Lunes 20 de Julio de 2026
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El acuerdo comercial entre India y Reino Unido entró en vigor este miércoles, 15 de julio, con una rebaja de aranceles que afecta de forma directa al whisky escocés y a otros productos británicos e indios. Los dos países activaron el Acuerdo Integral Económico y Comercial y el convenio sobre cotizaciones sociales después de completar sus procesos internos de ratificación, un año después de la firma, que se produjo el 24 de julio de 2025 en Londres.
El primer ministro de India, Narendra Modi, afirmó que los acuerdos crearán “oportunidades tangibles” para empresas, trabajadores y consumidores de ambos países. También sostuvo que el pacto dará impulso a agricultores, emprendedores y pequeñas y medianas empresas, además de favorecer la cooperación en tecnología, servicios profesionales e innovación.
Uno de los cambios con más efecto para el negocio de las bebidas es la rebaja del arancel aplicado al whisky escocés. El gravamen baja del 150% al 75% de forma inmediata y caerá al 40% en los próximos diez años. Esa reducción puede alterar el coste de entrada del producto en India, el precio final al consumidor y la política comercial de productores, importadores y distribuidores de destilados.
Para las empresas británicas del whisky, la medida abre la puerta a una mayor presencia en el mercado indio de espirituosos premium. El acuerdo también reduce aranceles para otros bienes británicos, entre ellos coches de marcas como Rolls-Royce, Jaguar Land Rover, Bentley y Aston Martin dentro de los cupos pactados, además de chocolates, galletas, salmón, cosméticos y dispositivos médicos.
La rebaja fiscal busca facilitar la venta de productos británicos en India, sobre todo en sectores donde los impuestos a la importación habían elevado mucho los precios. En paralelo, los exportadores indios también obtienen ventajas: el acuerdo elimina o reduce aranceles sobre el 99% del valor de las exportaciones indias enviadas al mercado británico.
Welspun Living, fabricante de las toallas oficiales de Wimbledon, aseguró que el pacto ya ha despertado más interés entre minoristas británicos y que puede mejorar la posición de India frente a Bangladesh y Pakistán en el mercado textil del Reino Unido. Entre los sectores indios que pueden beneficiarse figuran también la confección, el calzado, los artículos de cuero, los productos marinos, los bienes de ingeniería y los alimentos procesados.
La firma de análisis CareEdge calcula que el comercio bilateral entre India y Reino Unido podría aumentar alrededor de un 15% anual hasta 2030, frente al ritmo histórico del 10%-12%. Aun así, varios expertos piden cautela sobre el alcance real del acuerdo en sus primeros años.
La Global Trade Research Initiative, con sede en Delhi, recuerda que más de la mitad de las exportaciones indias al Reino Unido ya entraban libres de arancel antes del pacto. Su fundador, Ajay Srivastava, señaló que la prueba real será comprobar si los productos que antes soportaban tasas británicas del 4%-16% logran más pedidos, mayores volúmenes exportados y mejores márgenes.
Srivastava considera que el efecto completo del acuerdo se verá en un plazo de uno a tres años. También advierte de que la rebaja arancelaria por sí sola no garantiza un aumento automático del comercio. Las empresas todavía deben cumplir trámites administrativos, certificaciones de origen y otras exigencias regulatorias antes de poder acogerse a las nuevas condiciones.
Ese punto afecta especialmente a muchas pequeñas firmas exportadoras indias, que en ocasiones no han aprovechado otros acuerdos comerciales por desconocimiento sobre cómo reclamar las ventajas arancelarias. Además, algunas compañías pueden verse obligadas a renegociar precios con compradores británicos a medida que bajen los derechos aduaneros.
El fundador de GTRI añadió que será necesario un mayor apoyo público y sectorial para que las empresas aprovechen el acuerdo. También avisó de que el futuro impuesto británico sobre carbono en frontera y las restricciones al acero pueden limitar parte de sus efectos económicos.
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