Silvia Ortúñez: la sumiller que redefine la experiencia gastronómica en el corazón de Madrid

La maestría detrás de la carta de vinos de Kabuki Madrid

Sábado 24 de Febrero de 2024

Compártelo

Leído › 2976 veces

Silvia Ortúñez es una figura que despierta admiración y curiosidad en el mundo del vino y la gastronomía en España. Con una trayectoria marcada por la pasión y la dedicación, su historia es un reflejo de cómo la tradición familiar y la formación especializada pueden converger para crear experiencias culinarias únicas y memorables. Su rol como sumiller en Kabuki Madrid no es solo un puesto de trabajo; es la materialización de un sueño y la expresión de un compromiso profundo con la cultura del vino y la excelencia gastronómica.

Desde sus primeros pasos, rodeada por la calidez de la hostelería familiar, Silvia ha demostrado una inclinación natural hacia el servicio y un interés genuino por descubrir y compartir los secretos del vino. Esta base, forjada en el entorno familiar, le proporcionó un terreno fértil sobre el cual edificar su futuro profesional. Optó por profundizar su conocimiento en el universo vinícola, una decisión que la ha llevado a ser la sumiller de uno de los espacios más innovadores y celebrados de Madrid.

Kabuki Madrid representa la fusión entre culturas, un concepto que va más allá de la simple combinación de ingredientes para adentrarse en la creación de una experiencia sensorial completa. Con más de 600 referencias que abarcan vinos, champagnes, sakes, y más, la bodega de Silvia es un tesoro que complementa a la perfección la propuesta culinaria del chef Alejandro Durán. La sinergia entre la cocina de fusión japonesa-latinoamericana y la selección de bebidas es, sin duda, uno de los elementos distintivos de Kabuki Madrid.

Bodega de Kabuki Madrid

La habilidad de Silvia para maridar platos y vinos trasciende el simple acto de escoger una bebida que acompañe la comida. Se trata de una búsqueda constante de armonías que realcen los sabores, de combinaciones que sorprendan y deleiten al paladar. Su trabajo no solo se basa en un conocimiento enciclopédico sobre vinos y bebidas; reside también en una sensibilidad especial para captar los matices más sutiles de cada plato y en la capacidad de imaginar cómo estos pueden ser realzados con el acompañamiento adecuado.

Lo que distingue a Silvia en el panorama gastronómico actual es su enfoque personal e íntimo en la experiencia de cada comensal. Para ella, el vino y la comida son vehículos de historia y cultura, medios a través de los cuales se pueden transmitir tradiciones, innovaciones y, sobre todo, pasiones. Este enfoque se refleja en cada recomendación que ofrece, en cada selección que hace para la bodega de Kabuki Madrid y en cada conversación que entabla con los visitantes del restaurante.

En un mundo donde la gastronomía se ve cada vez más como una forma de arte y expresión, figuras como Silvia Ortúñez juegan un papel fundamental. No solo están definiendo el futuro de la cocina y la cultura del vino en España, sino que también están redefiniendo lo que significa ser sumiller en el siglo XXI. Su trabajo en Kabuki Madrid es un claro ejemplo de cómo la pasión, el conocimiento y la dedicación pueden transformar una comida en una experiencia inolvidable.

Con un horario que invita a disfrutar de su propuesta casi en cualquier momento de la semana y un precio medio que refleja la calidad y exclusividad de la experiencia, Kabuki Madrid se posiciona como un lugar de encuentro para los amantes de la buena mesa y el buen beber. La influencia de Silvia Ortúñez en este espacio no solo se mide por la excelencia de la bodega que ha curado o por la precisión de sus maridajes, sino también por el entusiasmo y la pasión que transmite a cada persona que tiene la oportunidad de conocer su trabajo.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 2976 veces