Receta de cebollitas glaseadas al vino: la mejor guarnición para tus platos

Manuel Rivera

Viernes 06 de Mayo de 2022

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Las cebollitas glaseadas son una guarnición versátil, sencilla y que alegrará tus platos y son una alternativa a las típicas patatas o verduras salteadas. Por su sabor agridulce, se trata de una elaboración perfecta para acompañar asados de cerdo, aves, solomillos y redondos de ternera. También son un buen acompañamiento para tus tablas de quesos y patés. Te explicamos paso a paso una receta de cebollas glaseadas fácil con la que acompañar tus platos más festivos.

Ingredientes para las cebollitas glaseadas

  • 16 cebollitas francesas
  • 60 gramos de mantequilla
  • 1 cucharada de azúcar moreno
  • 250 mililitros de vino dulce
  • 100 mililitros de agua
  • 1 cucharadita de vinagre balsámico
  • Sal

Dificultad

Muy fácil

Tiempo de elaboración

25 minutos

Cómo hacer cebollitas glaseadas al vino

La técnica del glaseado consiste en cocinar el ingrediente dándole una capa exterior brillante y normalmente con un toque dulce. Existen dos tipos de glaseado:

  • Blanco: los alimentos se cuecen y posteriormente se cubren con la reducción deseada.
  • Marrón: se cocina todo junto.

Para preparar estas cebollas de guarnición hemos optado por el glaseado marrón.

Pela y corta las cebollitas

Retira las capas más duras de la cebolla. Para evitar que se rompan durante el glaseado es muy importante no cortar demasiado la base, solo lo suficiente para retirar la dureza.

Elige el vino

Los mejores resultados se obtienen con vinos dulces, e incluso puedes evitar el azúcar si escoges un vino con suficiente dulzor, ya que caramelizará bien. Te recomendamos un Oporto, un Málaga o un Pedro Ximénez.

Si prefieres unas cebollitas con menos dulzor, utiliza un tinto joven afrutado de variedades como bobal, mencía o tempranillo. Los tintos jóvenes de maceración carbónica también ofrecen esos matices frutales que equilibran el resultado de estas cebollas de guarnición.

Glasea las cebollitas

Pon a derretir la mantequilla en una cazuela baja o una sartén donde quepan las cebollitas sin amontonarse.

Sube el fuego y dora las cebollitas durante dos minutos. Añade la sal.

Añade el vino y si quieres un caramelizado más intenso, una cucharada de azúcar. Deja reducir el alcohol durante unos minutos.

Cuando no quede alcohol, añade el agua suficiente para que las cebollitas queden casi cubiertas.

Si quieres darle un toque ácido, añade una cucharadita de vinagre balsámico o un vinagre suave de manzana.

Deja a fuego medio durante 10 minutos con la tapa puesta. Pasado este tiempo, destapa para que reduzca el glaseado hasta que quede bien denso y se pegue a las cebollitas.

Con una espátula o una cuchara de madera, ve dando la vuelta cuidadosamente a las cebollitas para que se impregnen muy bien con el glaseado.

Para saber si están hechas, pincha con un tenedor o la punta de un cuchillo. El tenedor debe entrar fácilmente en la cebollita, pero tener algo de cuerpo para que no pierda su textura y se deshaga.

El glaseado no es una salsa en sí, debe quedar denso y pegado a las cebollitas.

Sirve tus cebollitas glaseadas

Las cebollitas glaseadas se pueden degustar frías, templadas o calientes. Si quieres completar tu guarnición, prepara además un parmentier de patata o un puré de coliflor y patata con mantequilla.

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