¿Qué explica la muerte de dos vendimiadores en Champagne durante la vendimia?
La fiscalía investiga un alojamiento clausurado en Marne en una campaña bajo presión por abusos previos y falta de temporeros
lunes 24 de agosto de 2026

Dos vendimiadores han muerto en Champagne en los primeros días de la recogida de uva de 2026, mientras las autoridades también investigan un alojamiento para temporeros que fue clausurado por sus condiciones en el departamento de Marne. Los dos fallecimientos se produjeron con dos días de diferencia y coinciden con un inicio de campaña marcado por el calor, la escasez de mano de obra en algunas fincas y el recuerdo aún cercano de las condenas dictadas por los abusos cometidos durante la vendimia de 2023.
El primero de los trabajadores fallecidos, de 66 años, fue hallado inconsciente entre hileras de viñedo en la comuna de Verzy el pasado 15 de agosto. Había acudido a ayudar a unos amigos en la recogida de uva. Informaciones publicadas por medios locales señalan que el hombre dijo encontrarse mal, rechazó que le llevaran a casa y optó por tumbarse a descansar a la sombra. Poco después fue encontrado muerto tras sufrir una parada cardiaca.
Dos días más tarde, un hombre de 55 años apareció sin vida en la cabina de un camión de vendimia en Val-des-Marais, en el sur de la Côte des Blancs. De acuerdo con esas mismas informaciones locales, el trabajador había ido a descansar al vehículo. Las autoridades han abierto una investigación para aclarar las circunstancias de la muerte.
El presidente de los viticultores de Champagne, Maxime Toubart, expresó su pesar por ambos fallecimientos y sostuvo que, en principio, parecen vinculados a paradas cardiacas y no a una negligencia empresarial ni a un episodio de calor extremo. Toubart afirmó además que en fechas recientes la región había registrado temperaturas más moderadas, en torno a 25°C.
Esa valoración no es compartida por todas las personas presentes en la vendimia. Algunas sitúan las temperaturas de esos días por encima de 30°C, aunque por debajo de los 39-41°C anotados poco antes en la zona. La diferencia entre ambas apreciaciones se produce en un momento especialmente sensible para el viñedo de Champagne, donde el trabajo de recolección concentra a decenas de miles de personas en un periodo muy corto.
A la vez, la fiscalía de Châlons-en-Champagne ha abierto una investigación sobre un alojamiento para trabajadores de la vendimia que fue cerrado por las autoridades la semana anterior. Los inspectores observaron varios incumplimientos, entre ellos el uso de tiendas de campaña para alojar a temporeros, una disposición deficiente de duchas y aseos y una higiene general insuficiente en las instalaciones.
Según informó la agencia AFP, esas condiciones salieron a la luz durante una inspección conjunta de la Inspección de Trabajo y la gendarmería en Damery el pasado 12 de agosto. La agencia precisó que se trata de la primera orden de cierre de este tipo dictada en la campaña de vendimia de 2026 en Champagne.
AFP recuerda además que en el verano de 2025 y a comienzos de 2026 varias personas fueron condenadas a penas de prisión por trata de seres humanos tras explotar y alojar a recolectores extranjeros en condiciones inhumanas durante la vendimia de 2023, un episodio que en Francia pasó a ser conocido como la “vendimia de la vergüenza”.
Ante esa cadena de incidentes, Toubart señaló que la región aplica por tercer año consecutivo la iniciativa “Juntos por la vendimia de Champagne”, pensada para prevenir accidentes y abusos. El plan incluye una federación de empresas de servicios vitícolas, una plataforma para comprobar los compromisos de esas compañías, un marco sectorial para el empleo temporal y una guía de acogida actualizada para los vendimiadores.
El presidente de los viticultores admitió, no obstante, que el riesgo cero no existe. Recordó que Champagne recibe a unas 100.000 personas en apenas dos semanas y que, incluso con horarios adaptados, agua fresca y pausas frecuentes, pueden producirse incidentes como paradas cardiacas, ictus o accidentes de tráfico, estén o no relacionados de forma directa con el trabajo en las viñas.
La recogida de uva de 2026 también ha arrancado antes de lo habitual, aunque la actividad real en muchos viñedos no comenzó hasta el pasado 19 de agosto, de acuerdo con la corresponsal regional Caroline Henry. Henry apunta que estos días se ven pocos vendimiadores en el campo y atribuye parte de esa ausencia a la baja producción de la cosecha. Muchos trabajadores a destajo, que cobran por kilo recogido, están rechazando acudir a las parcelas porque el rendimiento es muy inferior al habitual.
Esa caída se refleja en las cifras que maneja la propia corresponsal. Un recolector pagado por kilo suele cortar entre 400 y 580 kilos de uva al día en una campaña normal. Este año, añade, la horquilla se mueve más bien entre 200 y 300 kilos diarios, un nivel que reduce de forma directa la remuneración de quienes dependen de ese sistema de pago.