David Palacios, presidente de la D.O Navarra: “El mejor aliado para acercarnos a los jóvenes son nuestros propios vinos: frescos, divertidos y sin complejos”

Carmen Fernández

Miércoles 09 de Agosto de 2017

Leído › 4299 Veces

Así es Palacios, el hombre al frente de la Denominación de Origen que ha logrado consolidar un nuevo tiempo para los vinos de Navarra

Imagen de David Palacios, presidente de la DO Navarra y de la CECRV, frente a la sede del Consejo ReguladorDavid Palacios, delante de la sede del Consejo Regulador D.O. Navarra | Foto: Daniel Fernández

Contando los días para el arranque de la vendimia, que este año se adelantará a la segunda mitad del mes de agosto con una previsión de recogida de 74 millones de kilos de uva, la Denominación de Origen Navarra se prepara para volver a cosechar unos vinos históricamente muy valorados, especialmente sus rosados y que en los últimos años vuelven a recuperar posiciones en el mercado nacional.

En esta recuperación ha tenido que ver su máximo responsable, David Palacios, que también ocupa la presidencia de la Conferencia Española de Consejos Reguladores y que asegura que "en estos momentos estamos elaborando los mejores vinos de nuestra historia".

Palacios hace un balance muy positivo al frente de la Denominación de Origen Navarra tras cuatro años como presidente, tiempo en el que se ha conseguido consolidar el nuevo sistema de certificación al tiempo que los vinos de Navarra han ganado cuotas de reconocimiento y mercado, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.

Sin embargo, queda mucho trabajo aún por hacer, sobre todo orientado a captar al público más joven y a fortalecer el turismo del vino.

¿Cuáles son los puntos fuertes de los vinos de Navarra?

Navarra es un auténtico paraíso vitivinícola para los amantes del vino y de su cultura. Es un tesoro, ya que en tan sólo 100 kilómetros podemos recorrer una gran riqueza de terruños, conocer la expresión de, por ejemplo, las garnachas más atlánticas y las mediterráneas. O los Chardonnays de los viñedos más septentrionales de España o los que cuentan con un carácter mucho más continental.

La tradición vitivinícola navarra es histórica y está compuesta por miles de historias de familias, pueblos y sus gentes. Todo ello en un enclave excepcional que cuenta también con el valor cultural y artístico de un viejo reino y el gusto por la buena mesa y los productos de la propia tierra.

Nuestros vinos son como los navarros, muestran una identidad marcada en diferentes expresiones.

¿Qué previsión de calidad y cantidad manejan para la próxima vendimia? ¿se adelanta como en otras denominaciones de origen?

Las altas temperaturas de primavera y verano han provocado en nuestra región un adelanto de 15 días en el ciclo biológico de la vid. Esperamos comenzar en la segunda quincena de agosto.

Viñedos en la DO NavarraViñedos en la Denominación de Origen Navarra | Foto: Daniel Fernández

Las expectativas son muy halagüeñas porque estamos ante una cosecha que puede ser muy buena ya que la uva presenta una gran calidad y un perfecto estado sanitario con un ligero descenso de producción respecto al año anterior. En esta campaña estaremos rondando los 74 millones de kilos de uva.

En 2013 hablaba de la necesidad de devolverle a los vinos de Navarra la posición que merecen, ¿cree que lo ha conseguido y en qué aspectos tienen que seguir trabajando?

Hace cuatro años nos marcamos unos objetivos a largo plazo y es ahora cuando empezamos a cosechar los frutos. En el ejercicio de la entidad en relación con sus asociados, hemos conseguido consolidar el sistema de Certificación, el nuevo modelo que rige nuestro control de calidad en el momento en el que se están elaborando los mejores vinos de nuestra historia.

En cuanto a la divulgación de nuestra Denominación de Origen, se ha intensificado la actividad respecto a la promoción y la formación, contamos con un reconocimiento mayor, nuestros vinos conquistan nuevos paladares dentro y fuera de nuestras fronteras.

Tras la crisis, la comercialización empieza a tener un mayor dinamismo, empezamos a recuperar el mercado nacional y la exportación ha aumentado como poco a poco lo está haciendo en términos de valor. Con todo, nuestra estrategia siempre ha sido diseñada a medio plazo, así que seguimos trabajando en conseguir que la situación sea positiva para todos los viticultores y bodegas que componen la D.O. No cejamos en el empeño de dotar a Navarra de una identidad que la devuelva a la posición que merece pero estoy satisfecho con el trabajo desarrollado en los últimos años tanto en la actividad interna del Consejo Regulador como en la externa.

Los rosados cobran protagonismo en la elección de los consumidores del vino, ¿cree que esta tendencia supone una oportunidad para ganar posicionamiento por parte de los vinos navarros?

Desde luego. El vino rosado es uno de los buques insignia de la Denominación de Origen Navarra. Nuestra región es tierra de rosados y su fama traspasa fronteras. El rosado Navarra es un vino excepcional por su elaboración. ¿Sabéis que para producir una botella de nuestro rosado necesitamos más de dos kilos de uva? Y sólo uva tinta de la que extraemos el primer mosto, el mosto flor, por el "sistema de sangrado".

