Cuatro propiedades que debes conocer si bebes vino

Miércoles 17 de Agosto de 2016

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Los médicos afirman que el vino es bueno para la salud, pero ¿para qué es bueno realmente el vino en nuestro organismo?

El vino tinto mejora la salud

El resveratrol un tipo de fenol natural, una sustancia que producen de manera natural algunos tipos de plantas como respuesta y defensa ante ataques de patógenos, tales como bacterias u hongos.

El resveratrol es un compuesto que se halla en grandes cantidades en la piel de la uva y, por ende, en el vino tinto.

Una vez descubierta esta sustancia en 1992, se ha iniciado un extenso programa de investigación para determinar su influencia e incidencia en el proceso anticancerígeno, y para comprobar que el resveratrol es el responsable de la denominada paradoja francesa.

Servir vino tinto, y que no te caiga la típica gotita

El resveratrol es un compuesto polifenólico (sólido cristalino soluble en alcohol, entre otras sustancia) que manifiesta las siguientes propiedades:

  1. Inhibe la oxidación de las LDL (Antioxidante)
  2. Evita la agregación plaquetaria (Antiinflamatorio)
  3. Modula el metabolismo de las grasas (Adelagazante)
  4. Inhibe una enzima implicada en la formación de células tumorales (Anticancerígeno)

Las conclusiones de los diferentes estudios e investigaciones aseveran que los consumidores moderados presentan una menor incidencia de mortalidad por enfermedad coronaria que los abstemios.

Además, el vino puede actuar disminuyendo la incidencia de las enfermedades cardiovasculares y tumorales.

Metabolismo del resveratrol en el organismo

La Universidad de Illinois en Estados Unidos ha realizado pruebas e investigaciones para concretar con exactitud cuál es el metabolismo de la sustancia resveratrol en el organismo humano, es decir, cuál es su absorción y su excreción en las personas.

Se sabe que el resveratrol es un compuesto que posee interesantes actividades biológicas como, por ejemplo, efectos antiinflamatorios, actividades sobre el metabolismo de los lípidos o efecto antiagregante plaquetario.

La Facultad de Farmacia de dicha Universidad norteamericana realizó la siguiente prueba: se seleccionó a un varón de 46 años y se le administró 500 miligramos de resveratrol en 100 miligramos de mosto. Se obtuvieron muestras de sangre antes de la ingesta y durante las 24 horas siguientes, a intervalos regulares.

También se recogió y analizó la orina. El sujeto en cuestión no presentó ningún efecto secundario tras la toma de resveratrol. No se halló en las muestras analizadas ningún resto de resveratrol en sangre, pero sí se detectaron restos de este compuesto en la orina.

En resumen, aunque no se pudo aislar el resveratrol en la sangre, su hallazgo en la orina hace presuponer la absorción, la circulación por el torrente vascular, la metabolización y la eliminación por medio de la orina de dicho componente.

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