Benjamín Prado, Nieves Concostrina, Elena Odriozola, Bernardo Atxaga y Ajo Micropoetisa, artistas invitados a la nueva edición del programa Vivanco maneras de contar la cultura del vino

Lunes 24 de Abril de 2017

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Experiencias Vivanco ha presentado las novedades de la II Edición del programa anual Maneras de Contar la Cultura de Vino 2017

La primera parte de la programación anual de Vivanco Maneras de Contar la Cultura del Vino 2017 se presenta en esta segunda edición con 5 nombres propios, de proyección nacional e internacional, que acudirán a Vivanco Bodega Fundación Experiencias desde abril a agosto, para transmitir la pasión por su profesión, anécdotas y esos detalles que sólo el artista invitado puede contar e hilar con su particular visión del mundo, el vino y su cultura. Benjamín Prado, Nieves Concostrina, Elena Odriozola, Bernardo Atxaga y Ajo Micropoetisa, nos ayudarán a experimentar la Cultura del Vino, a cualquier edad, desde el conocimiento y la diversión; a disfrutar y aprender con su cercanía y como máximos exponentes del arte y la literatura en nuestro país. Eduardo Díez, Director de Enoturismo y del Museo Vivanco de la Cultura del Vino, ha presentado hoy en rueda de prensa las novedades y los artistas invitados a este programa pionero en España, que ha contado anteriormente con la participación de Pepe Viyuela, Ouka Leele, Paula Bonet o Pablo Sáenz Villegas, entre otros, y cuya filosofía también se ha desarrollado en centros escolares de La Rioja y de otras comunidades de España.

Al igual que el año pasado, Vivanco Maneras de Contar la Cultura del Vino recibirá hasta el mes de septiembre, fecha de referencia en la que la vendimia comienza a transformar el paisaje riojano, a un artista invitado de referencia nacional e internacional, un sábado al mes. Benjamín Prado, escritor, acudirá al Museo Vivanco de la Cultura del Vino el 22 de abril; la escritora y periodista Nieves Concostrina lo hará el 13 de mayo; la Premio Nacional de ilustración 2015, Elena Odriozola, el 17 de junio; el escritor Bernardo Atxaga será el protagonista de Maneras de Contar la Cultura del Vino el 22 de julio; y Ajo Micropoetisa, artista polifacética, el 26 de agosto. Todos ellos participarán en dos actividades.

La primera de ellas, de 17.00 a 19.00 horas, se dirige a un público familiar: los niños mayores de 3 años, y sus acompañantes, conocerán y experimentarán la profesión del artista invitado en la sede de Vivanco Kids, y en las dependencias seleccionadas de la Bodega, las cinco salas expositivas y el exterior del Museo Vivanco de la Cultura del Vino, especialmente apetecibles con la llegada del buen tiempo en primavera y verano. A partir de las 20.00 horas, también en diferentes localizaciones de Vivanco en Briones, La Rioja, el público asistente disfrutará de una charla distendida de tú a tú con los artistas invitados, mientras disfrutan de un pincho y una copa de vino.

Los puentes de las palabras y la ilustración dentro de un museo vivo

Un museo narra su propio relato, que forma parte de la Historia: en este caso, de 8000 años en torno al legado del vino. Siglos repletos de narraciones a través de las diferentes disciplinas artísticas, que susurran a cada visitante que acude a Briones, La Rioja, para descubrir el alma del vino. Por ello, Vivanco Maneras de Contar la Cultura del Vino invita anualmente a artistas que destacan en su ámbito y que comparten, con la cercanía de su conversación, su recorrido vital, su obra, sus vivencias y, cómo no, su perspectiva personal del vino. Artistas muy admirados, que reflexionan de manera muy especial sobre el mundo que les rodea, y que se caracterizan por tener un talento especial para comunicar.

