Castilla y León, un viaje a través de sus vinos I

La amplitud geográfica de Castilla y León cuenta con altitudes y suelos de distintos orígenes, pendientes y zonas climáticas que dan lugar a una diversidad difícil de igualar. El resultado de contar con tantas y tan dispares franjas de cultivo es una gran riqueza en regiones vitivinícolas con personalidades y caracteres diferentes.

David Manso

Lunes 29 de Abril de 2024

Compártelo

Leído › 2256 veces

Nueve son las provincias que componen la comunidad autónoma de Castilla y León, y en su territorio encontramos un total de 17 sellos de calidad del vino entre las dieciséis DOP (Denominación de Origen Protegida) y una IGP (Indicación Geográfica Protegida), una amplia muestra que va más allá de las propias clasificaciones de sus vinos en cuanto a su procedencia y origen, sino a la gran variedad y diversidad que ofrece en su conjunto la propia comunidad. Un recorrido por las diferentes zonas de producción castellanoleonesas nos abre la puerta a una tierra de arraigo al cultivo de la vid y de larga tradición en elaboración de vino.

En esta primera entrega conoceremos ocho de las diecisiete figuras de calidad para, en una segunda entrega, descubrir las restantes. Viajaremos por sus tierras, en las que el Duero con sus afluentes cobran un importante papel para el conjunto de la producción vitivinícola y con ello, de los vinos de Castilla y León.

La DO Arlanza se encuentra localizada en la provincia de Burgos entre los valles medio y bajo del río Arlanza y sus afluentes. Una zona en la que su pasado demuestra la larga tradición en el cultivo de la vid y elaboración de vinos. En Arlanza hay documentos que sitúan los primeros indicios de actividad vitícola en el siglo VII por la existencia de monasterios en la región. Entre sus principales variedades tintas se encuentran la Tinta del País (Tempranillo o Tinto Fino), ocupando el 95% del viñedo; junto a Garnacha, Mencía, Cabernet Sauvignon, Merlot y Petit Verdot; y en variedades blancas son las de Albillo Mayor y Viura. Arlanza es tierra de tintos, los cuales se clasifican según el sistema tradicional de crianza y reserva, aunque también encontraremos elaboraciones de rosados y blancos.

La zona que acoge la DO Arribes hace frontera entre Zamora y Salamanca con la vecina Portugal. Arribes es una franja con valles horadados por el Duero y sus afluentes que, con el paso de los años, han dibujado un entorno de gran belleza paisajística y de importante aporte ecológico donde la vid se cultiva en pueblos tanto salmantinos como zamoranos, además de pequeñas zonas de Almaraz de Duero y Muelas de Pan. Zona de larga tradición en el cultivo de la vid, varios indicios sitúan sus orígenes con la colonización romana. Los Arribes del Duero vivieron su época de esplendor en el siglo XIX por el comercio de aguardientes con Portugal y la demanda de vinos por parte de comerciantes franceses. Hoy, en esta denominación de origen, que se constituye en 2007, se cultivan uvas de la variedad Juan García, autóctona y mayoritaria en sus vinos, pero la reciente apuesta por variedades minoritarias como la Bruñal, Puesta en Cruz, Bastardillo Chico, Tinta Jeromo, Mandón y Gajo Arroba, que junto a las tradicionales Rufete, Malvasía, Verdejo y Albillo Mayor; conforman la riqueza y singularidad de esta zona en la elaboración de vinos.

Dentro de la provincia de León llegamos a la DO Bierzo, una comarca al noroeste de la provincia de León con un marcado carácter atlántico, formada por pequeños valles en su zona más montañosa, y que en su parte más baja concurre en una amplia y llana depresión donde la propia orografía configurará los diferentes tipos de cultivo. Sus orígenes en la siembra de la vid se sitúan en época del imperio romano, pero sería con la llegada de los monasterios en el S. IX cuando esta región experimenta un notorio aumento de la actividad vitivinícola, tiempos estos de expansión que se vieron truncados en el S XIX con la llegada de la filoxera. Hoy, Bierzo es una figura de calidad de reconocido prestigio internacional. A su patrimonio vitivinícola se unen el atractivo paisajístico de esta comarca leonesa y la importancia de la Ruta Jacobea. En cuanto a sus uvas, posee dos variedades consideradas como "reinas", en tinta la Mencía, con el 75% de la producción, acompañada de Garnacha Tintorera. Y en blancas, la reina es la Godello, que es cultivada junto a Doña Blanca, Palomino y Malvasía. En la DO Bierzo se elaboran tintos, blancos y rosados.

