Las 4 claves de una bodega de éxito en 2022

Jueves 05 de Mayo de 2022

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Cómo las empresas vitivinícolas pueden prosperar en una era de incertidumbre, crisis e inflación

El mercado global del vino se enfrenta en este año 2022 a un importante conjunto de desafíos. Para la consultora Wine Intelligence, el sector mundial del vino vive en esta década de los 20, una nueva época de incertidumbre que contrasta fuertemente con la relativa estabilidad de las tres décadas anteriores, en las que se vio una marea creciente del comercio mundial del vino gracias a la reducción de aranceles y coste de transporte.

Los impactos de las 'restricciones' durante 2020 y 2021 afectaron negativamente las ventas mundiales de vino. Como está bien documentado, esta disminución fue debido principalmente por las limitaciones de los consumidores, con restricciones obligatorias y voluntarias, en hostelería, viajes, eventos sociales y laborales.

Sin embargo, desde WI pronostican que 2022 traerá una mayor disrupción en el panorama vitivinícola mundial, lo que generará amenazas y oportunidades para las empresas vitivinícolas. "Actualmente nos encontramos en una era de disrupción y aceleración, a un nivel que no hemos visto en las últimas décadas", señalan en una reciente nota firmada por Serina Aswani.

La inflación (particularmente de la energía, insumos agrícolas y costes de empaque), acceso reducido a bienes de insumos, escasez de mano de obra, volatilidad de la moneda e interrupciones en la cadena de suministro; todo ello combinado con las guerras comerciales a nivel mundial y las disputas arancelarias, junto con la inestabilidad política y las sanciones, crean el caldo de cultivo idóneo para la "tormenta perfecta" en el mundo del vino.

La magnitud de esta amenaza es difícilmente cuantificable. Tal es así que, "solamente con uno de los factores anteriores, por sí solo, habría un impacto negativo muy significativo en el vino", explican desde WI.

Durante las últimas tres décadas, el sector vitivinícola mundial se había acostumbrado a comerciar en un entorno que era relativamente estable, tanto desde el punto de vista de los costes, como del flete y de la política, lo que permitió que la industria del vino se convirtiera en una operación comercial verdaderamente mundial, llegando a los consumidores en múltiples partes del mundo a través de una variedad de canales. De hecho, las tendencias y los cambios desde el punto de vista del comportamiento del consumidor de vino eran relativamente lentos, lo que permitió a las empresas vitivinícolas planificar con anticipación con cierto nivel de previsibilidad, algo esencial dado el ciclo mínimo típico de 5 años desde la plantación hasta la cosecha de uvas. En contraste con esta expansión global, desde 2020 ha habido un cambio significativo y acelerado, y parece que esta inercia continuará, explican desde WI.

¿Cómo prosperar en época de incertidumbre?

Ahora bien, de esta 'tormenta perfecta' de amenazas e incertidumbre, ¿dónde están las oportunidades para las empresas vitivinícolas?

Según Wine Intelligence, las empresas vitivinícolas exitosas en 2022 serán aquellas que desarrollen un enfoque riguroso y pragmático para sus cadenas de suministro, carteras de productos y estrategia de mercado. 

En concreto la consultora señala 4 puntos claves:

  1. Distribución simplificada: Las cadenas de suministro más cortas se beneficiarán frente a las cadenas de suministro más largas, al igual que los mercados nacionales y locales, frente a los internacionales. 
  2. Eliminación de costes innecesarios: Los costes que parezcan innecesarios serán eliminados.
  3. Eliminación de innovaciones inútiles: Las innovaciones débiles o con escasas posibilidad de éxito o altos costes de lanzamiento serán suprimidas.
  4. Crear imagen de marca: Las marcas conocidas serán las preferidas por los consumidores y la mejor arma para hacer frente a la subida de precios por la inflación mundial.

Sin embargo, advierten desde WI, es posible que esta actitud pragmática y estricta no resulte en mercados de exportación; de hecho, "las empresas con una gama más amplia de mercados de exportación pueden beneficiarse de un efecto de cartera que cubre su exposición si uno de esos mercados se deteriora repentinamente debido a aranceles, crisis económicas o guerra", señalan.

Imagen de marca como defensa contra la inflación

Uno de los aspectos clave que señalan especialmente desde la agencia inglesa pasa por la imagen de marca. Así, indican, hay evidencia de que los consumidores en estos tiempos prefieren las marcas de vino conocidas, probadas y confiables; y serán cada vez más lo que buscan.

En este sentido, abogan por evitar los movimientos repentinos de mercados (abandonar mercados conocidos por otros desconocidos) ya que pueden no ser útiles en esta etapa.

Cuanto más conocida y confiable sea una marca, más probable es que se siga comprando a medida que la inflación aumenta los precios, lo que obliga a los consumidores a buscar más valor de refugio.

Por lo tanto, y en resumen, si bien es probable que la innovación (particularmente en vinos sostenibles y sin o con poca cantidad) respalde el crecimiento de los ingresos de primera línea a mediano y largo plazo, el principal impulsor del éxito del negocio del vino provendrá de la gestión de costos, la distribución y las marcas 'seguras'.

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