¿Vino o cerveza? Cuál de los dos tiene más peligro y cuál engorda menos

Miércoles 08 de Junio de 2016

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Son las dos bebidas alcohólicas por excelencia pero, ¿cuál nos conviene más en cada situación? Este artículo despejará tus dudas

¿Una caña o un vinito? Gran parte de nuestro ocio depende de la respuesta a esta pregunta que muchas veces contestamos por costumbre más que por verdadera apetencia. Hasta los años 80 el vino fue la bebida favorita de los españoles, pero desde 1982 su consumo no ha dejado de caer, al mismo ritmo que crecía el de cerveza.

No cabe duda de que hay personas que beben cerveza porque no les gusta el vino, o viceversa, pero el resto escogemos la bebida de forma un tanto aleatoria. Quizás optamos por la cerveza porque es más barata o porque hace calor y elegimos el vino cuando vamos de pinchos pero, en general, nos dejamos llevar por lo que haga todo el mundo sin plantearnos algunas de las cosas que más importan cuando tomamos una bebida alcohólica: cuánto engorda, cuánto emborracha y cómo va a ser la resaca si el poteo se nos va de las manos.

Esto es todo lo que deberías saber antes de irte de cañas o de vinos para optar por la bebida que más te conviene.

¿Qué emborracha más?

Para saber qué bebida va a emborracharnos más debemos tener en cuenta su graduación alcohólica, esto es, la proporción de etanol contenida en ésta. Esta varia entre marcas y bodegas pero, como norma general, el vino siempre tiene una mayor graduación que la cerveza. Un vino tinto suele tener entre 12º y 15º y las cervezas que bebemos en España, de tipo lager, no suelen superar nunca los 6º. Hablando en plata: el vino suele tener más del doble de alcohol que la cerveza.

Dicho esto, a la hora de emborracharnos no sólo influye el contenido alcohólico de una bebida, sino también cuánto bebamos de ésta y en qué espacio de tiempo. En general, solemos beber más rápido la cerveza, pero hay que tener en cuenta que una copa normal de vino contiene aproximadamente el mismo alcohol que una pinta de cerveza, por lo que es más fácil que su ingesta se nos vaya de las manos.

Las borracheras también dependen de la rapidez con que el alcohol pasa al torrente sanguíneo y, de nuevo, hay malas noticias para los bebedores de vino. Una investigación dirigida por Mack Mitchell, del Centro Médico de la Universidad de Texas Southwestern, comprobó la velocidad con la que "subían" distintas bebidas alcohólicas en un lapso de 20 minutos. Los licores son las bebidas que más rápido llevan el alcohol en la sangre, seguidas del vino (que alcanza su máxima presencia en sangre 54 minutos después de tomar la bebida) y la cerveza (62 minutos).

En definitiva: el vino emborracha más que la cerveza.

¿Qué engorda más?

De un tiempo a esta parte parece claro que el alcohol no engorda tanto como creíamos y la influencia de las bebidas sobre nuestra dieta varía mucho en función de su composición y procedencia. Hoy sabemos que el cuerpo no procesa toda la energía del alcohol, por lo tanto, sus calorías –que están directamente relacionadas con la graduación alcohólica– no influyen directamente en una ganancia de peso. Es más, en opinión de Tony Edwards, autor de 'The Good News About Booze' (Premium Books), los espirituosos (sin contar el refresco que suele acompañar a estos) y el vino son "cero engordantes".

En su libro 'Cómo engordamos y qué hacer al respecto' (RBA, 2013), Gary Taubes explica cómo se metaboliza el alcohol que, en su mayoría, se procesa en el hígado. El alcohol aumenta la producción de grasa de éste, lo que puede provocar serios problemas en el órgano, pero no siempre nos hace engordar en otras partes. "El hecho de almacenar estas grasas como grasa o de quemarlas depende de si comemos o bebemos hidratos de carbono con el alcohol, algo que hacemos de forma habitual", concluye Taubes. Sobre todo si tomamos cerveza.

Cerca de un tercio de las calorías de una cerveza normal proceden de la malta, un hidrato de carbono refinado que engorda por si sólo. Esto no quiere decir que el vino no engorde –de hecho, según los nutricionistas más ortodoxos debería engordar más pues tiene el doble de calorías–, pero su influencia sobre los niveles de glucosa es mucho menor y, de hecho, parece ser una bebida beneficiosa para los diabéticos.

En definitiva: ambas bebidas engordan, pero la cerveza más, pues esta compuesta por carbohidratos.

¿Qué da más resaca?

Aunque la mayoría de la población sufre fuertes resacas cuando bebe más de la cuenta, lo cierto es que nuestro conocimiento sobre ella es muy limitado. Tal como reconocía a 'The New York Times' la doctora Linda Degutis, profesora de salud pública en la Universidad de Yale, la resaca ha sido "increíblemente" ignorada por la comunidad científica. Al fin y al cabo, se trata de una consecuencia natural del consumo de alcohol que mantiene a la gente alejada de los excesos y que, en lo que respecta a la salud pública, no interesa eliminar.

Ahora bien, según evidencian numerosos estudios, y al contrario de lo que muchos pensamos, son las bebidas fermentadas las que provocan mayores resacas. La cerveza, el vino o la sidra contienen un gran número de productos residuales que acompañan a su elaboración, sustancias conocidas como congéneres, entre las que se encuentran el metanol, la histamina, el acetaldehído y diversos polifenoles. Estas sustancias son más numerosas en las bebidas alcohólicas menos destiladas y de color más oscuro.

La bebida que produce las peores resacas es el coñac, seguido del vino, el whisky y el ron, el vino blanco, la cerveza y, por último, la ginebra y el vodka, que son las bebidas que menos resaca provocan.

Hay que tener en cuenta, claro, cuánto alcohol final hemos ingerido: si nos bebemos dos copas de vodka tendremos más resaca que si bebemos dos copas de vino, pero a mismo alcohol proveniente del vino la resaca será mucho mayor. En lo que a este artículo respecta, la resaca de vino puede ser peor que la de la cerveza pero siempre que su ingesta sea igual. Hay que beber mucha cerveza para emborracharse a lo grande y si esto ocurre lo más probable es que tengas una enorme resaca.

En definitiva: en principio el vino da más resaca, pero no te librarás de una por beber cerveza.

Fuente: El Confidencial

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