Alma y sabores atlánticos para celebrar el Día Europeo del Enoturismo

Carmen Fernández

Lunes 12 de Noviembre de 2018

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La bodega Martín Códax ofreció una jornada enogastrómica para disfrutar de los mejores maridajes de As Tardes do Atlántico

Que los vinos de las Martín Códax nacen del Atlántico, que le aporta sus notas de salinidad tan típicas de los albariños del Salnés, es algo a todas luces indiscutible, pero que podamos pasearnos por los sabores y los olores del Atlántico a través de seis precisos maridajes con los vinos de esta bodega cambadesa y hacelo sobre las viñas del Salnés en un showcooking tremendamente didáctico y divertido de la mano del sumiller Javi Padín, es para nota. Y es que la apuesta de Bodegas Martín Códax para celebrar el Día Europeo del Enoturismo no podía si no girar en torno a esta idea de empaparse del Atlántico con los cinco sentidos que ha puesto en marcha la bodega durante el verano bajo el nombre "As tardes de Atlántico" a la que le han puesto el broche final coincidiendo con la celebración enoturística.

Bajo el título "Os Sabores do Atlántico", un reducido grupo de apenas 30 participantes pudieron sumergirse en una selección de las mejores propuestas de maridajes con seis de sus vinos con motivo de la celebración del Día Europeo del Enoturismo. Las propuestas elegidas fueron las más votadas de entre todas las que participaron en la iniciativa de verano por lo que los participantes de Os Sabores pudieron disfrutar de lo mejor del ciclo enogastronómico acompañados de una pedagógica iniciación a la cata para aprender a disfrutar sin complejos de las seis referencias de la bodega cambadesa. Los elegidos para ilustrar estos Sabores del Atlántico fueron un ceviche de sargo con rabanitos y cebollino que resaltaba el burbujeante equilibrio del Martín Códax espumoso; el wan ton de merluza y guisantes elaborados por Abastos 2.0 fue el segundo de los maridajes elegidos, en este caso para resaltar el Martin Codax 2017 mientras que los mejillones de Frinsa quedaron perfectamente retratados con un delicado ajoblanco que encajaba a la perfección con el Martín Codax Lías.  Los toques de lías de esta elaboración potenciaban aún más los sabores del plato en el que posiblemente fuera uno de los maridajes más sorprendentes y acertados de la propuesta.

Uno de los objetivos de la iniciativa, además de contribuir a ofrecer otras propuestas con las que disfrutar de los vinos de Martín Códax, era destacar la variedad y calidad de los productos y las elaboraciones con las que cuenta el territorio en el que se asienta Martín Códax. Y en esta selección, además de los frutos del mar, no podían faltar las empanadas. En este caso la elegida fue la de xoubas, para maridar con Organistrum 2015. Tampoco podían faltar los quesos o los dulces más típicos, como la bica, las mermeladas o la filloas, con las que se completó la propuesta de sabores atlánticos. Los quesos gallegos fueron los elegidos para disfrutar Vindel 2015 mientras que la filloa con mermelada de naranja amarga acompañó a la perfección ese trago dorado que es Gallaecia 2013, una de las elaboraciones más especiales que ofrece esta bodega, elaborado a partir de las uvas albariño afectadas por botritis noble, lo que le permite obtener un delicado vino con toques pasificados pero sin el excesivo dulzor que acompaña muchos de los vinos habituales de postre.

Los rudimentos de la cata, desde la forma en la que se coge la copa, pasando por las diferentes fases de la cata, los aspectos que se deben aprenciar a copa parada, la memoria olfativa, el famoso retrogusto o los principales defectos que podemos buscar en un vino, entre otros aspectos, también estuvieron presentes en la iniciativa enogastronómica, ofreciendo un curso acelerado, ameno y muy didáctico, que permitió a los participantes seguir profundizando en sus conocimientos sobre el vino, completándose la iniciativa con una rápida visita a la bodega y al proceso de elaboración de sus vinos. Pero, además, se habló de suelo, de clima, de juventud y de crianza pero, sobre todo, de aprendizaje, para disfrutar del vino sin complejos, para seguir aprendiendo a través del disfrute del vino y de la compañía, un esfuerzo en el que el sumiller encargado de la cata, Javier Padín, hizo hincapié a lo largo de su intervención, logrando generar espacios para el disfrute del vino, alejándose de un cata más técnica para sumergirse en el disfrute del vino.

Tanto los maridajes como la cata comentada permitieron poner de manifiesto, una vez más, que no solo del vino joven vive el hombre, y menos en la Denominación de Origen Rías Baixas, que hace tiempo viene persiguiendo dar a conocer la gran capacidad de guarda de sus monovarietales, gracias a la acidez que consiguen de forma natural las uvas nacidas en este territorio marcado por el Atlántico. Y también quedó claro que debemos hablar cada vez más de territorio, y menos de variedad, más de Rías Baixas y menos de Albariño,  una lucha en la que aún le queda mucho por conseguir al territorio gallego. Pero, sobre todo, quedó claro que los paisajes y el territorio del Salnés está perfectamente embotellado en las elaboraciones de esta bodega cambadesa que atrapa en cada botella un pedazo de esta alma atlántica.

Carmen Fernández
Licenciada en CC de la Información y especializada en enogastronomía y turismo

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