Marida bien tus platos esta Navidad: elige el mejor vino para el marisco

Vilma

Viernes 20 de Noviembre de 2020

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Las navidades son las fechas del año en las que más nos esforzamos en la cocina para elaborar los mejores platos. Como decían aquellos famosos spots televisivos: “vuelve a casa por Navidad”; los seres queridos que viven lejos aprovechan estas entrañables fiestas para regresar al hogar y disfrutar de unos magníficos manjares en un cálido entorno familiar. Un fijo en las mesas son los productos del mar, especialmente los mariscos, que siempre aportan un plus de elegancia y sabor a los menús navideños. Encontrar el mejor vino para marisco es fundamental para que los banquetes sean todo un éxito.

El marisco puede servirse como un magnífico entrante o como plato principal. Acertar con el maridaje puede convertir su disfrute en una auténtica experiencia culinaria.

Cómo maridar el vino y marisco esta Navidad

Tradicionalmente se ha considerado que el vino blanco con marisco es el que presenta un mejor maridaje, aunque desde hace años quienes gustan más de los vinos tintos también han encontrado la forma de maridarlos con unos deliciosos centollos, percebes o gambas, siempre que cumplan con ciertas características.

Cómo elegir el mejor vino blanco para el marisco

Para muchos, el vino blanco es el mejor maridaje para el marisco. Sin embargo, dependiendo del tipo de marisco que se vaya a consumir, unos vinos blancos irán mejor que otros. Los blancos más aconsejables para tus menús de Navidad son los siguientes:

  • Blancos jóvenes y verdejos: ideales para el maridaje con carabineros, cigalas, langostinos, percebes, ostras, nécoras, navajas, berberechos y almejas.
  • Blancos con crianza: perfectos para maridar con gambas, langostinos, langosta, bogavantes, centollos y mejillones. Las manzanillas y los finos de Jerez pueden ser una gran opción.
  • Espumosos: tienen mejor encaje con las almejas, las ostras y los crustáceos.

Después de esta clasificación algo general, se hace necesario realizar otra más concreta para facilitar la elección de tus vinos blancos en las próximas navidades. No están todos los que son (ni mucho menos), pero son todos los que están:

  • Chardonnay: un vino muy aromático y con un grado medio de alcohol cuyo maridaje con las ostras y la langosta es excelente.
  • Rueda: vinos muy completos y con un justo toque de acidez que los convierte en muy adecuados para acompañar a mariscos al vapor o cocidos, como almejas, berberechos o mejillones.
  • Barbadillo: su combinación de uva moscato, sauvignon blanc y verdejo, además de su aroma afrutado y su equilibrada acidez, potencia el sabor del marisco.
  • Gallegos: Albariños, godellos, ribeiros... vinos elegantes, muy refrescantes, suaves y con aromas frutales y herbales que no desentonan con ningún marisco.

¿Y si no te gusta el marisco? ¿Merece la pena cargar la bodega con vino blanco si no vas a incluir ese producto del mar en tus menús navideños? Por supuesto. El vino blanco es muy versátil y su maridaje se extiende a un gran número de diferentes platos. Algunos ejemplos:

  • Pescados: unos vinos blancos ácidos como los verdejos y los ribeiros maridan a la perfección con los pescados a la plancha, mientras que los blancos mediterráneos como Pedro Ximénez, macabeo y garnacha blanca son estupendos para los pescados en salsa.
  • Arroces: unos vinos blancos secos y ligeros son perfectos acompañantes de cualquier tipo de arroz o paella.
  • Ensaladas: los mejores vinos blancos para los vegetales son los jóvenes afrutados, teniendo cuidado de que no presenten notas dulces.
  • Carnes: el axioma de que las carnes solo maridan con los vinos tintos pasó a la historia hace ya muchos años. Los vinos blancos secos (remarcamos: secos) son excelentes para acompañar las carnes frías sin que sea relevante que tengan o no crianza. Para las carnes de ave también va bien los vinos secos, especialmente en sus variantes mediterráneas.
  • Patés y foie gras: los patés y los foie gras son unos auténticos clásicos en los menús navideños de España. Colocados de centro de mesa como aperitivo o entrante en forma de canapés, o con el pan y el cuchillo para untar, es la mejor forma de iniciar cualquier comida o cena durante las fiestas. Los vinos blancos que mejor maridan con ellos son los dulces.
  • Postres: acompañar los postres con vino ya es toda una tradición. Los vinos blancos dulces potencian poderosamente sus sabores. Algunas variedades muy adecuadas son la mistela, la malvasía y la moscatel española.

Cómo seleccionar un buen vino tinto para el marisco

Como ya hemos indicado anteriormente, la combinación de vinos tintos para carnes y vinos blancos para los productos del mar ya no está vigente. El mejor vino para el marisco es el que más se adapte a tus gustos.

Los vinos tintos pueden presentar un maravilloso maridaje con los mariscos, siempre y cuando no presenten un excesivo cuerpo y sean jóvenes.

Los vinos tintos jóvenes, frutales y suaves potencian el sabor del marisco sin enmascararlo. En el caso del maridaje con crustáceos es importante que cuenten con una cierta acidez (la langosta incluso admite muy bien los tintos de barrica).

Por su parte, a los moluscos y al pulpo les conviene un maridaje de tintos poco tánicos.

El mejor vino para marisco es una cuestión que va más por gustos que por leyes o normas inalterables. Blancos y tintos pueden ser igualmente convenientes para su maridaje. Sin embargo, sí es cierto que en ambos casos es recomendable que posean ciertas características para que potencien el sabor de los mariscos sin restarles protagonismo.

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