Rafael del Rey: “La cosecha de 2020 equilibra la oferta y demanda del vino español”

Isabel Blanco

Miércoles 21 de Octubre de 2020

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Rafael del Rey es el director del Observatorio Español del Mercado del Vino y gerente de la Fundación para la Cultura del Vino. En calidad de experto analiza para Vinetur la situación actual del vino español.

Rafael del Rey

La información es fundamental a la hora de tomar decisiones de cualquier índole, y en materia empresarial es imprescindible. El Observatorio Español del Mercado del Vino aspira, desde sus inicios, a ayudar a las compañías del sector del vino a crecer y desarrollar su proyecto en mercados internacionales, y para ello se ha erigido como una de las fuentes más fiables en cuanto a información de economía vitivinícola. El director general de este organismo, Rafael del Rey, con una experiencia de más de 20 años en este sector, explica cómo la diversificación de canales de venta y la exportación pueden salvar el año económico de las bodegas españolas.

Uno de los últimos informes presentados por el Observatorio Español del Mercado del Vino muestra que el valor de este producto en la alimentación española se disparó un 25% hasta mayo.  Sin embargo, esta gran subida no compensa la fuerte pérdida sufrida en el canal HORECA y en el consumo relacionado con el enoturismo. ¿Cuál es la realidad del consumo de vino y cómo está afectando en términos económicos?

El consumo de vino está sufriendo los efectos de la pandemia y del confinamiento, por lo que, en líneas generales, las expectativas para 2020 se han visto truncadas por las consecuencias de la Covid-19. El consumo en España va bien, pero 2019 fue un año de gran crecimiento y las expectativas apuntaban muy alto. El canal de hostelería ha sufrido una pérdida de ventas extraordinaria, tanto en el confinamiento como después por la reducción de aforos, y el aumento de consumo de vino en los hogares no ha podido compensarla. En total, estimamos la pérdida de ventas entre los meses de marzo y julio en cerca de 100 millones de litros, si comparamos con el mismo período en 2019. Esperamos que se pueda recuperar una parte, a pesar de que el año se cierre en negativo. Esperamos que más adelante se pueda retomar la senda del crecimiento que experimentaba el vino español por el aumento de consumo de vino en España y toda la innovación producida.

Según este mismo estudio, el consumo de vino con Denominación de Origen fue el que más creció, por encima del 35%. Esto implica que se ha convertido en el vino más demandado también en volumen, superando al vino sin DOP ni IGP, que también creció. ¿Qué explica esta tendencia?

Bajo mi perspectiva, la mayoría de los españoles quiere beber mejor y, al mismo tiempo, en España hay un gran número de denominaciones de origen, por lo que una gran parte de nuestros vinos están bajo el amparo de alguna indicación. Tradicionalmente, ya existía una preferencia por los vinos con indicaciones de calidad, pero ahora esta tendencia ha aumentado. Ahora se bebe menos vino, pero se está dispuesto a pagar más por el vino que se bebe. El consumidor español quiere saber de qué región viene el vino, y el hecho de que provenga de una región determinada y esté sometido a los controles de esa área imprime una mayor sensación de garantía, calidad y fiabilidad entre los consumidores.

En relación con el consumo actual –que ha migrado de canales, especialmente hacia el de alimentación como el online- , ¿estaban las bodegas españolas preparadas para asumir este cambio?

Durante muchos años las bodegas no tenían al canal de alimentación como uno de sus preferentes, sino que concentraba sus ventas en el canal de la hostelería. Sin embargo, hace diez años la crisis económica afectó duramente a las ventas en el canal de hostelería, por lo que muchas bodegas empezaron a vender en el canal alimentación y también empezaron a exportar. Gracias a ello, cuando llegó la crisis de 2020 por la pandemia de la Covid-19, muchas bodegas estaban más preparadas tras haber diversificado sus canales de venta.

El canal online, según mi opinión, es un caso diferente, ya que no considero que sea un canal en sí mismo, sino que es una herramienta al servicio de muchos canales. Es decir, en el ámbito online venden vino plataformas multimarca especializadas, vinotecas, supermercados, y también bodegas. Por tanto, es una herramienta que se utiliza de manera transversal a través de múltiples canales. De cualquier forma, estas ventas están creciendo extraordinariamente, sobre todo, en el caso de las grandes cadenas de alimentación. Las bodegas, por su parte, venden online pero todavía de forma desigual, algunas todavía están empezando a explotar esta herramienta.

El sector vitivinícola español ha experimentado en los últimos meses una fuerte caída de las ventas dentro de nuestras fronteras y un retroceso de las exportaciones superior al 11%, ¿qué papel juegan en este nuevo escenario las exportaciones?

