerado patrimonio ambiental y cultural, además de un activo económico que sostiene la calidad de los vinos, su identidad y su proyección internacional.

La implantación de infraestructuras energéticas de gran escala, como las líneas de muy alta tensión, puede alterar este modelo territorial. La presencia de torres eléctricas y los corredores asociados supondrían una modificación visible y permanente del paisaje, un elemento esencial tanto para el valor de los vinos como para la experiencia enoturística. Desde el sector vitivinícola se advierte de varios riesgos: la fragmentación del mosaico agrario y de las explotaciones, lo que dificultaría la gestión de las fincas; la afectación del paisaje vitícola, clave en la construcción del valor de marca de los vinos; el impacto sobre el enoturismo, que depende de la calidad paisajística y ambiental; y el riesgo de desincentivar nuevas inversiones agrarias y vitivinícolas que han contribuido a revitalizar económicamente la comarca.

La DO Montsant reconoce la necesidad de avanzar hacia una transición energética para afrontar los efectos del cambio climático, pero considera que esta transición debe planificarse con criterios de sostenibilidad territorial, participación local y respeto por los modelos económicos existentes. Según la entidad, las infraestructuras energéticas de gran escala no pueden desarrollarse a costa de territorios rurales que han apostado por un modelo basado en la calidad del paisaje, la producción agraria y el valor cultural del territorio.

Por este motivo, la DO Montsant se suma a las voces que piden una revisión del proyecto y el estudio de alternativas que permitan compatibilizar la transición energética con la preservación del paisaje, la actividad agraria y el desarrollo económico local.

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