El Grifo impulsa el enoturismo en Lanzarote con experiencias únicas y sostenibles

La bodega más antigua de Canarias ofrece visitas guiadas, catas de vinos y alojamiento en el histórico Caserío de Mozaga

Jueves 27 de Febrero de 2025

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El Grifo impulsa el enoturismo en Lanzarote con experiencias únicas y sostenibles

El Grifo, una de las bodegas más antiguas de Canarias, apuesta por el enoturismo de calidad en Lanzarote. Situada en La Geria, esta bodega ofrece experiencias únicas que combinan tradición vitícola y respeto por el medio ambiente. Los visitantes pueden recorrer sus viñedos centenarios, conocer la viticultura regenerativa y degustar vinos acompañados de productos locales.

El Grifo ofrece varias experiencias enoturísticas de lunes a viernes, de 10.00 a 18.00 horas. Una de ellas es "El Grifo Wine Lovers", que dura 120 minutos y está diseñada para grupos de diez personas. Incluye un paseo por los chabocos, visita al lagar antiguo, la casa familiar y la biblioteca inaugurada por el poeta José Hierro, además de una cata de seis vinos. El coste es de 50 euros por persona.

Otra opción es "Viaje al mundo de El Grifo", que dura 60 minutos y cuesta 25 euros para adultos y 10 euros para niños. Esta experiencia rinde homenaje a la historia de la bodega más antigua de Canarias e incluye la degustación de tres vinos. La "Cata de vinos singulares El Grifo" dura 30 minutos y cuesta 30 euros por persona. Permite descubrir cinco vinos excepcionales maridados con quesos canarios.

"Tu paseo por la historia de El Grifo" es una visita con audioguía de 45 minutos que cuesta 15 euros para adultos. Incluye el lagar original de 1775, las viñas y la degustación de dos vinos.

El Wine bar de El Grifo, abierto de lunes a viernes de 11.00 a 18.00 horas, ofrece una selección de vinos y productos locales. Entre los vinos destacan el Brut Nature Reserva Malvasía volcánica, el Ancestral Blanco Ecológico, el Semidulce colección, Lías, Finca Ramón Ecológico, Grano a Grano, Ariana, Rosado de Lágrima y Orange Wine. Los platos incluyen mojama de atún de 'Los Toledo' con aceite de oliva virgen de Lanzarote y almendras, tabla de quesos con confitura de guayaba, tostada de chorizo de Teror con miel de palma, y selección de tomates de Tinajo con ventresca de atún de 'Los Toledo' y salmón ahumado en Uga.

El Grifo también ha adquirido el Caserío de Mozaga, un paso importante en su evolución como destino enoturístico. Fermín Otamendi, co-propietario de la bodega, explica que la recuperación del Caserío de Mozaga es clave para ofrecer una experiencia completa y auténtica que combine la tradición vinícola con la hospitalidad lanzaroteña. Este caserío, situado en San Bartolomé y construido a finales del siglo XVIII, es Patrimonio Histórico de Lanzarote y tiene un gran valor sentimental para la familia, ya que era la casa de veraneo de su madre.

El Caserío de Mozaga ha sido habitado de forma continua hasta 1998, cuando comenzó a funcionar como hotel. Ahora, El Grifo asegura la continuidad de esta propiedad histórica dentro de la familia y refuerza su plan estratégico para diversificar y fortalecer su oferta enoturística. Ubicado en una finca de más de 10.000 m², el caserío es un alojamiento boutique con 12 habitaciones, incluidas 3 suites, que ofrece confort y autenticidad en un entorno privilegiado. Desde hace más de 25 años, este hotel rural, que también dispone de restaurante, ha sido un referente de hospitalidad para viajeros de todo el mundo y ahora es parte integral de la experiencia enoturística de El Grifo.

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