Enrique López: “El Cavino es emoción y amistad, un Camino de Santiago con Denominación de Origen”

Carmen Fernández

Lunes 17 de Abril de 2017

Leído › 4537 Veces

El creador de esta original iniciativa que aúna la ruta Xacobea y la experiencia enoturística nos habla de su proyecto que este año alcanza su tercera edición

Desde que concibiera la idea inicial en 2011 hasta su puesta en marcha como proyecto empresarial, El Cavino se ha convertido en una realidad que ha cambiado la vida de su creador, Enrique López, que decidió abandonar su trabajo y su ciudad natal para cumplir su sueño y darle a la gente la oportunidad de descubrir el Camino de Santiago a través de sus vinos. Enamorado de la Ruta Xacobea, que ha completado en cuatro ocasiones, tuvo claro que unir ambos mundos, el Camino y el Vino, era una buena idea y el tiempo le va dando la razón. La iniciativa, que alcanza su tercera edición, contará este año con 11 salidas con el objetivo de superar los 200 "cavinantes", las personas que viven la experiencia del Camino a través de las bodegas y los vinos situados en el territorio de influencia de la Ruta Xacobea.

Entre las novedades que les aguardan a los que se decidan a experimentar esta manera alternativa de disfrutar de la peregrinación encontramos lo que su creador ha denominado "El Cavino especial Singles" en el que participan personas que viajan solas (o con amigos) pero sin pareja. De las 11 fechas anteriormente mencionadas, dos están pensadas para singles. Y es que una de las mayores alegrías que le ha dado la puesta en marcha de este proyecto son los lazos que se crean en cada grupo de cavinantes. "El Cavino es alegría, emoción, entusiasmo, diversión y amistad. En todos los grupos se ha formado una pequeña familia, y el nivel de satisfacción de todas las personas que han vivido la aventura es máximo, coincidiendo todos en la opinión de que han vivido unos días inolvidables. Ese es el máximo premio que consigue El Cavino; la felicidad de todos los que lo viven", explica Enrique, que destaca que hasta la fecha han sido 120 las personas que han pasado por El Cavino.

¿Cómo recuerdas el momento en que pensaste por primera vez en crear El Cavino?

Recuerdo que en la etapa entre Ponferrada y Villafranca del Bierzo en el Camino Francés, iba caminando por viñas y bodegas con Denominación de Origen Bierzo. Pasando por bodegas como Cuatro Pasos, Luna Beberide, Godelia o Losada, imaginaba lo bonito que tenía que ser poder hacer el Camino parando en las bodegas para catar sus vinos, lo que es muy difícil cuando peregrinas porque las etapas son muy largas y además hay que conseguir albergue en la población de destino. En mi tiempo libre, fui investigando cómo podría organizarlo... surgió el nombre, experimenté diferentes opciones de etapas de diferentes Caminos... y finalmente tomé la decisión de ponerlo en marcha en 2014, tras la excelente e inesperada acogida que tuvo mi primer libro, ¿Te cuento un vino?. Decidí que era el momento de ser valiente.

Cuéntanos un poco más de la vinculación histórica del vino y del Camino de Santiago

En el Camino Francés, por ejemplo, el nexo es evidente: Navarra, Rioja, Ribera del Duero, Bierzo o Ribeira Sacra son algunas Denominaciones de Origen recorridas por los peregrinos que llegan a Santiago mediante esta ruta. Son pasos llenos de historia, tradición y misticismo, elementos propios tanto del Camino de Santiago como del universo del vino y por eso El Cavino es algo casi natural ya que une dos mundos que nunca han estado separados, que han hecho su historia de forma conjunta y que se han enriquecido el uno con el otro. Y una de las cosas más extraordinarias de nuestro viaje es poder vivirlo en una misma experiencia.

¿Cómo ha ido evolucionando el proyecto desde su primera edición en verano de 2015?

Recuerdo el primer Cavino con una mezcla de emoción y orgullo. No sabía cómo resultaría, si nuestros "cavinantes" acabarían contentos con la experiencia, si sería un proyecto con futuro a largo plazo... Y al final de la primera etapa y la primera visita a bodega ya sabía que la idea era buena, pero que la realidad era mucho mejor. Y lo he ido constatando en todos y cada uno de los viajes.

Desde aquel primer Cavino en 2015 hemos ido haciendo algunos cambios pero el alma del proyecto es la misma y reside en su propia dinámica: recorrer etapas del Camino de Santiago por las mañanas y terminar dicha etapa con visita a una bodega con Denominación de Origen de la zona que estamos visitando, catar sus vinos, conocer las peculiaridades de sus procesos de elaboración y hacer la comida en la propia bodega con la gastronomía típica de la región. Este año visitamos las bodegas Eguren Ugarte, Portia, Divina Proporción, Godelia y Vía Romana y el punto y final lo ponemos en el Parador de los Reyes Católicos, un lugar inmejorable para un viaje maravilloso.

¿Cuál es el perfil más habitual del "cavinante"?

Hemos tenido "cavinantes" padre-hijo, con 50 y 20 años, y venidos desde Colombia exclusivamente para vivir El Cavino, parejas de novios, personas que viajan solas y para conocer gente, y también hemos celebrado algún 70 cumpleaños durante los días del viaje. No hay un perfil único y eso enriquece mucho la experiencia, pues vemos caminar juntos o disfrutar del vino y la comida a personas que viven a cientos de kilómetros y que pertenecen a diferentes generaciones.

¿Cómo van el ritmo de inscripciones este año y cuántas personas viajan en cada salida?

A estas alturas, algunas fechas ya están completas, y otras en sus últimas plazas. En cada grupo somos alrededor de 20 personas, que viajan solas, en pareja, o en grupo de amigos y las reservas pueden hacerse a través de www.elcavino.es o en la web de viajes de turismo enológico especializada para solteros (Enotumismo) para las dos salidas pensadas para singles.

¿Iniciativas como la del Cavino impulsan el crecimiento del enoturismo en España?

El enoturismo es un valor absolutamente al alza dentro del sector turístico español, tenemos un potencial tremendo y creo que las bodegas y empresas se están dando cuenta de lo mucho que tienen que ganar por esta vía, no solo en cuanto a rentabilidad directa, sino también en imagen, posicionamiento, presencia en redes... Nosotros hemos apostamos por ideas originales y novedosas partiendo de ciudades preciosas llenas de historia, productos gastronómicos de alta calidad, capacidad hotelera, buen clima y algunos de los mejores vinos del mundo. Cuando unimos todo eso con entusiasmo, valentía y un poquito de sentido común, nos salen experiencias como El Cavino, un Camino de Santiago con Denominación de Origen.

Carmen Fernández
Licenciada en CC de la Información y especializada en enogastronomía y turismo
¿Te gustó el artículo? Guárdalo

Comenta