Argentina se acerca a 1000 Millones de dólares en comercio internacional de vino

Las exportaciones vitivinícolas de Argentina crecieron en valor un 15,3% en 2024

Martes 29 de Abril de 2025

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El mercado vitivinícola de Argentina cerró 2024 en un escenario de recuperación parcial tras un 2023 muy difícil. Según el informe "Mercado del Vino en Argentina: Análisis 2024 y Perspectivas" publicado por Vinetur este martes 29 de abril de 2025, la producción de uva aumentó un 31,9%, alcanzando los 19,19 millones de quintales, gracias a mejores condiciones climáticas. Como consecuencia, la elaboración total de vino y mosto creció un 32,8% hasta los 14,25 millones de hectolitros. Sin embargo, el consumo interno no acompañó esta recuperación, ya que el volumen de ventas bajó un 1,2% respecto al año anterior, situándose en 7,66 millones de hectolitros, mientras el consumo per cápita descendió ligeramente hasta los 16,5 litros.

En el frente externo, las exportaciones totales de la cadena vitivinícola subieron un 15,3% en valor FOB, sumando 933 millones de dólares estadounidenses, aunque el crecimiento estuvo impulsado sobre todo por productos como el mosto concentrado, que duplicó su volumen exportado, y las pasas de uva, que también mostraron un importante alza. El vino fraccionado, principal fuente de valor, creció apenas un 3,4% en valor, mientras que el vino a granel aumentó un 13,6%. El volumen total exportado fue de 2,08 millones de hectolitros, un 5,6% más que en 2023, pero todavía por debajo de los picos de años anteriores.

El mercado interno continúa siendo la principal preocupación. La caída constante del consumo de vino se atribuye a la severa crisis económica, con inflación acumulada del 117,8% en 2024, y a cambios de hábitos de los consumidores, cada vez más inclinados hacia alternativas percibidas como más saludables. El impacto de la crisis económica también se reflejó en el mercado de trabajo agrícola, ya que la superficie de viñedos cayó a 199.946 hectáreas, la cifra más baja en décadas, mientras que el número de viñedos registrados se redujo en 988 unidades.

A nivel de producción, el Malbec se mantuvo como la variedad más plantada, representando el 21% de la cosecha. Mendoza y San Juan concentraron el 94% de la producción nacional. La recuperación en la elaboración fue más marcada en los vinos tintos, que aumentaron un 31,8%, mientras que los vinos blancos crecieron apenas un 6,9%. Además, las bodegas elaboradoras activas subieron ligeramente, pasando de 856 en 2023 a 874 en 2024.

Las exportaciones argentinas de vino siguieron teniendo como principales destinos a Estados Unidos, Reino Unido, Brasil, Canadá y México. Sin embargo, el precio medio de exportación cayó ligeramente hasta 3,43 dólares por litro, y persisten obstáculos en algunos mercados clave. El informe también señala que el auge del enoturismo, con más de 230 bodegas abiertas regularmente en Mendoza, representa una vía de diversificación de ingresos para las empresas del sector.

Para 2025, el Instituto Nacional de Vitivinicultura proyecta una cosecha aún mayor, con un incremento del 9,3% respecto a 2024. Esta perspectiva plantea un riesgo de sobreoferta si el consumo interno sigue débil y las exportaciones no logran absorber el excedente. Además, la rentabilidad del sector continúa amenazada por la inflación, la volatilidad cambiaria y los bajos precios relativos, sobre todo para los productores primarios. A esto se suma el impacto del cambio climático, con fenómenos extremos que afectan la producción de manera dispar entre regiones y cosechas.

La industria vitivinícola argentina se encuentra ante un escenario de difícil equilibrio entre una oferta abundante y una demanda débil. Mientras tanto, las bodegas que buscan mantenerse competitivas deberán apostar por mejorar su eficiencia, adaptarse a tendencias internacionales como la sostenibilidad y la premiumización, y fortalecer su presencia en los mercados externos más dinámicos.

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