Nuestro viaje nos lleva a la zona sur de Castilla y León con la denominación abulense de VC Cebreros. Un total de 35 municipios conforman la figura de calidad vinícola más joven de Castilla y León localizada a los pies de la Sierra de Gredos, la cual hace de frontera dividiendo a los Valles del Tiétar y del Alberche para crear un territorio con diversidad de suelos y microclimas horadados por ambos ríos a lo largo de milenios. Su gran patrimonio es la edad del viñedo gracias al trabajo de recuperación de sus cepas centenarias principalmente, de la variedad Garnacha, en tintas, y de Albillo Real en blancas, siendo sus vinos en su gran mayoría monovarietales de estas dos variedades.

Otra de las denominaciones de origen históricas de Castilla y León, no solo por ser de las primeras en formalizarse (1991), sino por sus orígenes en el cultivo de la vid, que se remontan al S. II a.C. es la DO Cigales. Cigales cuenta con un gran patrimonio histórico y cultural con gran número de castillos y monasterios que son parte, junto a su patrimonio vitivinícola, del atractivo de esta figura de calidad, localizada al noreste de Valladolid y que también acoge a varios pueblos de la provincia de Palencia. Inicialmente reconocida y afamada por sus vinos rosados, hoy, a estos, se les unen las elaboraciones en tintos, unos vinos de calidad donde la variedad predominante es la Tempranillo. A estos rosados y tintos hay que añadirles también sus vinos blancos, espumosos y dulces; aprobados éstos por el nuevo reglamento en 1991.

Nuestro viaje por Castilla y León nos lleva a la DO Ribera del Duero, la denominación con mayor superficie de viñedo, la que más territorios conecta y la única en llevar el nombre del río que cruza la región. Aunque la gran mayoría de su viñedo es reciente, éstos fueron plantados en la década de los 80 del pasado siglo y principio del presente siglo XXI. Su zona de influencia comprende las provincias de Burgos, Segovia, Soria y Valladolid; contando con un pasado muy ligado al cultivo de la vid y un importante patrimonio histórico y cultural. Se trata de la denominación de origen pionera en Castilla y León, acogiendo 60 pueblos de Burgos, 4 de Segovia, 21 de Soria y 17 de Valladolid, en los que seelaboran vinos tintos con las categorías tradicionales (joven, crianza, reserva y gran reserva) y vinos rosados, principalmente de uva Tempranillo (Tinto Fino) con un mínimo del 75% para los tintos y un 50% para los rosados, y a los que más recientemente, tras su autorización por el consejo regulador, se les unen los vinos blancos de la variedad Albillo Mayor.

Aunque el foco principal de la DO Rueda lo concentran las localidades de Rueda, La Seca y Serrada; la actividad vitivinícola de esta denominación de origen discurre por tres provincias acogiendo varios municipios al sur de Valladolid, al oeste de Segovia y al norte de Ávila con una superficie total de 13.517 hectáreas de viñedo. Es la variedad Verdejo la que desde hace más de diez siglos ha dado fama a esta región donde antaño, se elaboraban los famosos "Vinos de Tierra de Medina", los cuales fueron los vinos de la corte de los Reyes Católicos. Un pasado comprometido con la vid y la elaboración de vino le lleva a ser reconocida como la primera denominación de origen de Castilla y León (1980). Pero la DO Rueda es más que sus afamados vinos tranquilos de la variedad Verdejo, sus tradicionales "Vinos Dorados" resurgen hoy con fuerza siendo muy apreciados por su valor enológico. Otras variedades como Sauvignon Blanc, Viura, Chardonnay, Viognier y Palomino Fino, también se cultivan produciendo grandes vinos, además de variedades tintas como Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah y Garnacha.

Nuestra última parada en esta primera etapa recorriendo las figuras de calidad de Castilla y León nos lleva a un enclave con un entorno espectacular, la VC Sierra de Salamanca. Parte de su zona de producción se encuentra en el Parque Natural de Las Batuecas-Sierra de Francia, aunque toda ella forma parte de la Reserva de la Biosfera de la comarca Sierras de Béjar-Francia, título otorgado por la UNESCO. El viñedo ha sido el cultivo tradicional en esta región formando parte de su patrimonio. Con unas épocas de retracción y otras de expansión, esta región ha sido, y es, un nexo de unión entre los habitantes al sur de Salamanca y sus vecinos lusos, reconociéndose en los siglos XV y XVI a los vinos nacidos en esta comarca con los nombres de "Sierra de Salamanca" o "Sierra de Francia". Sus viñedos en laderas se asientan en bancales donde el trabajo manual se hace obligado. La Rufete es la variedad más representativa de la región, conviviendo en menor proporción con Garnacha Tinta y Tempranillo, y en variedades blancas son Viura, Moscatel de Grano Menudo y Palomino, además de una nueva variedad autóctona, la Rufete Blanco o Verdejo Serrano.

David Manso
Licenciado en Marketing y apasionado del vino.
¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 2256 veces