En los cuatro meses –de marzo a junio- que consideramos clave en este análisis  por ser el período de confinamiento y de mayor efecto de coronavirus en el mundo, el total de ventas españolas de vino cayó un 25%. Las ventas en el mercado interior la caída fue del 26% mientras que las exportaciones apenas bajaron un 10%. Por tanto, los mercados internacionales han funcionado mejor que el mercado nacional para los vinos españoles en general durante el peor momento de la pandemia. Las bodegas que diversifican sus ventas en mercados fuera de las fronteras españolas han sufrido menos que las que se concentran más en el mercado español. A pesar de ello también han sufrido caídas en volumen de ventas, que no tanto en valor –donde la pérdida es de un 8%-. Hay casos como el de la Denominación de Origen de Rioja que aumentaron sus ventas en el exterior durante este período.

¿Qué explica ese aumento?

Determinadas bodegas han aumentado sus ventas porque venden en una gran diversidad de países y no todos han evolucionado de la misma manera. Hay algunos lugares en los que el efecto ha sido extraordinario, en otros se han cerrado todas las ventas de bebidas con alcohol mientras que hay casos en los que no han advertido el efecto del cierre de la hostelería porque el consumo ya se producía en el canal de alimentación. Por ejemplo, en el mercado británico nos ha ido muy bien durante estos meses al igual que en países escandinavos. Por tanto, las bodegas que exportan han podido compensar las pérdidas en unos países con otros.

¿Cuáles son los países clave para las bodegas españolas a la hora de exportar?

Países como Reino Unido, Alemania o Francia, que también es un gran cliente, sobre todo, de vinos a granel. Aunque los países en los que más han crecido las ventas en los últimos años son EE.UU. y China, a pesar de la gran crisis que está sufriendo. De la mismo forma que vendemos mucho a mercados escandinavos, de Centro Europa y, de forma creciente, a países sudamericanos, África y países de Oceanía como Australia o Nueva Zelanda.   Como decía, las bodegas españolas venden a más de 190 mercados, por lo que España es una gran potencia exportadora, de hecho es la mayor exportadora mundial de vinos en volumen. Ahora el objetivo no es tanto vender más litros sino vender cada vez con mejores precios y mejorar la imagen de los vinos españoles.

¿Cómo están viviendo la exportación en otros países? ¿Los datos son similares a los de España?

La situación es diferente en función del país, pero está bien compararse con los demás. En este caso, Italia presenta un escenario mejor que el que tenemos nosotros, ya que sus exportaciones mundiales apenas han caído estos meses, y el consumo nacional podría incluso aumentar de aquí a final de año. Sin embargo, el sector en Francia está en una situación muy complicada y sufre ahora mismo una gran crisis, puesto que les han afectado mucho más que a nosotros los aranceles de la administración Trump en EE.UU. En la primera mitad del año las ventas del vino francés bajaron casi un 30%. Por tanto, España está a medio camino entre lo razonadamente bien que le va a Italia y lo francamente mal que le va a Francia.

En este escenario, ¿cuál es el papel del Observatorio Español del Mercado del Vino en relación con la demanda de información?

La sensación es que la demanda de informes y de datos ha aumentado estos meses de forma notable por parte de regiones, bodegas y consejos reguladores. Ahora se busca quizás más saber que ha pasado en los últimos meses, y por ello participamos en múltiples seminarios para analizar qué es lo que está pasando, cuál es el efecto de esta crisis, qué está sucediendo en España y en otros países. Bajo mi perspectiva, además la información que suministra el Observatorio es buena y útil para seguir los mercados y tomar decisiones en épocas de crisis como la actual.

Esta semana en el webinario que organizan ICEX España Exportación e Inversiones (ICEX) y el Observatorio Español del Mercado de Vino (OEMV) se analizan todos los instrumentos de apoyo que se ofrecen por parte del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) e ICEX a bodegas y Consejos Reguladores. ¿Considera suficientes las herramientas de ayuda que se han puesto al servicio de los bodegueros españoles?

En general tanto el ICEX como el Ministerio de Agricultura se han adaptado muy rápidamente a la situación y han redoblado los apoyos al sector español del vino para que se pueda exportar más y mejor en estos meses de crisis. En mi opinión hay ayudas muy interesantes e importantes, y aunque hay críticas históricas sobre las dificultades administrativas en la gestión de muchas de estas ayudas, considero que la mayor parte del sector está muy satisfecho con la existencia de esas ayudas y con la gestión por parte de nuestras instituciones de esas ayudas y programas.

Este año hemos tenido una vendimia especialmente peculiar. ¿Cuáles son las claves que caracterizan la cosecha de 2020?

Ciertamente las medidas de seguridad impuestas en todos los lugares durante la vendimia en las bodegas y en el campo han complicado esta cosecha, ya que han supuesto costes importantes. Si bien, aunque no está todavía cerrada, teóricamente es inferior a la media en cantidad pero extraordinaria en calidad en la mayor parte de las zonas españolas. Esta situación nos conduce a una situación de mayor equilibrio entre oferta y demanda de vino en España.

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