Martes 01 de Septiembre de 2026
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Los compradores europeos han ganado peso en el mercado secundario internacional del vino de alta gama tras la retirada de los clientes de Estados Unidos a comienzos y mediados de 2025, un movimiento que contribuyó a frenar la caída de los precios pero que todavía convive con un exceso de oferta dentro de Europa. Así lo recoge un análisis de Liv-ex difundido el 27 de agosto.
La plataforma atribuye la salida de los compradores estadounidenses a las amenazas de aranceles lanzadas por Donald Trump. Según Liv-ex, esa retirada provocó una bajada rápida de los precios, ya que el comprador de Estados Unidos podía adquirir vino a niveles más altos sin perder margen y eso ayudaba a mantener las cotizaciones.
En ese vacío entró Europa. Los compradores del continente aumentaron su cuota dentro del mercado y también el importe nominal de sus compras frente al primer semestre de 2024. Liv-ex sostiene que ese avance respondió a cambios en la estructura del mercado y a las nuevas oportunidades abiertas por la bajada de precios, y añade que el tipo de cambio no parece haber tenido un efecto importante en ese comportamiento.
El análisis sitúa a los compradores europeos como el grupo que compra más cerca del precio de mercado, solo por detrás de Estados Unidos. Esa capacidad para pujar a niveles superiores a los de Reino Unido y Asia, sobre todo durante la ausencia del cliente estadounidense, ha ayudado a mantener la fase lateral de los precios.
Pero el mismo informe apunta al otro lado del mercado: Europa no solo compra, también vende mucho. Los miembros europeos concentran cerca de la mitad del valor vendido en Liv-ex y lo hacen a precios claramente por debajo de la media del mercado. Esa presión vendedora, según la firma, tira de las cotizaciones a la baja en el conjunto del intercambio.
Dentro de Europa se ha producido además un cambio geográfico. Los compradores de Europa central, sobre todo de Suiza, Dinamarca, Países Bajos, Alemania y Chequia, han ampliado su presencia durante los últimos tres años. Su cuota dentro de las compras europeas por valor ha pasado del 10% al 35% entre 2023 y este martes, 1 de septiembre, mientras que la parte correspondiente a Francia ha bajado del 75% al 55%.
Liv-ex atribuye una parte de ese movimiento a la diversificación de su base de miembros, aunque considera que la mayor participación de esa zona en el mercado secundario internacional también tiene un peso propio. El cambio refleja un reparto menos concentrado de la demanda europea en un momento en el que Francia pierde terreno relativo dentro de la plataforma.
Sophia Gilmour, analista de mercado de Liv-ex, afirma que Europa se ha convertido en la principal base de apoyo del mercado desde la retirada de Estados Unidos, pero recuerda que también es la mayor fuente de oferta. En sus palabras, ese exceso de existencias tendrá que salir al mercado antes de que pueda consolidarse una recuperación más clara.
La analista añade que el regreso paulatino de los compradores estadounidenses está mejorando las expectativas de estabilidad en los precios e incluso abre la puerta a subidas. Su entrada aporta demanda para el vino excedente que sale de Europa y aumenta el número de compradores activos, dos factores que, en un mercado de intercambio entre profesionales, suelen aliviar la presión vendedora cuando coinciden con una oferta todavía abundante.
Liv-ex opera como plataforma de intercambio y de datos para profesionales del vino premium. En ese ámbito, los movimientos de compra y venta por regiones suelen marcar la dirección de los precios con rapidez, y el ajuste descrito por la firma refleja hasta qué punto la salida de un gran comprador puede alterar el equilibrio entre oferta y demanda.
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