¿Por qué somos más atractivos después de una copa de vino?

Ana Gómez

Miércoles 10 de Febrero de 2021

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Llega San Valentín, y ¡nos ponemos guapos!

El consumo moderado de alcohol, propicia que veamos a los demás más atractivos. Si, si! Esto es real y tiene una explicación científica.

¿Qué es lo que hace que veamos a las personas atractivas?

Hay una variedad de señales faciales que desempeñan un papel muy importante a la hora de sentirte atraído por otra persona.

La feminidad de la forma de la cara o la masculinidad, la mirada, la sonrisa pero también y no menos importante la simetría bilateral. Y ahí es donde el alcohol interviene.

¿Qué estudios se han hecho para descubrir este fenómeno?

Diversos estudios se han encargado de evaluar nuestra percepción facial. Se ha observado que la gran mayoría de la gente tiene preferencia por las caras simétricas en lugar de por las asimétricas.

Estos estudios se han hecho modificando la cara de una misma persona y haciéndola más o menos simétrica.

Casi la totalidad de los participantes encontraron más atractivas las caras simétricas que las asimétricas.

A todos nos gustan los rostros simétricos, lo que ocurre con el alcohol es que disminuye nuestra capacidad para detectar esa simetría.

En la Universidad de Roehampton, en Londres se realizaron una serie de estudios sobre este fenómeno.

Se puso a prueba a un total de 64 estudiantes voluntarios, sobrios y ebrios. A todos se les mostraron 20 fotos de un par de caras, y luego 20 fotos de una sola cara. Se les pidió que eligieran la cara que les parecía más atractiva cuando les mostraron las fotos del par de caras, y luego se les preguntó si la foto con una única cara era simétrica o no.

Se grabaron todas las respuestas, y se tuvo en consideración el nivel de alcohol de cada uno de los participantes.

La conclusión fue que, a medida que aumentaba el contenido de alcohol en sangre, el cerebro se confundía y comenzaba a creer que las personas tenían rostros más simétricos de lo que realmente eran.

Los estudiantes ebrios tuvieron bastantes dificultades en tomar la decisión sobre si el rostro de la fotografía de una sola persona era o no simétrico.

Los estudiantes sobrios, por el contrario, tuvieron claro cuál era el rostro más simétrico.

¿Qué es eso del fenómeno de las "gafas de la cerveza"?

La atracción física hacia otra persona, generalmente tiene unos patrones comunes. Por ejemplo, en los experimentos, las conclusiones que se extraen acerca del atractivo de las mujeres lo relacionan con  los siguientes rasgos: pómulos relativamente altos, ojos grandes en relación al tamaño de su cara y mandíbulas delgadas. Esta es una calificación inicial, que varía en función del feeling de la conversación.

Bajo los efectos del alcohol, nuestra percepción se ve alterada, y no es que nos volvamos menos selectivos, sino que realmente percibimos como más atractivas a las otras personas. Es lo que se conoce popularmente como "gafas de la cerveza".

Vemos simetría facial, cuando realmente no la hay.Y también hace que nosotros mismos nos veamos más atractivos, precisamente por la misma razón.

¿Qué pasa cuando bebemos 1 o 2 copas de vino?

En la revista "Alcohol and Alcoholism" se publicó un estudio sobre la atracción ligada al consumo moderado de vino.

Se hizo un experimento con estudiantes que habían bebido 1 sola copa de vino, y otros que no habían bebido nada.

Lo curioso es que a los jueces resultaron más atractivos los estudiantes que habían bebido 1 copa de vino.

Posteriormente, invitaron a 40 estudiantes a beber vino, y a fotografiar sus caras sobrios, con 1 copa, y con 2 copas de vino

A otro grupo separado de estudiantes se les enseñaron las fotografías de los primeros estudiantes (sobrios y con 1 o 2 copas de vino)

Fueron calificadas como más atractivas las fotografías de los estudiantes con 1 copa de vino. La explicación que encontraron fue que, al tomar una copa de vino, se produce una mayor dilatación de la pupila, que se asocia con un mayor atractivo, o que el alcohol había relajado los músculos de la cara, pero no en exceso ( como ocurría con la segunda copa). También, las personas que habían bebido algo de alcohol tenían las mejillas ligeramente más rosadas que aquellos que no habían consumido nada.

Estos curiosos estudios, nos muestran cómo consumir una copa de vino puede volvernos más atractivos a nosotros mismos y a nuestro entorno.

Este San Valentin, ¡deslumbremos con vino!

Ana Gómez
Licenciada en bioquímica, sommelier y MBA en Marketing digital.
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