Cómo mantener en óptimas condiciones el vino una vez abierta la botella

Seis estrategias efectivas para conservar el vino abierto y disfrutarlo en su máxima expresión

Vilma Delgado

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Es un dilema común: abrimos una botella de vino para disfrutar de una copa, pero no queremos consumir todo el contenido en una sola ocasión. Tal vez usted es de las personas que disfrutan de una copa de vino durante la comida. Tal vez haya tenido una celebración con familiares y amigos y ha sobrado vino. En cualquier caso, es fundamental conocer cómo conservar el vino restante para que mantenga sus propiedades organolépticas intactas hasta la próxima degustación. En este artículo, presentamos seis métodos efectivos para lograrlo.

1. Bajas temperaturas: un aliado en la conservación

El primer paso para mantener el vino en estado óptimo es asegurarse de que se almacene en un ambiente fresco. Si sabe que va a tener vino sobrante, es recomendable que no lo deje abierto en la mesa. Vierta la cantidad que necesite en una jarra o decantador y tape la botella restante para refrigerarla. La temperatura ideal para guardar el vino abierto en una zona fresca y seca de su hogar no debe superar los 20 grados centígrados.

2. Evitar el contacto con el aire

El oxígeno es uno de los grandes enemigos del vino una vez abierta la botella. Es fundamental asegurarse de que la botella quede bien cerrada para evitar la entrada de aire. Si no planea consumir todo el vino, tápelo después de servir cada copa. Además, ignore los mitos como el de insertar una cuchara en las botellas de vinos espumosos; lo cierto es que el gas se disipará rápidamente, independientemente de este truco.

3. Alejar de la luz

La luz, y especialmente la luz solar, puede afectar negativamente al vino. Por eso, es aconsejable almacenar la botella en un lugar oscuro. Incluso una exposición breve a la luz puede alterar su sabor y bouquet.

4. Posición vertical

Una botella cerrada tiene normas específicas de almacenamiento, pero una botella abierta y bien sellada debe mantenerse siempre en posición vertical. De esta forma, el contacto del vino con el aire será mínimo, preservando así sus características.

5. Utilizar una botella más pequeña

Si dispone de una botella vacía de menor tamaño, como una de 37,5 cl, puede emplearla como herramienta de conservación. Llene esta botella más pequeña hasta el tope con el vino restante y tápela bien. Este gesto sencillo creará un entorno cerrado al vacío que mantendrá el vino en buenas condiciones.

6. Herramientas especializadas

Si tiene el hábito de disfrutar de una copa de vino diaria y frecuentemente tiene botellas abiertas, podría ser beneficioso invertir en herramientas especializadas para su conservación. Algunas de las opciones disponibles en el mercado son las bombas de vacío para la extracción de aire, inyectores de gas inerte y sistemas de apertura sin extracción de corcho.

La conservación del vino una vez abierta la botella es posible si se toman las medidas adecuadas. Estas estrategias garantizarán que el vino mantenga su calidad, permitiéndole disfrutar de cada copa como si fuera la primera.

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