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Javier Bohórquez, de Bodegas Bohórquez: “El campo lo es todo pero sin talento en la bodega no seríamos capaces de sacar a flote las características de nuestras uvas”

Carmen Fernández

Miércoles 14 de Febrero de 2018

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Esta bodega, asentada en plena Ribera del Duero, elabora vinos que destacan por sus notas de frescura y mineralidad

Inmersos en pleno proceso de conversión a la viticultura ecológica al tiempo que, progresivamente experimentan las posibilidades que ofrece la biodinámica en el trabajo de la vid, Bodegas Bohórquez, en Valladolid, sigue avanzando en la elaboración de vinos de la D.O Ribera del Duero que resalten al máximo las características del territorio en el que se elaboran. Bajo la consigna "el gran vino se hace en la cepa", hablamos con su propietario, Javier Bohórquez, un jerezano que desde los años 90 ha encontrado en Peñafiel el lugar perfecto para elaborar sus vinos. Unos vinos cuyas características encajan a la perfección en las tendencias actuales de los vinos tintos españoles, apostando por potenciar las características propias de las variedades por encima de la crianza en madera, pero que en los años 90 fue todo un pionero, apostando firmemente por la fisolosfía de trabajo en la que creía: de la tierra a la botella respetando al máximo la expresión de la uva. Reconocimientos como Gran Medalla de Oro en Bruselas, uno de los premios más prestigiosos a nivel internacional, al Cardela Crianza 2014 le dan la razón a este ingeniero agrónomo con el que conversamos, junto con su enólogo, Rafael Lucendo, para conocer mejor los vinos que se elaboran en las 21 hectáreas de viñedo de tempranillo en su mayoría, que se completa con las variedades merlot y cabernet sauvignon.

Unos vinos que Javier Bohórquez define como "elegantes, minerales y frescos", fieles a su estilo en cada añada, puesto que sus creadores son conscientes de que el vino es un ser vivo, resultado de las condiciones de cultivo, clima y lluvias, lo que dará un resultado diferente en cada cosecha, algo que forma parte de la magia de la viticultura. El viñedo se reparte en parcelas a diferentes alturas pero nos encontramos frente a vinos de montaña, con alturas en torno a los 920 metros, con distintos tipos de suelos y con viñas de diferentes edades, lo que proporciona a la bodega una gama posibilidades con las que el enólogo puede jugar a la hora de ensamblar sus elaboraciones.

Apuesta por la sostenibilidad

Un trabajo fundamental, el del enólogo, tal y como explica su propietario: "El campo es todo pero sin talento en la bodega no seríamos capaces de sacar a flote las característica intrínsecas de nuestra uvas". Ahí es donde entra la mano de Rafael Lucendo, responsable del equipo técnico de la bodega y profesional volcado en sacar lo mejor de las variedades de uva en los vinos que elaboran, "he sido, junto con Javier Bohórquez, el encargado de dar a luz dos tintos con un potencial increíble", explica Rafael. Y es que tanto él como Rafael son muy conscientes de la importancia de mimar cada paso que se da en el campo, evitando manipulaciones innecesarias de la planta o del fruto.

Resultados para los que ha sido clave la introducción de criterios de calidad y sostenibilidad, de los que son firmes defensores. La Denominación de Origen Ribera del Duero permite rendimientos de hasta 7000 kilogramos por hectárea pero en Bodegas Bohórquez nos encontramos con que no llegan a los 4000 kilos "e incluso tenemos muchas más plantas por hectárea que la media para fomentar la competencia y por ende la calidad", explica Rafael, que inciden en los pasos que esta bodega está dando en la conversión ecológica del viñedo y en la introducción de experimentos biodinámicos.

RafaelRafael, enólogo de la bodega

Entre ellos destaca la creación de una depuradora de última generación que devuelve el agua al río Duero, lo que les permite tener una bodega que minimiza su impacto en el medio ambiente. La empresa ha creado también un plan de producción sostenible, no sólo centrado en la producción, sino también en la sostenibilidad ecológica del sistema productivo y "estamos también en proceso de conversión hacia la agricultura ecológica. El suelo nos brinda uvas de la mayor calidad, por lo que creemos que nuestro deber es respetarlo", explican. Además, Bodegas Bohórquez patrocina el proyecto Aequilibrium, desarrollado por la Asociación del Corzo Español y el Grupo Tagonius, "un proyecto increíble de seguimiento del Aguila Real en la Meseta", explica Javier. "En 2017 han monitoreado 15 nidos y han podido analizar comportamiento y dieta en distintos individuos y según le época (apareamiento, alimentación de las crías...).El proyecto sigue y será publicado en todas las revistas científicas cuando se culmine", nos explica.

Exportación del 45% de la producción

Mientras estos planes y proyectos avanzan, el enólogo, Rafael, nos habla de las nuevas añadas de Cardela Crianza 2015 y Bohórquez Reserva 2009, que acaban de salir al mercado. "Son dos maravillas de la naturaleza. Responden a las características de una gran añada: complejidad, estructura, intensidad y elegancia. Se perciben los aromas típicos de nuestra zona y uva. Una expresión muy pura y varietal del tempranillo en el Duero", asegura. Unos vinos cuya excelencia ya ha sido avalada en varios concursos nacionales e internacionales. Sin embargo, Javier Bohorquez se muestra muy claro sobre el valor de los concursos: "los premios siempre ayudan, pero son las catas bis a bis con los profesionales (distribuidores, sumilleres, catadores...) y los consumidores las que de verdad nos respaldan.

La producción de Bodegas Bohórquez se encuentra actualmente en torno a las 80 mil botellas y de momento no prevén incrementarla, ya que ello podría comprometer la filosofía y la calidad de las elaboraciones. Actualmente el 45% de la producción se exporta ya fuera de nuestras fronteras, siendo Inglaterra, Bélgica, Holanda, Suiza, Alemania, USA y Filipinas los principales mercados exteriores, un trabajo de internacionalización en el que siguen trabajando, siempre con el objetivo de consolidar la relación con sus clientes y atentos a nuevas oportunidades que se puedan presentar para asegurar el futuro de la bodega y del territorio que la vio nacer.

Carmen Fernández
Licenciada en CC de la Información y especializada en enogastronomía y turismo

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