El resultado es un vino delicioso, divertido, fresco y sin complejos que además es uno de los más versátiles para combinar desde la cocina más sofisticada hasta la más informal. Lo mismo sucede con los momentos de consumo, un rosado es perfecto para un aperitivo en una terraza al aire libre y también para disfrutar de un concierto. Éstas características hacen que encaje muy bien con los paladares que se inician en el vino, por lo que es lógico que sea tendencia.

Hace escasamente un mes, las bodegas navarras recibían la noticia de la concesión de 1,7 millones de euros del gobierno para impulsar su internacionalización, ¿qué estrategia se va a seguir para ello?

Históricamente tenemos una gran trayectoria en la exportación y nuestros vinos, principalmente los tintos, han sido valorados por consumidores de todo el mundo, llegando en la actualidad a más de 70 países y las ayudas OCM son fundamentales para apoyar a las bodegas en el camino del a internacionalización. En este proceso continuaremos trabajando nuestros mercados tradicionales europeos como Reino Unido y Alemania, consolidaremos terceros países como Estados Unidos y Asia y, además, trabajaremos para abrir nuevos mercados interesantes como pueden ser México y Colombia.

¿Y en el mercado nacional?

Este año parece que el mercado nacional empieza a recuperarse, aunque hay que ser cautos y esperar al cierre. Cada vez hay una mayor conciencia de que es necesario crear marca y asentarla en tu ámbito de influencia, identificada con tu territorio, para que sea sólida en el exterior. Por eso, es tan importante el mercado nacional, como la presencia internacional. No hay que abandonar en ningún momento el mercado interior, sino todo lo contrario, redoblar los esfuerzos para fomentar la cultura del vino en el ámbito nacional y así recuperar e incrementar la cuota de consumo acorde a un país con nuestra tradición e historia vitivinícola.

¿Han planteado alguna acción en concreto orientada hacia el mercado joven nacional?

El mejor aliado que tenemos para acercarnos a los jóvenes son nuestros propios vinos porque expresan el carácter de nuestra tierra y nuestra gente. Son unos vinos frescos, divertidos y sin complejos pero además llevamos más de 10 años adaptando nuestra comunicación y acciones a las nuevas tendencias. Por eso usamos las nuevas herramientas para llegar al público joven además, de diseñar actividades y campañas con esta orientación como la Noche del Vino, en la que han participado más de 10 mil personas o la .Escuela del Vino de la D.O. Navarra, que ha formado a más de 12.000 personas. La desmitificación del vino, hacer la cultura del vino accesible para cualquiera que quiera disfrutar de ella, crear experiencias únicas en torno a nuestros vinos, son los principales ejes de nuestra comunicación.

¿Y con respecto al enoturismo?

En Navarra estamos trabajando para aprovechar estos recursos que se va a materializar en una Ruta del Vino mucho más ambiciosa. Es una de nuestras asignaturas pendientes el aprovechar los recursos enoturísticos que tenemos en nuestras regiones.

Somos uno de los países con mayor patrimonio gastronómico, cultural, artístico y paisajístico y el enoturismo proporciona toda esta oferta turística al visitante. Es necesario el convencimiento de todos los agentes implicados como las bodegas, la restauración, hostelería e instituciones involucradas para potenciar y sacarle el verdadero partido a este potencial con el que contamos en nuestros territorios.

Con menos de 40 años es uno de los presidentes de D.O más jóvenes, y también uno de los más jóvenes al frente de la Conferencia Española de Consejos Reguladores, ¿se respira aires renovados en el sector? ¿En qué aspectos va a centrar su actuación al frente del CECRV?

Por supuesto, somos un sector joven y dinámico en constante evolución. Cada vez hay más gente joven al frente de bodegas, proyectos enológicos y cultivando los viñedos. Por lo tanto, encontrar jóvenes comprometidos con el sector, asumiendo puestos de responsabilidad, es algo ya habitual. Es el relevo generacional que debe haber en todos los sectores.

Desde hace años, el sector viene reencontrándose con el público joven y acercándolos a este apasionante mundo del vino y que éste forme parte del día a día, de la cultura y el ocio juvenil.

David PalaciosDavid Palacios, presidente de la DO Navarra y de la CECRV | Foto: Daniel Fernández

Respecto a la CECRV, estamos trabajando en dar un nuevo impulso. Cada vez realizamos más esfuerzos en ser interlocutores entre el sector y las instituciones y organizaciones vitivinícolas nacionales e internacionales. También los jóvenes son uno de nuestros objetivos, dándonos a conocer y contribuyendo a crear esa cultura del vino tan necesaria en este país.

¿Qué retos de futuro se plantea tanto para la D.O Navarra como para el sector del vino español en su conjunto?

Es fundamental seguir apostando por aportar un mayor valor al vino español para conseguir ser más competitivos en los mercados internacionales. Entre todos, también debemos proyectar una imagen exportable, dinámica y atractiva para los consumidores jóvenes. Es fundamental enganchar con las nuevas generaciones, nunca nos cansaremos de repetirlo. Para ello, no debemos asociar el vino exclusivamente a la gastronomía sino a las distintas experiencias de ocio, además de seguir luchando por la defensa y garantía del origen porque estamos convencidos de que es fundamental para la identidad y la tipicidad de las regiones y promover la investigación y el desarrollo del sector para la profesionalización continua.

Carmen Fernández
Licenciada en CC de la Información y especializada en enogastronomía y turismo
¿Te gustó el artículo? Compartir

Comenta