Qué significa envinar una copa

La costumbre de envinar las copas está profundamente arraigada en el mundo de la enología. Si deseas saber en qué...

Úrsula Marcos

Compártelo

Leído › 7660 veces

La costumbre de envinar las copas está profundamente arraigada en el mundo de la enología. Si deseas saber en qué consiste exactamente el envinado y por qué es tan beneficioso para la cata de vinos, solo tienes que seguir leyendo.

Quienes sabemos apreciar el vino cuidamos hasta el más mínimo detalle para llevar la experiencia enológica a su máxima plenitud. En este punto, tradiciones como la de las copas envinadas juegan un papel muy importante dentro de nuestro pequeño ritual. A pesar de ello, el envinado sigue siendo un gran desconocido para muchos consumidores.

Qué significa envinar 

Antes de nada, conviene precisar que, cuando hablamos de “envinar” en este post, nos estamos refiriendo a las copas envinadas. Decimos esto porque el envinado a secas (no el que se aplica a una copa) se refiere a la acción de verter vino en el agua con el fin de mezclar ambas bebidas.

El envinado es, por así decirlo, la fase previa a la cata. Para llevarlo a cabo, debemos verter una pequeña cantidad de vino en la copa y moverla en sentido circular. Una vez hecho esto, arrojaremos la bebida, ya que su finalidad era acondicionar el recipiente donde beberemos ese mismo vino.

Lo que buscamos cuando envinamos una copa es que el vino que vamos a degustar en ella impregne sus paredes. Por eso, debemos asegurarnos de que la bebida se reparta por todo su interior de manera uniforme. 

Como es lógico, la dosis de vino que se utiliza en el envinado es ínfima. De hecho, bastan unas pocas gotas para llevar a cabo este proceso. Lo contrario implicaría malgastar inútilmente la bebida.

La costumbre de las copas envinadas se ideó para que podamos disfrutar aún más de la degustación del vino. Es por ello que esta práctica suele reservarse a los vinos de la más alta calidad (por ejemplo, aquellos que consumimos en días señalados). 

Por qué se envinan las copas y no se usa agua

La razón de ser del envinado es mejorar la cata. Sin embargo, no pocas personas se preguntan si realmente es necesario emplear vino en vez de agua para limpiar las copas. Desde ya, podemos asegurarte que existe una razón de peso que aconseja seguir este proceso.

La adecuada limpieza de las copas donde se va a degustar el vino necesita tiempo y técnica. Es necesario esperar el tiempo suficiente para que estas queden totalmente secas, ya que se desaconseja eliminar los restos de agua con un trapo. Por eso, deberemos dejarlas escurrir cada copa boca abajo. Sin embargo, a veces no podemos esperar entre un vino y otro a que las copas se sequen por completo.

El agua y el vino no son buenos compañeros. De hecho, la más mínima presencia de agua en nuestra copa puede perjudicar sensiblemente la cata. Esto es así hasta el punto de que una sola gota de agua puede modificar el perfil organoléptico de la bebida cuando entra en contacto con ella.

A todo lo anterior hay que añadir que el agua corriente es de muy mala calidad en muchos rincones de España. La presencia de cal, polvo y, eventualmente, restos de detergente refuerzan el potencial peligro que supone el agua para la óptima degustación del vino.

Ventajas de envinar las copas

Envinar una copa: la limpieza más enológica 

Según hemos visto, las copas envinadas son la solución ideal cuando o bien carecemos del tiempo necesario para secarlas o bien probamos varios vinos en la misma copa. Otro tanto sucede cuando las copas que, aun estando limpias, han permanecido mucho tiempo guardadas y contienen motas de polvo.

Cuando envinamos una copa lo que estamos haciendo es dejarla en condiciones óptimas para recibir el vino que beberemos en ella. Es como si, al entrar en contacto con esas primeras gotas, se familiarizase con él, perdiendo toda impureza que pudiera arruinar nuestra cata (ácaros, agua, restos de otros vinos, etc.). 

Las copas envinadas son las mejores aliadas de la cata

El envinado de las copas es mucho más que una forma de limpiarlas. No en vano, está demostrado que este proceso es capaz de favorecer considerablemente la degustación del vino. En concreto, al hacer que el vino entre en contacto con el cristal desplegamos los siguientes beneficios:

  • Hace que sea más fácil apreciar el aroma y el sabor del vino que vamos a probar, lo que potencia los aspectos sensoriales de la cata.
  • Contribuye a optimizar la temperatura del vino. La copa, al entrar en contacto con nuestra mano, hace que la bebida se temple de forma más rápida y homogénea.

 

Como ya habrás podido comprobar, la práctica de envinar las copas resulta muy útil para llevar la degustación del vino al siguiente nivel. Estamos seguros de que, una vez aclarada su importancia y significado, sabrás apreciarla como se merece, ¿verdad?

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 7660 veces