Mujeres que marcan el rumbo en el mundo del vino español

Cuatro historias de éxito en las bodegas de España

Miércoles 21 de Febrero de 2024

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Judit Sabaté, enóloga por vocación de una bodega única (Abadia de Poblet)
Judit Sabaté, enóloga por vocación de una bodega única (Abadia de Poblet)

El mundo del vino, con sus aromas, sabores y secretos, ha sido testigo de una transformación significativa en las últimas décadas, especialmente en la inclusión y el reconocimiento de las mujeres en distintos roles fundamentales. Desde la viticultura hasta la enología, pasando por la sommellerie, el impacto femenino en este sector ha sido notable, aunque no siempre suficientemente visibilizado. Hoy, quiero llevarte a un viaje por España para descubrir a cuatro mujeres extraordinarias cuyas pasiones, dedicación y talentos están moldeando el futuro del vino en algunas de las bodegas más prestigiosas del país.

Comenzamos nuestro recorrido en la histórica bodega Codorníu, ubicada en el corazón del Penedès, donde Imma Pausas, con sus raíces profundamente ancladas en el mundo vitivinícola, ha forjado una carrera impresionante. Su historia es la de una pasión que nace desde la cuna, en Vilafranca del Penedès, y que se ha ido cultivando y creciendo a través de los años. Imma, con su formación en Ingeniería Técnica Agrícola y un máster especializado en Viticultura, Enología y Marketing del Vino, ha dedicado más de 15 años a Codorníu. Su trabajo, vital en la conexión entre más de 300 viticultores y la bodega, refleja un compromiso profundo con la tierra y con cada viticultor y viticultora que dan vida a las botellas de Codorníu.

Imma Pausas, a pie de viñedo (Codorníu)
Imma Pausas, a pie de viñedo (Codorníu)

En la Conca de Barberà, nos encontramos con Judit Sabaté, una joven enóloga que, con apenas 27 años, lleva las riendas de la bodega Abadia de Poblet, un lugar único por su ubicación dentro de un monasterio. Judit, destacada en su promoción universitaria, ha recorrido un camino enriquecedor que la llevó desde las cavas del siglo XVII de Bodegas Scala Dei hasta Australia, para finalmente volver a Cataluña y sumergirse en el arte de elaborar vinos de monasterio. Su filosofía no invasiva y su enfoque en varietales locales son una muestra de su dedicación a preservar y promover la identidad y la tradición de su tierra.

Mayte Calvo de la Banda, una riojana en la bodega pionera de Haro (Bodegas Bilbaínas)

En la bodega pionera de Haro, Bodegas Bilbaínas, encontramos a Mayte Calvo de la Banda, una riojana que lleva más de 20 años dejando su huella en el mundo del vino. Su enfoque, que parte de un profundo entendimiento del viñedo y de cada variedad de uva, le permite crear vinos que no solo son expresiones de la naturaleza sino también momentos inolvidables para quienes los disfrutan. Mayte, al frente de una bodega con una historia rica y un futuro prometedor, representa la pasión y el conocimiento que caracterizan a las mujeres en este sector.

Finalmente, en Codorníu, nos reencontramos con Laura Tragant, una enóloga que ha dedicado más de 15 años a buscar la excelencia en el mundo del cava. Su viaje, que comenzó en la ingeniería agrícola y la llevó a profundizar en enología, refleja un compromiso con la calidad y una pasión por el sector que se traduce en cada botella de Codorníu Ars Collecta. Laura, con su filosofía de que un vino perfecto se compone de lugares, recuerdos y personas, simboliza la búsqueda constante de la perfección que impulsa a la industria hacia adelante.

Laura Tragant, persiguiendo la excelencia en el cava (Codorníu)

Estas cuatro mujeres no solo son fundamentales en sus respectivas bodegas; son también portadoras de historias, saberes y pasiones que enriquecen el mundo del vino. Su trabajo diario, marcado por el compromiso, la innovación y el respeto por la tradición, nos invita a mirar más allá de la copa y a valorar el inmenso aporte femenino en la viticultura y enología. En cada sorbo de vino que disfrutamos, hay un poco de su esencia, de su dedicación y de su magia.

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