Decantador en casa: qué es, para qué sirve y quién lo necesita

Úrsula Marcos

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¿Se necesita un decantador en casa? ¿Es una compra realmente conveniente o, más bien, un elemento esnob prescindible? En este artículo se explica qué función cumple y cuándo es realmente útil en el hogar.

Qué es un decantador y por qué utilizarlo

Básicamente, es un recipiente de cristal con la base más ancha que la boca. Sirve para verter el vino en él y dejarlo reposar un tiempo antes de servirlo. Los especialistas en enología coinciden en afirmar que su uso aporta matices diferenciales, muy positivos, frente a la degustación directa desde la botella.

En consecuencia, proporciona un paladeo y un buqué más delicados y satisfactorios al degustar el vino.

Por qué usar un decantador

Tres son las funciones principales de un decantador doméstico:

  1. Separar las sustancias líquidas y sólidas presentes en el vino. Los vinos de crianza, con un proceso largo de maduración, tienden a tener sedimentos y posos. Para eliminarlos, lo mejor es dejar la botella en vertical un día antes del consumo. Después, se vierte el vino en el decantador haciendo que se deslice por sus paredes con suavidad y cuidado. En cuanto las sustancias sólidas se aproximan al cuello de la botella, se para y se vuelve a empezar.
  2. Oxigenar el vino. Si el producto ha sufrido una larga maduración, podría oler a cerrado. El contacto con el aire dentro del decantador produce una ventilación eficaz que elimina esos aromas perjudiciales. El disfrute es muchísimo mayor de esta manera.
  3. Potenciar los vinos jóvenes. Cuando se consume esta clase de vino, se puede conseguir un mejor resultado en boca al emplear decantadores. De nuevo, el contacto con el aire potencia aromas y rasgos que podrían pasar desapercibidos. Los matices frutales, sobre todo, serán los que saldrán más beneficiados.

La teoría dice que es una elección interesante para mejorar el disfrute enológico,especialmente entre quienes degustan vinos tintos de crianza, reserva o gran reserva. También en los vinos blancos de larga edad se aprecia eficazmente la mejora. En buena lógica, cuanto mayor sea la pasión por la cultura enológica, más partido se le saca.

Pros y contras de comprar un decantador para casa

Algunas de las ventajas de comprar un decantador para optimizar el saboreo vinícola ya han sido mencionadas. Son, desde luego, las principales, pero no las únicas:

  • Mejora la experiencia sensorial al tomar vino. Separar los posos, oxigenar el producto y generar matices aromáticos optimizados son los medios.
  • Se demuestra cierto conocimiento de la cultura enológica.
  • Se proyecta una imagen sibarita, al menos en materia vinícola.
  • Permite decorar de modo alternativo algunos espacios de la casa, como las vitrinas o las baldas de la cocina.
  • Explicar por qué usar un decantador y cuáles son sus ventajas son dos interesantes temas de conversación cuando se tienen invitados.
  • El propietario muestra distinción y, posiblemente, despierta admiración como anfitrión.
  • Se otorga al disfrute del vino en el hogar una liturgia cuidada y exquisita.
  • Se consigue un mayor impacto visual al sacar el vino a la mesa.

Sin embargo, también presenta algunos inconvenientes que se deben tener en cuenta:

  • Su precio se podría invertir en comprar vinos superiores.
  • Tenerlo hace trabajar más. Hay que decantar de la manera correcta y, tras su uso, limpiar el cristal, normalmente a mano.
  • Ocupa espacio. No solo se ha de encontrar un lugar donde guardarlo vacío. Cuando sobra vino, hay que meterlo en la nevera o en alguna ubicación exterior.
  • Se puede quedar mal. Si el dueño no se preocupa de aprender a usar el decantador, se proyecta una imagen descuidada y esnob.
  • Exige pericia. Es más difícil servir vino desde un recipiente voluminoso y ancho en la base que desde una botella convencional. Quizás, las primeras veces se falle o se muestre cierta inseguridad.
  • Da pereza usarlo. Si no se tiene una predisposición natural o aprendida hacia la cultura enológica, puede que se utilice poco, ya que lo habitual es que el vino se sirva directamente de la botella. ¿Se tienen invitados a menudo para justificar su presencia? ¿Se acostumbrará el comprador a emplearlo con frecuencia?

Quién necesita en casa un decantador

Sin lugar a dudas, tener un decantador doméstico permite disfrutar del vino mucho más. Se trata de una inversión interesante cuando:

  1. Tomar vino sea para el propietario un momento especial.
  2. Se compre vino de buenas marcas, especialmente crianzas, reservas y grandes reservas.
  3. Se tengan invitados con frecuencia.

Y al contrario. Si no se valoran las liturgias vinícolas o lo habitual es comprar vinos jóvenes baratos, un decantador puede resultar innecesario. Seguramente, terminará convertido en un elemento decorativo más del hogar. Con suerte, se le colocarán flores, arena o piedras de colores para mejorar el interiorismo. En tal caso, perderá para siempre sus propiedades enológicas.

En resumen, estos son los principales beneficios e inconvenientes de tener un decantador en casa. En función del uso que se le dé, se convertirá en una buena compra o en un dinero mal invertido.

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