Martes 13 de Enero de 2026
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El Gobierno francés ha anunciado este viernes, 9 de enero, un paquete de medidas por valor de 300 millones de euros para apoyar al sector agrícola, con especial atención a la viticultura. La ministra de Agricultura, Annie Genevard, ha presentado en París los detalles del plan de salida de la crisis vitivinícola, que incluye cuatro líneas principales: un nuevo sistema de arranque definitivo de viñedos para ajustar la producción a la demanda real del mercado; la extensión y flexibilización de los préstamos de consolidación garantizados por BPI; una reducción de las cargas sociales por valor de 15 millones de euros para los años 2025 y 2026; y la solicitud a la Unión Europea para financiar una destilación extraordinaria de excedentes.
La ministra ha explicado que espera una respuesta inminente del comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, sobre la petición francesa para utilizar 80 millones de euros del fondo europeo de crisis agrícola en la operación de destilación. Esta medida busca aliviar el exceso de existencias que afecta a los productores franceses.
En cuanto al arranque definitivo, el proceso se pondrá en marcha el miércoles próximo en el consejo especializado del vino de FranceAgriMer. El presupuesto previsto es de 130 millones de euros y se estima que permitirá arrancar hasta 32.500 hectáreas, con una prima fijada en 4.000 euros por hectárea. Según datos recientes, cerca de 35.000 hectáreas podrían acogerse a esta medida.
Para gestionar posibles excesos en las solicitudes, los representantes del sector proponen dar prioridad a los viticultores que abandonen completamente la actividad y arranquen todas sus parcelas. En segundo lugar, se priorizarían las viñas plantadas hace más de diez años. Las decisiones que se adopten el miércoles 14 de enero podrían aportar claridad a un sector que lleva meses esperando soluciones concretas, especialmente ante la necesidad de planificar trabajos agrícolas y tratamientos para la cosecha de 2026.
La Federación Nacional de Sindicatos de Explotadores Agrícolas (FNSEA) ha valorado positivamente las respuestas ofrecidas por el Gobierno tras la conferencia ministerial, señalando avances en el apoyo tanto a los grandes cultivos como a la viticultura.
Sin embargo, la aplicación efectiva del plan depende todavía de dos factores clave: primero, que la normativa europea vuelva a autorizar el arranque definitivo, lo cual requiere la publicación del llamado "paquete vino", prevista para marzo; y segundo, que se apruebe el proyecto de ley presupuestaria para 2026, asegurando así los fondos necesarios.
Sobre este último punto pesa la incertidumbre política. Amélie de Montchalin, ministra encargada de Acción y Cuentas Públicas, ha recordado durante la misma conferencia que el futuro del plan depende directamente del resultado parlamentario previsto para este miércoles 14 de enero. Ese día se votarán dos mociones de censura contra el Gobierno en la Asamblea Nacional. Si prosperan y cae el Ejecutivo, no se podrá garantizar ni activar gran parte del paquete anunciado.
De Montchalin ha subrayado que muchos diputados preguntan cada semana cuándo estarán disponibles los fondos comprometidos para el arranque vitícola. Ha advertido que si se censura al Gobierno se enviará un mensaje claro a los viticultores: se estaría bloqueando o retrasando la puesta en marcha urgente del plan.
El debate sobre el apoyo al sector vitivinícola francés adquiere así un peso político importante en estos días. La urgencia expresada por los representantes del sector y las autoridades refleja la presión existente para encontrar soluciones rápidas ante una crisis prolongada.
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