Viernes 05 de Septiembre de 2025
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El verano más cálido registrado en el Reino Unido ha generado expectativas positivas entre los productores de vino de la región para la cosecha de 2025. Las temperaturas medias entre junio y agosto alcanzaron los 16,1 grados centígrados, según datos de la Oficina Meteorológica británica, superando el récord anterior de 2018. Este aumento de temperatura ha favorecido el desarrollo de las uvas, tanto para vinos espumosos como tranquilos.
Robb Merchant, propietario de White Castle Vineyard en Abergavenny, Gales, explicó que la vendimia comenzará alrededor del 12 de septiembre. Merchant señaló que las variedades Pinot Noir Precoce y Siegerrebe presentan perfiles aromáticos interesantes este año. Además, las lluvias recientes han beneficiado a variedades más tardías como Cabernet Franc, Regent y Phoenix. Merchant espera que los rendimientos sean hasta cuatro veces superiores a los del año pasado, aunque se mantendrán dentro de la media habitual. Sin embargo, algunas vides jóvenes plantadas en 2023 han sufrido por la sequía durante el verano.
En Inglaterra, Cherie Spriggs, directora técnica de Nyetimber, una bodega reconocida por sus vinos espumosos, indicó que las condiciones de crecimiento han sido muy favorables y comparables a las de 2018. Spriggs subrayó que el resultado final dependerá del clima en las próximas semanas y expresó su esperanza de que no se produzcan cambios bruscos antes del final de la vendimia.
Brad Greatrix, enólogo principal también en Nyetimber, explicó que la temporada cálida ha adelantado la cosecha. Esto permite a los productores elegir el momento óptimo para recoger las uvas cuando alcanzan su punto máximo de maduración.
Clem Yates, consultora vinícola y colaboradora de Lyme Bay Winery, prevé que la vendimia comience el 9 de septiembre, unas tres semanas antes que el año pasado. Yates comentó que las lluvias a principios de septiembre pueden suponer un riesgo para las uvas ya maduras, pero los primeros análisis muestran niveles elevados de azúcar y menor acidez en toda la cosecha. Estas condiciones favorecen especialmente a los vinos tranquilos, donde el equilibrio y la madurez son fundamentales. Yates añadió que durante toda la temporada han trabajado estrechamente con los viticultores para gestionar los niveles de producción y asegurar que la fruta alcance el perfil deseado para cada estilo de vino.
En Woodchester Valley Vineyard, en los Cotswolds, la recogida comenzó el 2 de septiembre. Es la fecha más temprana registrada para esta finca. Fiona Shiner, fundadora del viñedo, recordó que en 2018 se dieron unas condiciones similares y se obtuvo una cosecha abundante y de buena calidad. Shiner advirtió que aún es pronto para saber cómo influirá este verano largo y la vendimia temprana en los vinos finales. La recolección suele durar entre cuatro y seis semanas y pueden producirse cambios hasta mediados de octubre.
Las bodegas británicas esperan recuperarse tras una cosecha afectada por las lluvias en 2024. Según WineGB, asociación del sector vinícola británico, los rendimientos medios del año pasado fueron los más bajos desde 2016. No obstante, el aumento en la superficie plantada permitió que 2024 fuera aún así la cuarta mayor cosecha registrada hasta ahora.
Los productores confían en que las condiciones meteorológicas excepcionales vividas este verano permitan obtener vinos con buena maduración y calidad tanto para espumosos como para tranquilos. La evolución del tiempo durante septiembre será determinante para confirmar estas previsiones optimistas sobre la añada 2025 en el Reino Unido.
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