Una alimentación rica en polifenoles es un valor añadido para la prevención de enfermedades crónicas

Viernes 30 de Octubre de 2020

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El consumo moderado de vino, por su alto contenido en polifenoles, previene este tipo de enfermedades como puede ser la diabetes

Según la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades cardiovasculares, las respiratorias y la diabetes son las principales causas de mortalidad en el mundo, siendo responsables del 63% de las muertes. Dichas enfermedades son consideras crónicas – de larga duración - y por lo general de progresión lenta.

En este sentido, una alimentación rica en polifenoles puede ser un valor añadido para la prevención de enfermedades crónicas y para la protección de la salud. Una afirmación que está avalada por los numerosos estudios científicos que demuestran las propiedades antioxidantes y antinflamatorias de esta sustancia que se encuentran en diversos alimentos de origen vegetal, entre ellos, la uva.

Según la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición (FIVIN), el consumo de polifenoles, a través de los alimentos que los contienen, puede ser un mecanismo potencial para la prevención de alteraciones cardiovasculares y metabólicas asociadas con la obesidad, por lo que, los polifenoles presentes en el vino contribuyen a proteger contra enfermedades cardiovasculares, ya que su capacidad antioxidante aumenta el colesterol saludable para el corazón y mantienen el sistema inmune fuerte.

Relación entre el consumo moderado de vino y la diabetes

El próximo 14 de noviembre, se celebra el Día Mundial de Diabetes, una enfermedad crónica asociada a la obesidad y que en los últimos años está viviendo un importante crecimiento. Diversos estudios analizan la relación entre el consumo moderado de vino y la diabetes.

El primero de ellos, el metaanálisis, liderado por el Centro para la Investigación de la Diabetes de Leibniz (Alemania)[1] respalda la relación entre consumo moderado de vino y el riesgo de padecer diabetes, al haber revisado 23 metaanálisis internacionales diferentes sobre patrones alimentarios y esta enfermedad. Esta revisión fue publicada por la prestigiosa revista científica Bristish Medical Journal (BMJ) y explica que un consumo moderado de vino, en el marco de una alimentación sana y equilibrada, se asocia con una reducción del 17 % en el riesgo de diabetes de tipo 2.

Y es que el consumo moderado de vino mejora el metabolismo de la glucosa y aumenta el colesterol beneficioso (HDL) en los pacientes diabéticos. Así, los polifenoles dietéticos son biotransformados por el microbiota intestinal y modifican la composición microbiana intestinal. En este aspecto, el vino es una bebida fermentada con una alta proporción de polifenoles. De hecho, las bacterias intestinales tienen un papel importante en la degradación del polifenol, modulando la biodisponibilidad y los posibles efectos en el organismo. Una de las vías de acción, es a través de la protección de la barrera intestinal y la mejora de la endotoxemia (bacteria de reacción inflamatoria).

En el caso de la diabetes, por ejemplo, el vino correctamente vinificado no contiene productos glucídicos asimilables por el hombre, por lo tanto, no produce alteración sobre el equilibrio metabólico de un paciente diabético.

Otro estudio realizado por investigadores brasileños de la Medical School of Marília de la Universidad de Marília y del University Hospital ABHU de la Universidad de Marília ( São Paulo)[2] demuestra que el azúcar existente en la composición del vino, en forma de glucosa y fructosa, no significa mayores niveles de glucosa en sangre o insulina debido al efecto protector de los polifenoles.  El resveratrol – un tipo de polifenol presente en la uva – se relaciona con una menor incidencia de glucemia en ayunas y mejor tolerancia a la glucosa.  Además, muestra como el consumo moderado de vino está asociado a la mejora de la sensibilidad a la insulina, con menor nivel de colesterol LDL e incremento de la concentración de colesterol HDL y una mayor capacidad antioxidante.

Es importante señalar que aunque numerosos estudios demuestran los beneficios para la salud del consumo moderado de vino, la mayoría de los investigadores advierte que ello no es suficiente motivo para que alguien que no bebe comience a hacerlo por motivos de salud. De hecho, la recomendación general de los científicos suele ser preventiva advirtiendo que los beneficios para la salud del vino en un estudio en particular, no garantiza que los no bebedores o abstemios deban comenzar a disfrutar de una copa al día para mejorar su salud. Además, cualquier estudio sobre el vino y la salud no reemplaza el consejo médico de un profesional, que deben consultar con su médico antes de tomar decisiones sobre el consumo de alcohol por su salud.

[1] Role of diet in type 2 diabetes incidence: umbrella review of meta-analyses of prospective observational studies. BMJ 2019; 366 doi: https://doi.org/10.1136/bmj.l2368 (Published 03 July 2019) . Estudio Liderado por Institute for Biometrics and Epidemiology, German Diabetes Centre, Leibniz Centre for Diabetes Research at Heinrich Heine University Düsseldorf, Auf'm Hennekamp 65, D-40225 Düsseldorf, Germany.

[2] Grape juice or wine: which is the best option. Barbalho SM, Bueno Ottoboni AMM, FioriniAMR, Guiguer ÉL, Nicolau CCT, Goulart RA, Flato UAP. Crit Rev Food Sci Nutr. 2020 Jan 10:1-14. doi: 10.1080/10408398.2019.1710692. Medical School of Marília de la Universidad de Marília, de la Food Technology School de Marília y del University Hospital ABHU de la Universidad de Marília, São Paulo, Brasil.

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