Viernes 26 de Junio de 2026
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Europa mantiene la alerta por la ola de calor que avanza hacia el este y el sur del continente y ya está causando cierres de carreteras, problemas en la red ferroviaria, cancelaciones de actos multitudinarios y más presión sobre los servicios sanitarios. Según informa Reuters, las autoridades francesas, británicas, neerlandesas, alemanas, suecas, italianas y austriacas han activado medidas ante un episodio que los científicos califican como el más severo registrado en Europa.
La ola de calor comenzó el 20 de junio y ha llevado las temperaturas hasta 18 grados por encima de la media estacional, de acuerdo con Reuters Climate Monitor. La Organización Meteorológica Mundial prevé que el episodio, que subió desde la Península Ibérica hacia Europa occidental, empiece a desplazarse a finales de mes hacia Europa central y los Balcanes.
En Francia y Reino Unido se han batido récords de temperatura para junio. París alcanzó 40,9C este miércoles, 24 de junio. Aunque se espera un alivio térmico en algunos puntos, las autoridades francesas preparan una respuesta sanitaria ante más muertes asociadas al calor. La ministra francesa de Sanidad, Stéphanie Rist, advirtió de que habrá consecuencias en forma de fallecimientos adicionales.
En París, la policía pidió a los organizadores de grandes actos, entre ellos el festival Solidays, que suspendieran sus citas. Los responsables del festival del Orgullo comunicaron que reprogramarán su celebración. En Bélgica también se canceló la recreación prevista para este fin de semana de la batalla de Waterloo por las altas temperaturas.
Reuters informa además de que en Francia se han aplicado prohibiciones de consumo de alcohol en espacios públicos dentro de las medidas preventivas. Esa restricción puede tener efecto sobre la venta inmediata en la calle y sobre parte del consumo ligado a terrazas, festivales y ocio al aire libre. A eso se suma un posible impacto para bodegas, cerveceras y distribuidores si continúan los problemas logísticos por el calor extremo.
En Alemania, el pavimento de la autopista A2 se deformó y reventó en varios carriles este jueves, 25 de junio, por las altas temperaturas. En Austria, la compañía ferroviaria nacional avisó de que las vías podrían deformarse en los próximos días. En Suecia, un tren de mercancías descarriló a última hora de este jueves después de que el calor doblara los raíles, lo que interrumpió el tráfico entre Estocolmo y Gotemburgo.
Reino Unido mantiene por tercer día una alerta roja por calor en una amplia zona del sur y del este de Inglaterra, algo inédito para ese nivel de aviso. La oficina meteorológica británica registró 36,9C y con ello el récord del día más caluroso de junio se ha superado durante tres jornadas seguidas. Cientos de colegios siguen cerrados y los servicios de emergencia de Londres han recibido un 50% más de llamadas pidiendo ayuda. La policía informó también de la muerte de un adolescente tras entrar en un lago del centro de Inglaterra.
En Países Bajos se decretó alerta roja en casi todo el país y muchos colegios cerraron ante previsiones de hasta 40C. En Ámsterdam, visitantes y residentes buscaban refugio en edificios climatizados mientras aumentaba la demanda de ventiladores. Reuters señala que los fabricantes asiáticos de aire acondicionado están registrando un fuerte aumento de ventas en Europa.
En Italia se espera que el calor aumente durante el fin de semana con las primeras temperaturas del verano en torno a 40C. En paralelo, varios monumentos culturales europeos han tenido que cerrar temporalmente y el sector agrario ya está sufriendo daños.
La empresa pública francesa EDF anunció una inversión de 80 millones de euros en sistemas de refrigeración para escuelas y guarderías. El dato encaja con una debilidad estructural del parque residencial del norte europeo, diseñado para conservar el calor más que para expulsarlo. La Agencia Internacional de la Energía situó en torno al 20% la presencia de aire acondicionado en los hogares europeos en sus datos más recientes, publicados en julio de 2025.
Los científicos atribuyen este episodio a un patrón meteorológico conocido como bloqueo omega, que atrapa una masa de aire caliente sobre una región durante periodos prolongados mientras deja aire más frío en sus márgenes. El grupo World Weather Attribution sostiene que esta ola habría sido “prácticamente imposible” sin el cambio climático causado por la actividad humana y añade que las noches sofocantes registradas esta semana son 100 veces más probables que hace dos décadas.
Las noches son uno de los puntos que más preocupan a los expertos. John Kennedy, responsable de información climática de la Organización Meteorológica Mundial, explicó que las temperaturas nocturnas no han bajado de 22C en algunas zonas, lo que impide al cuerpo recuperarse del calor acumulado durante el día y eleva el riesgo de mortalidad.
La presión sobre los hospitales ya es visible. Hilary Williams, vicepresidenta clínica del Royal College of Physicians británico, afirmó a BBC Radio que el hacinamiento y el calor están sometiendo a pacientes, personal e infraestructuras a una tensión muy alta. Añadió que equipos esenciales como escáneres por resonancia magnética y máquinas para tratar cáncer están viéndose afectados por las temperaturas.
En Francia, médicos y personal hospitalario han comunicado un aumento de llamadas urgentes y asistencias. Patrick Pelloux, médico del servicio de emergencias en París y presidente de la asociación francesa de médicos de urgencias, confirmó a Reuters que hubo 55 muertes bajo atención de los servicios sanitarios urgentes parisinos en 24 horas. Pelloux señaló que lo habitual son tres o cuatro fallecimientos en ese mismo plazo y sostuvo que se trata claramente de exceso de mortalidad asociado a la ola de calor.
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