Guardacumbres lanza nueva añada tras agotar su primer vino y recibe 97 puntos de Tim Atkin

El proyecto de los Hermanos Hernáiz en Rioja Alta consolida su prestigio con una producción limitada y reconocimientos internacionales

Martes 17 de Marzo de 2026

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Guardacumbres, el proyecto vitivinícola de los Hermanos Hernáiz en Rioja Alta, presenta sus nuevas añadas tras agotar en pocas semanas su primer lanzamiento. La bodega, ubicada en Baños de Rioja, ha consolidado este vino como uno de los más personales y singulares de la región, gracias a la recuperación de un viñedo centenario en el Valle del Oja–Tirón.

El origen de Guardacumbres se remonta a la iniciativa de Eduardo y Víctor Hernáiz, junto a su amigo Raúl Grijalba, quienes hace casi una década comenzaron a trabajar en la recuperación de una pequeña parcela que estaba a punto de desaparecer. El objetivo era preservar un patrimonio vitivinícola único y mostrar el carácter de este viñedo, situado a 600 metros de altitud y protegido por la Sierra de Cantabria y la Sierra de la Demanda.

El viñedo, de 1,6 hectáreas, mantiene el sistema tradicional de plantación de Rioja, con cepas centenarias de Tempranillo, Garnacha, Graciano, Calagraño y Viura mezcladas en la misma parcela. Entre las vides crecen higueras, membrillos, almendros, olivos y avellanos, lo que contribuye a la biodiversidad del entorno. El suelo, poco profundo y rico en arcillas calizas, presenta la roca madre en superficie y cantos rodados que sirven de refugio para la fauna local. Todo el trabajo en el viñedo se realiza bajo prácticas de viticultura sostenible y regenerativa, respetando el equilibrio natural del lugar.

La nueva añada de Guardacumbres llega con una producción limitada: 830 botellas de Guardacumbres Tinto 2023 y 610 de Guardacumbres Blanco 2024. El tinto mantiene el estilo de la primera añada, con tanino dulce, textura sedosa y fruta roja silvestre, reflejando el terroir del viñedo. El blanco, elaborado principalmente con Viura y criado en bocoy de roble francés de 500 litros, ofrece frescura, profundidad y notas de flores blancas, hinojo y matices anisados.

La vendimia de 2023 para el tinto se realizó manualmente el 27 de septiembre, con una selección en mesa y un 10% de uva entera. La fermentación se llevó a cabo en barrica abierta de 500 litros durante 12 días, seguida de una crianza de 14 meses en tres barricas de segundo vino de roble francés. El vino no ha sido estabilizado ni filtrado, lo que puede provocar algún leve precipitado. El análisis muestra un grado alcohólico de 14,2% vol., pH de 3,63 y acidez total de 5.

Para el blanco 2024, la vendimia fue el 29 de septiembre, también manual y en cajas de 15 kg. Tras la selección y despalillado, el mosto flor fermentó con sus lías finas en barrica usada de roble francés de 500 litros, permaneciendo 11 meses sobre lías con battonage semanal. El rendimiento fue de 1.080 kg/ha, lo que refleja la baja producción de este viñedo.

Ambos vinos han recibido el respaldo de la crítica internacional. En su Rioja Special Report, el Master of Wine Tim Atkin otorgó 97 puntos a Guardacumbres Blanco 2024 y 95 puntos a Guardacumbres Tinto 2023, situándolos entre los mejores vinos del año en sus respectivas categorías. Robert Parker concedió 94+ puntos al blanco y 94 puntos al tinto, mientras que James Suckling valoró el tinto también con 94 puntos. La Guía Gourmets 2026 otorgó 96 puntos al tinto, incluyéndolo en el Cuadro de Honor de los mejores vinos de España.

Guardacumbres se elabora en una finca gestionada con el antiguo sistema de marco real, que impide la mecanización y obliga a realizar todos los trabajos de forma manual. Esta característica, junto con la mezcla de variedades y la edad de las cepas, contribuye a la singularidad del vino. El clima de la añada 2023 fue cálido, con una primavera seca y un verano de temperaturas moderadas, lo que permitió una maduración paulatina y uvas frescas. En 2024, la añada fue más fresca y lluviosa, con una vendimia retrasada a octubre, lo que favoreció un perfil atlántico y aromático en el blanco.

El proyecto Guardacumbres se suma a otros vinos de los Hermanos Hernáiz, como Finca La Emperatriz, El Jardín de La Emperatriz, El Pedal y Las Cenizas, todos ellos procedentes de diferentes terroirs de Rioja Alta. La familia Hernáiz, originaria de Cenicero, lleva generaciones dedicada al viñedo y desde 1996 gestiona Finca La Emperatriz, una propiedad histórica que perteneció a Eugenia de Montijo, última Emperatriz de Francia.

Con Guardacumbres, los Hermanos Hernáiz refuerzan su apuesta por la recuperación y preservación del patrimonio vitivinícola de Rioja Alta, elaborando vinos de producción muy limitada que reflejan la identidad y la historia de su viñedo.

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