El Champagne encadena tres años de caída y no prevé recuperar ventas antes de 2027

El sector afronta precios al alza, costes disparados y un euro fuerte que lastra la demanda internacional

Jueves 12 de Marzo de 2026

Compártelo

Leído › 558 veces

Champagne Shipments Fall to Two-Decade Low as Producers Brace for Prolonged Slump

Las ventas de Champagne no muestran señales de recuperación para 2026, según las previsiones de los principales productores y organismos del sector. Tras tres años consecutivos de descensos en los envíos, la región cerró 2025 con una caída adicional del 2%, situando el total anual en 266 millones de botellas. Esta cifra representa el nivel más bajo de las dos últimas décadas, salvo la excepción de 2020, cuando la pandemia provocó un descenso puntual a 254 millones.

El máximo reciente se alcanzó en 2022, con 326 millones de botellas. Desde entonces, la región ha perdido 55 millones en solo dos años. Laurent d’Harcourt, presidente de Champagne Pol Roger, explicó el pasado 12 de febrero que el objetivo para este año es mantener los niveles actuales y, si es posible, acercarse a los 270 millones de botellas registrados en 2024. D’Harcourt reconoció que la caída ha sido rápida, pero señaló que el sector ha resistido mejor que otros segmentos del mercado de bebidas.

Charles-Armand de Belenet, director general de Champagne Bollinger, comparte una visión similar. Según sus declaraciones a mediados de febrero, no espera una recuperación en 2026 para el conjunto de la región. De Belenet subrayó que el nivel de existencias en el mercado es bajo respecto al año anterior, lo que podría evitar nuevas caídas importantes. Sin embargo, advirtió sobre varios factores negativos: la situación económica internacional y los problemas geopolíticos no favorecen un cambio positivo este año.

Uno de los principales obstáculos es el tipo de cambio. El euro se mantiene fuerte frente al yen japonés, el dólar estadounidense y australiano y la libra esterlina. Esto obliga a trasladar subidas de precios a los mercados exteriores más importantes para Champagne. De Belenet indicó que resulta imposible compensar completamente el efecto del tipo de cambio y anticipa un aumento del precio del producto este año. A esto se suma un incremento del 5-6% en el coste de producción, debido principalmente al precio elevado de la uva. Las botellas que se venden actualmente corresponden a las cosechas de 2021 y 2022, cuando los costes ya eran altos.

El mercado internacional sigue afectado por varios factores negativos: la inflación reduce la renta disponible y los conflictos armados en Ucrania y Oriente Medio añaden incertidumbre. De Belenet resumió que existen tres grandes problemas: el coste de producción, el tipo de cambio y las condiciones del mercado. Por ello, no prevé una recuperación para Champagne ni para Bollinger este año y considera necesario un plan específico para afrontar esta situación.

David Chatillon, copresidente del Comité Champagne y presidente de la Unión de Maisons de Champagne (UMC), también muestra cautela en sus previsiones. Según explicó el mes pasado, aunque existe esperanza en un ligero aumento en los envíos, no se espera una subida importante. Chatillon señaló que las perspectivas para este año son similares a las de 2024 y 2025 y remarcó el impacto negativo del euro fuerte frente a casi todas las monedas principales.

El objetivo tradicional del sector es alcanzar un volumen mundial cercano a los 300 millones de botellas anuales, lo que equilibraría la producción media regional. Sin embargo, Chatillon considera que esa cifra no se logrará antes de tres o cinco años. Para ello sería necesario abrir nuevos mercados internacionales, un proceso lento y costoso que depende también de acuerdos comerciales entre la Unión Europea y países como India o los miembros del Mercosur.

En cuanto a los mercados maduros como Estados Unidos —el mayor destino exterior para Champagne— tampoco se prevé un repunte en el consumo. Este año se notará especialmente el efecto combinado del aumento arancelario y del tipo de cambio: según Chatillon, el precio final podría subir hasta un 25%, sumando un 15% por aranceles y otro 10% por la depreciación relativa del dólar frente al euro.

Michel Drappier, presidente de Champagne Drappier, considera posible volver al volumen global de 300 millones si se apuesta por hacer más accesible el producto al consumidor medio. Sin embargo, advierte que si la región mantiene su estrategia centrada en crear valor añadido y exclusividad, ese objetivo podría tardar mucho más tiempo en alcanzarse.

La situación actual refleja una combinación compleja de factores económicos y comerciales que afectan tanto a productores como a distribuidores e importadores internacionales. La región afronta así otro año marcado por la prudencia y sin previsión clara de recuperación inmediata en sus cifras históricas de ventas.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 558 veces

Tendencias

Más Tendencias