Viernes 28 de Agosto de 2026
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Los compradores europeos se han convertido en el principal sostén del mercado del vino de alta gama tras la retirada de los estadounidenses en la primera mitad de 2025, según un análisis de Liv-ex, plataforma de intercambio de vino premium especializada en datos de mercado. La firma sostiene que ese relevo elevó tanto la cuota de mercado de Europa como su gasto nominal.
Este jueves, 27 de agosto, Liv-ex situó el origen de ese movimiento en la salida de los compradores de Estados Unidos a comienzos y mediados de 2025, un repliegue que relaciona con las amenazas arancelarias de Donald Trump. A partir de ahí, los precios cayeron con rapidez.
La plataforma explica que, antes de esa retirada, los compradores estadounidenses podían operar a niveles de precio más altos y mantener márgenes. Ese comportamiento ayudaba a sostener las cotizaciones. Cuando esa demanda se redujo, el mercado perdió ese apoyo y las referencias bajaron.
Con los precios en niveles más bajos, los compradores europeos aumentaron sus adquisiciones. Liv-ex apunta que, ante esas nuevas valoraciones, parte de la demanda europea vio valor en el mercado y ocupó el espacio que había dejado Estados Unidos.
El cambio se aprecia con claridad en Europa central. En los últimos tres años, los compradores de esa zona, principalmente de Suiza, Dinamarca, Países Bajos, Alemania y República Checa, han ido ganando peso dentro de las compras europeas. Su cuota por valor pasó del 10% en 2023 al 35% actual. En ese mismo periodo, la participación de Francia descendió del 75% al 55%.
Liv-ex añade que los compradores de la Unión Europea se sitúan, tras los estadounidenses, entre los que adquieren más cerca del precio de mercado y por encima de la media general. En cambio, al vender, los miembros de la UE lo hacen muy por debajo de esa media.
Sophia Gilmour, analista de mercado de Liv-ex, sostiene que Europa se ha convertido en la principal fuente de apoyo para el mercado tras el repliegue de los compradores de Estados Unidos, pero advierte de que la región también es el mayor origen de oferta. A su juicio, existe un exceso de existencias que tendrá que absorberse antes de que pueda producirse una recuperación más clara.
La analista añade que los compradores estadounidenses están volviendo poco a poco al mercado. Ese regreso, explica, aporta demanda para el excedente de vino europeo y eleva la presión entre compradores, dos factores que mejoran las perspectivas de estabilidad en los precios y de posibles movimientos al alza.
La lectura que hace Liv-ex dibuja así un mercado en el que Europa sostiene la demanda al mismo tiempo que concentra una parte muy amplia de la oferta. Esa doble posición ayuda a entender por qué la mejora del tono no equivale todavía a una recuperación plena: para que el mercado gane más firmeza, primero tendrá que encontrar salida ese excedente.
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