Es el caso del novelista, ensayista y poeta Benjamín Prado, cuyo don para la palabra, no sólo la escrita, es evidente. Conoció a Rafael Alberti en un bar y, con la osadía de los 19 años, y aún con mayor sinceridad, le transmitió honestamente qué le parecía su obra. Todo un remolino de frescura poética para alguien acostumbrado a los elogios. Desde entonces fueron inseparables, dos almas gemelas entrelazadas entre caminos de tierra. Premio Hiperión 1995; Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla 2001; y Premio Generación del 27 en el año 2005, la obra de Benjamín Prado ha sido traducida en países como Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Italia, Dinamarca, Grecia o Estonia, entre otros. El 22 de abril será una excelente oportunidad para charlar con él, descubrir sus aforismos y preguntarle por sus letras en los discos de su gran amigo Joaquín Sabina.
Si hay una escritora y locutora en España que sepa quitarle hierro y dar naturalidad a un tema tan escabroso como la muerte y sus aledaños (desde cementerios a ritos funerarios), es Nieves Concostrina. Toda una voz en esa y otras materias, como ha reflejado en prensa escrita; en televisión junto a Jesús Hermida, Mercedes Milá y Pepe Navarro; o actualmente en el programa de fin de semana en RNE No es un día cualquiera (Pepa Fernández) o en la Sección Acontece, que no es poco (La Ventana de la Cadena SER, dirigido por Carles Francino). Sin duda alguna, esta periodista ganadora del Premio Ondas 2016, Premio Villa de Madrid y Premio Internacional Rey de España de Periodismo en Radio 2010, y autora de Menudas historias de la historia, Polvo Eres y Polvo Eres II: Muertes ilustradas de la Humanidad, tiene mucho que contar, y con una perspectiva más que curiosa.

Sus ilustraciones son tan personales y de una belleza tan delicada, que no en vano el Ministerio de Cultura le otorgó el Premio Nacional de Ilustración 2015 "por el potencial narrativo de su obra". Elena Odriozola, un derroche creativo, será la excusa obligada para que niños y adultos descubran la imaginación materializada en líneas simples, de pocos colores, donde lo que importa es el cómo, tal y como la autora ha inmortalizado en más de un centenar de libros para todos los públicos. Entre ellos, obras clásicas de Tólstoi (¿Cuánta tierra necesita un hombre?); Oda a una estrella de Pablo Neruda; Frankenstein de Mary Shelley; La princesa que bostezaba a todas horas; o el Aplastamiento de las gotas de Julio Cortázar.

El mes de julio, concretamente el día 22, da la bienvenida a uno de los escritores vascos más leído y traducido del último medio siglo: Bernardo Atxaga. Su obra abraza géneros tan heterogéneos como la novela, la poesía y el ensayo, aunque Atxaga nos ha dejado cuentos inolvidables como los recogidos en su exitosa obra Obabakoak, un híbrido entre novela y antología de cuentos, traducida a 26 idiomas y ganadora del Premio Nacional de Narrativa en 1989. Un ejemplo de cómo perseguir la verdadera vocación, en su caso la escritura: antes de licenciarse en Filosofía y Letras, Bernardo Atxaga obtuvo el título en Ciencias Económicas.

Hasta recibir a los nuevos artistas invitados en el mes de septiembre, Ajo Micropoetisa cierra el presente ciclo de Vivanco Maneras de Contar la Cultura del Vino el 26 de agosto. Los que la conocen y la han entrevistado, coinciden en que es empática, inteligente y poliédrica. Al igual que los espectáculos de esta "inventora" del término micropoema, unas escuetas frases llenas de sentido y reflexiones, de cuyas fuentes bebieron la célebre Gloria Fuertes, Alejandro Gómez de la Serna o el arte de los haikus, género poético japonés de tres versos. Sus espectáculos nunca son los mismos: ni ella misma puede anticipar cómo será cada uno. Los micropoemas son los mismos, sí, pero su estado de ánimo, el entorno, la inspiración que le rodea, y un diálogo fuera de la rutina, es lo que marca cada encuentro con el público. Y el de Vivanco, promete.

Desde que en 2012 el Departamento de Educación y Acción Cultural (DEAC) y de Vivanco Kids iniciaran un programa destinado a fomentar el aprendizaje pedagógico y lúdico entre los más pequeños, Experiencias Vivanco ha continuado profundizando en la creación de actividades artísticas y originales en torno a la cultura del vino, también para un público más adulto. Este programa en torno al arte, la diversión, y el vino y su cultura, ha contado con la participación de más de 150 familias, 250 niños y 800 adultos. Una imaginación desbordante que crece en cada proyecto, al igual que las vides, y que también cuenta con un programa similar, orientado a colegios e institutos, en el que han participado cerca de 14.000 escolares, de todas las edades, de La Rioja, Navarra, Castilla y León, Cantabria, País Vasco, Madrid o Cataluña. Una iniciativa diferente, interesante y ambiciosa que favorece el conocimiento de todos los alumnos hacia un bien cultural vivo a lo largo de 8000 años de historia, al que han acudido Centros de Educación Especial y estudiantes del Programa Europeo Comenius procedentes de Italia, Polonia, Turquía, Rusia, Francia, Inglaterra, Rumanía, República Checa o Portugal, entre otros.

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