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Juvé & Camps, una gran bodega familiar con dos siglos de trayectoria

Domingo 02 de Junio de 2019

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Juvé es un apellido de larga estirpe y trayectoria, de más de dos siglos, en la comarca del Penedès. Se enraíza desde el siglo XVIII siendo, a la vez, abanderado de la modernidad. Y es que la firma líder de los cavas Gran Reserva trabaja con el anhelo de ser la expresión de una tierra privilegiada, con una esmerada dedicación y cuidado al cultivo ecológico de la viña, y de una historia bicentenaria que, en cuatro generaciones, ha conseguido establecerse como una sólida y prestigiosa bodega familiar.

Los orígenes de Juvé & Camps se remontan a 1796, cuando Joan Juvé Mir, intrépido viticultor con ideas revolucionarias para su tiempo, se inició en el negocio vitivinícola asentando los cimientos de la bodega familiar. Su hijo, Antoni Juvé Escaiola, prosiguió la labor enfrentándose con éxito a los efectos de la filoxera –plaga que arrasó los viñedos de Europa hacia finales del siglo XIX– y promoviendo la replantación de las viñas para recuperar la actividad vinícola en el Penedès. Hombre respetado y querido por sus conciudadanos, su prestigio impulsó a su hijo, Joan Juvé Baqués, a fundar la primera bodega de la familia. Casado con Teresa Camps Ferrer, lanzó en 1921 el primer vino espumoso bajo la marca "Juvé", elaborado en las cavas subterráneas de la casa de Sant Sadurní d'Anoia.

Josep y Joan Juvé Camps, los dos hijos varones del matrimonio, se incorporaron al negocio familiar a principios de la década de los cuarenta, imprimiendo un gran impulso a la empresa. Construyeron una nueva bodega en Sant Sadurní d'Anoia, ampliaron la capacidad de las cavas subterráneas para la conservación y crianza de los vinos e incorporaron importantes adelantos técnicos –entre los que destacan prensas neumáticas y sistemas para el control de la temperatura durante la fermentación– que convirtieron a Juvé & Camps en una bodega pionera.

A finales de los sesenta los nietos de los fundadores se incorporan a la empresa familiar. Con ellos, Juvé & Camps afrontó el final del siglo con una reputación consolidada y una importante presencia en el mercado del cava, iniciando al mismo tiempo su proyección internacional con la exportación de sus vinos a países como Reino Unido, Estados Unidos, Alemania, Japón, Suiza, Noruega, Venezuela y Perú, entre otros.

El desarrollo de la empresa durante tres generaciones de bodegueros, se ve culminado en el año 1991 con la construcción, al mejor estilo château, de una soberbia bodega de elaboración y crianza de vinos tranquilos, en medio de la propiedad familiar de Espiells, que finalizó en el año 2000, siendo hoy en día una de las más modernas y emblemáticas de España. En 2010, con la incorporación de la cuarta generación en la dirección de la empresa, Juvé & Camps ya es una de las bodegas familiares más emblemáticas del Penedès y una de las más reconocidas elaboradoras de espumosos de calidad del mundo. Cuenta con 271 hectáreas de viñedo cultivadas de forma 100% ecológica. Los mercados de exportación crecen hasta el 20% de su producción, destinada a los 5 continentes con más de 50 países.

Pasión por la tierra y por el trabajo cualitativo

Tanto los cavas como el resto de la gama de vinos tranquilos de Juvé & Camps responden a los principios cualitativos que definen la filosofía de trabajo de la bodega. Convencidos de que la excelencia del vino nace en el viñedo, la familia Juvé & Camps posee un patrimonio único en el Penedès con más de 450 hectáreas de propiedades en algunos de los pagos más privilegiados de la región, 271 de las cuales están consagradas al cultivo de la vid. Gracias a ello, Juvé & Camps elabora sus vinos con uvas cosechadas en buena parte en su propiedad y de forma 100% ecológica, permitiendo un minucioso control de la calidad de la materia prima y contribuyendo al equilibrio medioambiental.

Líderes indiscutibles del cava Gran Reserva

Ser líder indiscutible en elaboración de cava Gran Reserva implica que Juvé & Camps elabora en sus cavas de Sant Sadurní d'Anoia alrededor del 35% de la producción total de este exclusivo segmento. Destacan las marcas Juvé & Camps La Capella (icónico Cava de Paraje Calificado elaborado con la autóctona variedad xarel•lo), Gran Juvé y Reserva de la Familia. Sometidos a estrictos controles de calidad, entre los que destacan las catas organolépticas y analíticas, los cavas Gran Reserva tienen una crianza no inferior a 30 meses en la penumbra de las cavas. La añada siempre figura en sus etiquetas. En su apuesta por la excelencia, los cavas Gran Reserva de Juvé Camps tienen una media de 48 meses de crianza en rima, ofreciendo así al consumidor un plus de complejidad y calidad. La botella del Cava Gran Reserva Brut Nature más vendida del mundo es la de Juvé & Camps Reserva de la Familia, cava estrella de la compañía y firme apuesta por la calidad de la familia Juvé & Camps.

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