Lunes 30 de Marzo de 2026
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Restaurantes y bares de Estados Unidos están modificando sus cartas y listas de vinos debido al impacto de los nuevos aranceles impuestos por la administración Trump sobre los vinos europeos. Desde agosto de 2025, el Gobierno estadounidense aplica un arancel del 15% a los vinos procedentes de Europa, medida que se ha reforzado con un nuevo paquete arancelario aprobado en febrero de 2026. Estas decisiones han provocado un aumento en los precios de champañas y crémants en el mercado estadounidense, según una investigación publicada por Reuters.
Kristen Goceljak, directora de vinos del grupo Kent Hospitality Group en Nueva York, explicó que varias marcas de champán y crémant que antes figuraban habitualmente en las cartas han dejado de estar disponibles. El motivo principal es el encarecimiento derivado de los aranceles. Goceljak relató que, en febrero, una botella de champán que solía adquirir para eventos privados pasó de costar 48 dólares a incrementarse en unos 5 dólares por unidad. Un crémant del mismo proveedor subió alrededor de 3 dólares por botella. Además, otros proveedores han comunicado aumentos de hasta el 20% en lo que va de año.
Ante esta situación, restaurantes y minoristas estadounidenses están optando por sustituir marcas europeas por alternativas nacionales más asequibles. Cinco restaurantes, minoristas y mayoristas consultados por Reuters confirmaron que están revisando sus cartas y estanterías para adaptarse a la nueva situación. Los datos muestran que las ventas de vinos importados cayeron un 8% entre octubre y enero, mientras que las ventas de vinos estadounidenses solo bajaron un 3% en el mismo periodo.
Lance Emerson, vicepresidente sénior de finanzas comerciales en Republic National Distributing Company, uno de los principales mayoristas del país, señaló que la presión para trasladar los costes a los consumidores está aumentando. Emerson explicó que el impacto es más evidente en el vino que en los licores, ya que estos últimos tienen mayor margen para absorber parte del incremento. Según sus datos, los precios en tienda de algunos vinos importados subieron entre un 5% y un 12% durante 2025 y se prevén nuevas subidas este año.
Zach Poelma, vicepresidente sénior de inteligencia comercial en Southern Glazer’s Wine and Spirits, indicó que tanto restaurantes como bares están cambiando sus listas hacia opciones más económicas y reduciendo la variedad de productos importados. Poelma añadió que cada vez más establecimientos sustituyen vinos europeos por referencias nacionales.
El cambio también afecta a otros productos europeos como quesos y embutidos artesanales. Chris y Christy Lucchese, propietarios del restaurante Wife and the Somm en Los Ángeles, explicaron que han tenido que modificar toda su oferta de quesos y charcutería para centrarse únicamente en productos estadounidenses debido al aumento de precios. En algunos casos, incluso pagan más por las versiones nacionales que lo que pagaban antes por las importaciones europeas.
Algunas marcas estadounidenses se están beneficiando del nuevo escenario. Josh Cellars, una bodega californiana, incrementó sus ventas un 8,3% en las trece semanas hasta mediados de marzo. Dan Kleinman, director de marketing del grupo propietario Deutsch Family Wine & Spirits, atribuye parte del crecimiento a la subida de precios entre los competidores europeos afectados por los aranceles. Kleinman explicó que el precio ideal para una copa de vino en Estados Unidos se sitúa entre 10 y 12 dólares; si se supera esa franja muchos consumidores dejan de pedirlo.
La patronal Wine & Spirits Wholesalers of America confirmó que sus asociados están ayudando a restaurantes y bares a renovar sus cartas con alternativas nacionales ante la nueva situación comercial. Los mayoristas prevén nuevos aumentos de precios si se mantienen o amplían los aranceles actuales sobre productos europeos.
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